El 40% de los barceloneses cree que la Covid-19 es un virus de laboratorio y un 16,5% está convencido de que forma parte de una conspiración de elites mundiales para recortar las libertades de los ciudadanos. Son los datos más llamativos del Barómetro Semestral del Ayuntamiento de Barcelona, que ha dedicado el bloque de preguntas de actualidad a la percepción del coronavirus y sus efectos.

Los responsables del barómetro, sin embargo, han relativizado estas respuestas, incidiendo especialmente en la percepción de las vacunas, aspecto en el que sí han reconocido preocupación «y mucha» por el 27% de los consultados que asegura que no se vacunará. Por ello el tercer teniente de alcalde, Jordi Martí, ha anunciado ya una campaña de comunicación para promover la vacunación y las medidas de precaución.

No a las vacunas

«No podemos conformarnos con un 27% de la población que duda de la vacuna, haremos una campaña porque tenemos que llegar a todos los rincones para explicar que es un acto de generosidad y responsabilidad» ha añadido Gemma Tarafa, regidora de Salud. «Si todo el mundo piensa en no vacunarse no tendremos inmunidad poblacional» ha añadido, «no sabemos qué pasaría si ese porcentaje no baja, sabemos que tenemos que conseguir que baje».

En concreto, el 37% de los consultados asegura que seguro que se vacunará y el 29,3% afirma que probablemente lo hará. Pero el 15% dice que probablemente no se vacune y el 11,8 seguro que no lo hará. Tarafa ha destacado además que ese porcentaje de reacios a la vacuna se dispara hasta el 46% en la franja de edad entre los 24 y 40 años.

Al margen de la campaña de vacunación, el 35,7% de los barceloneses cree que son necesarias medidas más drásticas como confinamiento total, mientras que casi un 30% cree que las restricciones harán más daño que la propia enfermedad. Además, un 17,8% defiende que sería mejor dejar que toda la población no vulnerable se infecte y no parar la economía.

Colau, peor valorada que sus socios

Respecto a datos políticos, destaca la caída de la popularidad de la alcaldesa Ada Colau. Todos los dirigentes municipales pierden puntos ante los electores, pero el mejor valorado es el republicano Ernest Maragall, con un 5,2. Le sigue el líder del PSC y socio de Colau, Jaume Collboni, con 4,7, y Elsa Artadi (JxCat) con un 4,4, mientras Colau se queda en el 4,3. El peor valorado es Manuel Valls con un 2,7.

Martí, sin embargo, ha destacado que Barcelona en Comú es la primera fuerza en intención directa de voto, levemente por delante de ERC, y que los tres partidos de izquierdas, BCNeC, ERC y PSC, «arrasan» respecto al resto de formaciones políticas. Son también los socios que han aprobado los presupuestos municipales para 2021.