Mil metros de lona -cincuenta de alto por veinte de ancho- a cien metros del Bernabéu han catapultado la campaña de Joan Laporta a la presidencia del F. C. Barcelona. En pocas horas Laporta consiguió liderar los rankings de atención de las redes sociales y monopolizar la conversación mediática con un anuncio en el que utiliza al Real Madrid para encabezar las preferencias de los socios del Barça.

Un golpe de autoridad tras dos semanas de campaña en las que Laporta había insistido en un perfil moderado, tanto en las numerosas entrevistas concedidas como en la presentación de su local. El director de la campaña de comunicación de Laporta es Lluís Carrasco, ex director de marketing de la Corporación Catalana de Medios de Comunicación (CCMA) que agrupa a TV3 y Catalunya Ràido, y de RAC1. Un nombre con experiencia y abonado a las polémicas.

En su haber, antes de la campaña de Laporta, haber acompañado a Jordi Casals en la campaña por la presidencia de la Federación Catalana de Fútbol. Y una larga trayectoria en Twitter no exenta de polémicas.

La falsa adolescente independentista

La más sonada, la publicación de una carta de una supuesta joven favorable al referéndum de independencia del 1-O. En julio de 2017, Carrasco publicaba en su perfil de Facebook la supuesta carta de una adolescente catalana, Abril, que imploraba a la gente que fuera a votar en el referéndum del 1-O, porque ella no podría hacerlo. El bulo se destapó porque Carrasco ilustró la carta con la imagen de Emily Rudd, una modelo estadounidense de 24 años.

El Triangle destapó el engaño, pero antes ya había sido compartida miles de veces a través de su perfil y de un portal de información pro independentista. 2017 fue un año prolífico en polémicas para Carrasco, que poco antes arremetió contra Joan Manuel Serrat por no sumarse al bando independentista. Antes había atacado sin piedad a Albano Dante, Inés Arrimadas o Xavier García Albiol, entre otros.

La «violación» de Borràs

Este otoño, antes de tomar oficialmente las riendas de la campaña de Laporta, Carrasco volvió a sembrar la polémica con una controvertida defensa de Laura Borràs, actual candidata de JxCat a la presidencia de la Generalitat. El publicista comparó el debate del suplicatorio de la portavoz independentista en el Congreso con una violación, para a continuación acusar a ERC y la CUP de haberla abandonado «bajo las babas de los depredadores».

Tras la polémica generada, Carrasco borró el comentario en Twitter. También tuvo que borrar el comentario a cuenta de la derrota del Barça ante el Cádiz. Un partido que describió con la imagen de «Messi destrozado, los jugadores fundidos, el cuerpo técnico perdido, Tusquets creyéndose la reina de Sabà y el socio absolutamente decepcionado y atónito. Hace falta firmeza y la experiencia de un líder incuestionable”.

El revuelo generado por el ataque a Messi del director de campaña de Laporta fue tal que poco después tuvo que borrar el comentario. Pero el tuit ya corría libre por las redes.

Como Núñez

En 1978, Josep Lluís Núñez venció inesperadamente las elecciones del Barça frente a hombres del peso de Nicolau Casaus. «No tenía ni idea de futbol, pero al ver su eslogan, pensé que ganaría las elecciones» recuerda un destacado político catalán. El lema era «Per un Barça trionfant» (por un Barça triunfante). Apelaba directamente a los sentimientos. Y ganó.

Lluís Carrasco, nieto del político catalanista Manuel Carrasco i Formiguera, fusilado por el franquismo tras la Guerra Civil, ha dado en la diana del sentimiento culé con su lona junto al Bernabéu, y la frase «ganas de volver a veros».

La hinchada deprimida por los malos resultados y la gestión de Josep Maria Bartomeu ha visto en él al hombre capaz de volver a mirar de tú a tú al eterno rival. Un soplo de autoestima más urgente que nunca. Una brillante campaña que ha situado a Laporta en el centro de todas las miradas, sin necesidad del despliegue exhibido hasta ahora por su principal rival en la carrera por la presidencia blaugrana, Víctor Font.