Las conversaciones entre el partido del Gobierno y el principal de la oposición para cerrar un acuerdo de renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) nunca han cesado. Sin embargo, para el Partido Popular se aleja la posibilidad de que ese acuerdo se anuncie esta semana, cuando se cumplen dos años desde que el actual consejo debería haber cesado, a pesar de que desde el Gobierno afirman que ambas partes «están de acuerdo al 99%» y «sólo falta hacerlo público».

El partido de Casado da por congelado el proceso y entiende, por las últimas conversaciones con su interlocutor, que el acuerdo se retomará en los mismos términos que acordaron en verano y nunca se han abandonado después de la celebración de las elecciones catalanas que se espera sean en febrero, según ha podido saber El Independiente.

Es decir, se volvería al reparto del 50% de la propuesta de los miembros del órgano de gobierno de los jueces entre PSOE y PP. El Gobierno, a través del PSOE, propondría a diez vocales del CGPJ y también pondría sobre la mesa el nombre del presidente del órgano y del Tribunal Supremo, mientras que el Partido Popular propondría a otros diez vocales.

Entre los vocales propuestos por el PSOE se incluiría el nombre de un vocal propuesto a su vez por PNV y dos vocales de tendencia progresista, opción con la que contentarían a Podemos, que no participaría en la negociación directamente. Ésta última sigue siendo una de las líneas rojas del partido de Pablo Casado.

Evitar presiones por otros intereses políticos

En unas declaraciones durante un desayuno organizado por Europa Press, el ministro de Justicia Juan Carlos Campo, que mantiene contacto en todo momento con el consejero de Justicia madrileño Enrique López, ha reclamado al PP que sea «un partido de Estado» y facilite el pacto.

El titular de Justicia ha reconocido que el estado de las negociaciones es el que existía en agosto, incluso en los términos del pacto. Fuentes del Partido Popular consultadas por este diario trasladan que ambas partes de la negociación habrían aceptado dejar en espera la renovación hasta pasadas las elecciones catalanas. Sin embargo, fuentes del Gobierno lo desmienten e insisten en trasladar a este diario que «queremos hacerlo ya» y que llevan llamando desde hace dos semanas al PP para que así ocurra.

Después de las intensas negociaciones que se están produciendo para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, y las que comenzarán ahora en el escenario catalán en la búsqueda de un gobierno tripartito, desde el PP trasladan la idea de que ese pacto quedará congelado para que las presiones por estos asuntos por parte de Podemos y los independentistas no se conviertan en una moneda de cambio que haga cambiar el reparto acordado entre los dos partidos mayoritarios para la renovación del CGPJ. Mientras tanto, el órgano de gobierno de los jueces tiene sobre la mesa la renovación de importantes plazas en el Tribunal Supremo por jubilación de sus miembros.