Tras el parón impuesto por la crisis sanitaria, ERC reclama «desconfinar» la política con dos objetivos a corto plazo: fijar la reanudación de la mesa de negociación Gobierno-Generalitat con el ejecutivo de Pedro Sánchez, y el calendario electoral en Cataluña con Quim Torra. De ambos retos habla la portavoz del partido, Marta Vilalta, con El Independiente. Y de cómo ven desde Esquerra la salida a la crisis catalana, una salida que para ellos pasa inexorablemente por la aprobación de una ley de amnistía para todos los condenados por el referéndum del 1-O y la proclamación unilateral de independencia.

Pregunta.- Pere Aragonés advirtió este lunes que la mesa de negociación Gobierno-Generalitat debe reunirse de nuevo antes del 15 de julio ¿tienen fecha?

Respuesta.- Aún no hay fecha, trabajamos para que se pueda celebrar lo antes posible, retomar el diálogo donde lo dejamos y volver a encarrilar una negociación para buscar esta solución democrática al conflicto político. Hay un compromiso por parte del Estado y también por la parte catalana, así que estamos convencidos de que pronto sabremos la fecha y todos los detalles.

P.- ¿Qué tiene que cambiar en esta mesa tras la crisis del coronavirus?

R.- Nos tendremos que actualizar, porque es evidente que han cambiado muchas cosas. Sobre todo el contexto económico, social e incluso emocional. Al margen de esto, también tendremos que hacer un esfuerzo para rehacer confianzas, que ya eran pocas antes de la pandemia, y después de estos meses aún se han debilitado más.

P.- Rehacer confianzas requiere tiempo, y no es lo que le sobra ni a Esquerra ni a la legislatura catalana.

R.- Requiere tiempo, pero no se puede alargar eternamente. Lo que conviene es que cuando se retome no se vuelva a enfriar, que haya un buen ritmo de trabajo y voluntad por todas las partes de que esta mesa sea útil con propuestas.

P.- ¿La posibilidad del indulto a los condenados por el 1-O está sobre la mesa?

R.- Siempre hemos defendido que la solución pivota sobre el ejercicio a la autodeterminación y la amnistía. La solución es poner las urnas para que la ciudadanía pueda decidir su futuro y que esto vaya de la mano de poner fin a la causa general contra el independentismo. Esto sólo lo puede garantizar una amnistía que pase página a la represión, para que podamos volver a situar en el ámbito político lo que sólo son cuestiones políticas.

P.- ¿Esto es un no a los indultos? Se lo pregunto porque UGT, por ejemplo, ya había empezado los trabajos para pedir el indulto de Dolors Bassa con la aprobación de la ex consellera.

R.- Desde ERC respetamos todos los movimientos de la sociedad civil, sindicatos, agentes sociales, para buscar soluciones a esta vía represiva. Pero para nosotros la propuesta válida es la amnistía, porque es la que acaba con esta causa general que no solo afecta a los presos y exiliados sino que va mucho más allá. Hemos conocido las fechas del juicio a la anterior Mesa del Parlament, hay personas que tienen que pagar fianzas millonarias por haber hecho posible que la gente pudiera votar y muchos encausados. Por tanto, la solución tiene que ser global, y esa solución es la amnistía.

P.- Su petición amnistía implica exigir al Gobierno que acepte que la Justicia española no ha sido democrática, que el 1-O era legal y por tanto todas estas causas deberían decaer.

R.- Nosotros consideramos que aquí lo que ha habido es una persecución política y se ha llegado a un juicio y una sentencia totalmente injustas. A pesar de que haya podido pasar todas las fases procesales, todo está construido en base a acusaciones falsas de desobediencia y de sedición, cuando no hubo violencia. Se ha construido esta causa sobre unos delitos que no existieron. Efectivamente, consideramos que no hubo un juicio justo, por eso lo hemos denunciado y lo llevaremos a los tribunales internacionales.

No se trata de si las penas pueden ser un poco más cortas, sino de pasar página a esta represión que empezó el Gobierno del PP»

P.- ¿La propuesta de reformar el Código Penal y el delito de sedición para reducir las penas y que sea una puerta de salida para los condenados podría ser un punto de encuentro?

