La restauración se limita en Cataluña a dos franjas horarias para servir desayunos de 7.30 a 9.30 horas, y almuerzos, de 13.00 a 15.30 para reducir la interacción social. Es la principal restricción de las nuevas medidas acordadas por el Govern, que mantiene las condiciones de limitación de comensales, aforo y distancia de mesas. Además, Cataluña limita las reuniones a 6 personas excepto los días festivos -24, 25, 26 y 31 de diciembre y el 1 y 6 de enero-, cuando se mantiene el límite de diez personas.

Las medidas acordadas entrarán en vigor el lunes 21 y se mantendrán hasta el 11 de enero, «con excepciones para días festivos» ha explicado el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés. El 28 de diciembre se revisará la situación, pero únicamente para endurecer las medidas acordadas en caso de que se mantenga el crecimiento de los contagios ha advertido Aragonés.

La Generalitat ha notificado este viernes 2.252 nuevos contagios y 20 fallecidos en la comunidad, que está en «escalada» de la pandemia ha destacado Meritxell Budó. La velocidad de propagación del virus sigue subiendo y se sitúa en 1,41 puntos y se mantiene la presión hospitalaria no baja. Este viernes hay 1.547 pacientes covid, lo que supone un aumento de 15 respecto al último recuento.

Andorra, en la comarca del Urgell

Se mantiene el toque de queda a las 22.00, excepto Nochebuena y Fin de Año, en que se aplaza a la 1 de la madrugada, y el día de Reyes, hasta las 23.00 horas. La novedad está en los confinamientos perimetrales, que se amplían al ámbito comarcal pero durante toda la semana -hasta ahora se aplicaban en fin de semana-.

De nuevo, aquí, el decreto establece serias excepciones: la primera para incluir a Andorra en el ámbito de la comarca del Urgell para permitir el acceso la circulación de turistas de montaña en entre Cataluña y el país vecino. Se permite además los movimientos inter comarcales por motivos personales siempre que se hagan solo con la burbuja de convivencia. Es decir, se puede ir a la segunda residencia si se hace sólo con la familia.

Cataluña mantiene permite además el acceso a la comunidad tanto por motivos laborales como para encuentros con «familiares y allegados» hasta el 11 de enero.

Más control policial

Aragonés ha anunciado además que el Departamento de Interior está elaborando un «plan de inspecciones y control de establecimientos de apertura al público para garantizar que se cumplen las medidas». Tanto el vicepresidente como la portavoz, Meritxell Budó, han insistido en que ya se han realizado controles a los locales de restauración, con multas que pueden llegar a los 600.000 euros o el cierre del local.

Esta tarde, el conseller Miquel Sàmper se reunirá de nuevo con los responsables de las policías locales para aumentar ese control. Será en ese encuentro donde se defina un eventual aumento de efectivos para esos controles policiales. «Queremos impedir incumplimientos, es un control para proteger al sector de la restauración, a los que lo hacen bien», ha argumentado Budó.

Batalla en el Govern

Las nuevas medidas de lucha contra la Covid-19 llegan después de la enésima bronca entre los socios del gobierno catalán, JxCat y ERC, por el cierre de actividades económicas. Aragonés y Budó debían informar la tarde del jueves de las nuevas medidas, después de una semana de crecimiento de los contagios en Cataluña, pero la división entre los socios impidió la comparecencia.

Este jueves se han notificado 2.269 nuevos contagios y 30 muertos. Con estos datos, que no han dejado de crecer desde el fin de semana, Salud quería imponer de nuevo el cierre de la restauración y parte del comercio, pero los consejeros afectados, especialmente Ramon Tremosa, titular de Empresa, se opusieron. Los centros comerciales no han podido reabrir en Cataluña hasta este lunes, tras permanecer cerrados durante seis semanas en plena campaña de Navidades.

La bronca trascendió, tras obligar a suspender la comparecencia de los dos máximos responsables de JxCat y ERC en el Govern. La confusión generada aumentó cuando empezó a circular en las redes un supuesto plan de nuevas restricciones que el ejecutivo catalán tuvo que desmentir en las redes, mientras el sector de la restauración, el más señalado por el aumento de los contagios, reclamaba saber ya cual es su futuro inmediato.

Además, se mantiene el confinamiento perimetral de la comunidad durante las Navidades y el municipal durante los fines de semana, dado que Cataluña no avanzará en el plan de desescalada presentado hace un mes. La situación epidemiológica impide avanzar de fase, como ya anunció la consellera de Salud, Alba Vergés, el jueves.

«Se mantendrá el confinamiento perimetral de Cataluña en Navidades porque no pasamos de fase, y es una medida que ya se está tomando en otros territorios», argumentó Vergés. La consellera añadió sin embargo una excepción: «Hay una excepción clara: los viajes que se hagan para ver a familiares».