R.- No se trata de si las penas pueden ser un poco más cortas, sino de pasar página a esta represión que empezó el Gobierno del PP para perseguir al independentismo. En vez de hablar, que era lo que reclamaba la ciudadanía, se optó por la negación y la represión hasta el punto de deponer un gobierno, aplicar un 155 y encarcelar a los líderes políticos. Aquella situación de represión ha continuado hasta ahora. Por tanto, para nosotros no es cuestión de que se pueda hacer un poco de justicia sino de que se pueda pasar página a esta época de represión, a una causa general contra el movimiento independentista, que es un proyecto político legítimo, democrático, plenamente legal y avalado por las urnas. La única manera de entender que se pasa página es la amnistía, porque es lo que nos permite empezar en un escenario nuevo. Lo otro son parches.

P.- Usted formaba parte de la mesa de negociación ERC-PSOE, ¿en algún momento han tenido la impresión de que la amnistía puede salir adelante?

R.- Es muy complicado. No los vemos receptivos, ni al PSOE ni al Gobierno, pero no por eso la dejaremos de pedir. A nivel formal no se ha hablado, el espacio será la mesa de negociación y lo argumentaremos allí. Esperamos que el Gobierno vea que es la mejor solución para empezar esta nueva etapa basada en la política.

P.- ¿Quién se resiste más a fijar la fecha de la mesa de negociación, el presidente Sánchez o el president Torra?

R.- No va de quien se resiste más, sino de encontrar el momento adecuado. Acabamos de salir del confinamiento y empezamos este momento de nueva realidad. Es ahora cuando podemos desconfinar también esta mesa. Me consta que hay buena voluntad y compromiso de todos para encontrar una fecha.

P.- ¿En el contexto preelectoral que vivimos en Cataluña ERC es consciente de que les interesa más a ustedes que a sus socios de JxCat que esta mesa sea un éxito?

R.- Esta mesa no puede ser una herramienta partidista. Es un instrumento de país, así lo concebimos, es una mesa de negociación que permite sentarse Gobierno y Generalitat para hablar de tu a tu sobre un conflicto que existe y ha sido reconocido por las dos partes. Se equivocará quien lo vea como una herramienta partidista a corto plazo. Es un instrumento de presente y de futuro.

P.- En las últimas semanas hemos visto episodios como el contrato de Ferrovial o el caso de racismo en los Mossos que muestran una entre los socios del Govern.

R.- Somos dos organizaciones que no compartimos todo al cien por cien, pero sí compartimos un proyecto de gobierno y un objetivo de futuro que es la república catalana. Tenemos discrepancias respecto a algunas acciones que se han emprendido, pero yo lo circunscribo a las diferencias entre dos organizaciones, que es cierto que en algún momento han aflorado mucho.

JxCat y ERC somos dos organizaciones que no compartimos todo al cien por cien, pero sí compartimos un proyecto de gobierno y un objetivo de futuro que es la república catalana»

P.- Esta semana la alianza se volverá a poner a prueba en la votación del suplicatorio a Laura Borrás. ¿Cómo explica ERC, que había hecho bandera de las «manos limpias», su rechazo a la investigación de un presunto caso de corrupción?

R.- ERC hace bandera de manos limpias y nos avala nuestra trayectoria impoluta y de lucha contra la corrupción. Hemos sido siempre muy autoexigentes. Por eso en este caso decimos que cuando hay sospechas de corrupción lo que queremos es que se pueda investigar y no haya ninguna sombra de duda. Y a la vez, es evidente que también hay persecución política por ser Laura Borrás una dirigente del movimiento independentista. Queremos luchar contra la corrupción, solidarizarnos con los que sufren persecución por ser independentistas, y a la vez reforzar el movimiento independentista como un movimiento íntegro. La manera de conjugar todo esto es tener una posición común de las fuerzas independentistas en el Congreso.

P.- A Gabriel Rufián nadie lo investiga por corrupción, y también es independentista. ¿Esta posición común pasa por dejar que se investigue a Borrás?

R.- Esto pasa por ponernos de acuerdo. Tenemos margen hasta el jueves para encontrar un punto de encuentro.

P.- ¿Prevén elecciones catalanas antes de fin de año?

R.- Es una decisión que toca al president Torra. Nuestra propuesta es que podamos hablar de qué escenario se abre en los proximos meses y el calendario electoral. Para abordar una posible sentencia contra el president Torra, la reconstrucción tras la Covid que estamos iniciando, etc. La mejor manera de afrontar estos retos es ponernos de acuerdo en el cómo.

P.- ¿Torra ha dado muestras que querer acordarlo?

R.- Nosotros seguimos insistiendo.

P.- ¿ERC y JxCat están condenados a entenderse tras las elecciones o cree que se puede romper la división entre independentistas y no independentistas?

R.- Es evidente que estamos condenados a entendernos los que defendemos la independencia. Nos tendremos que seguir entendiendo, buscando los puntos en común para seguir haciendo este camino hacia la república catalana. El futuro pasa porque las formaciones independentistas nos entendamos y que esta alianza sea el máximo de amplia, sumando aquellas formaciones con las que podemos compartir una parte del camino. Por tanto, alianzas independentistas ampliadas con fuerzas soberanistas o autodeterministas.

Los independentistas estamos condenados a entendernos, el futuro pasa por esa alianza»

P.- ¿En Comú-Podem es una fuerza autodeterminista?

R.- Es una fuerza que está a favor del derecho a decidir, que rechaza la represión como vía para hacer callar el proyecto independentista. Seguro que hay puntos que podemos compartir. Pero el futuro pasará seguro porque nos sigamos entendiendo los independentistas y poder ampliar estas alianzas al máximo.

P.- Tras estos primeros seis meses de legislatura y los pactos con Cs ¿se ven manteniendo su apoyo al Gobierno toda la legislatura?

R.- La pregunta no es qué hará ERC sino qué hará este Gobierno que se denomina el mas progresista de la historia. Nuestra misión es ayudar a la gente y trabajar para conseguir la república catalana. Si nos encontramos con un Gobierno con voluntad de hacer políticas progresistas y comprometido con esta resolución democrática del conflicto podrán contar con ERC. Si lo que decide este Gobierno es pactar con Cs o apelar a los grandes pactos de estado no habrá margen para que puedan contar con nosotros.

P.- ¿Les ha decepcionado la política de pactos del Gobierno?

R.- Hasta ahora este Gobierno nos ha decepcionado mucho. Por eso les preguntamos cómo piensan continuar esta legislatura. Si hay margen para trabajar en la mesa de negociación por la resolución del conflicto, para una agenda social potente y para pasar página de esta represión, ERC tendrá un papel central. Si no, que se olviden de nuestro apoyo.

P.- ¿Coincide con Torra en que Cataluña hubiera gestionado mejor la crisis del coronavirus?

R.- Se habría gestionado diferente. Hemos animado al Govern para que, ahora que han recuperado las competencias, se transmitan mensajes basados en la corresponsabilidad con la ciudadania. No en la imposición o el miedo que se ha generado estos meses. Somos los primeros en entender y aceptar que la situación era muy compleja, era muy difícil de prever la magnitud de la crisis. Pero la actitud con la que se afronta la crisis dice mucho, y en este caso nos hemos encontrado un Gobierno que ha gestionado la comunicación de crisis poniendo a militares, que ha recentralizado competencias o ha gestionado muchas decisiones a última hora.

P.- ¿No es un poco naïf hablar sólo de corresponsabilidad después de lo que hemos visto en las playas de Barcelona?

R.- Es precisamente un buen ejemplo para demostrar que hace falta mucha pedagogía, mucha información, y apelar a la corresponsabilidad. La ciudadanía, con su actitud, es el principal factor para evitar el contagio o favorecerlo. Y en vez de explicar esto, en los últimos meses se han dedicado muchísimas horas solo a explicar lo que se podía hacer y lo que no.