La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha aprovechado su discurso de Fin de Año para criticar al Gobierno de Pedro Sánchez por «acaparar poder» y «rehuir de responsabilidades» durante la pandemia del coronavirus.

Desde el monumento a la Libertad de Móstoles, en un discurso emitido por Telemadrid, la dirigente madrileña ha lanzado un mensaje velado al Gobierno central, con el que más desencuentros ha mantenido durante la crisis sanitaria. A juicio de Ayuso, gobernar supone una «permanente lección de humildad» y un «reto que no decae». Por ello, ha asegurado que desde el Ejecutivo madrileño «no desertará» de sus obligaciones.

Además, ha defendido que el Gobierno de la región fue la «primera en reaccionar» ante la pandemia, con medidas que fueron criticadas y después copiadas «punto por punto». «Madrid fue la primera en cerrar, la que primero presentó un plan educativo —que ha sido, además, un éxito—, la primera en abrir un hospital de emergencias (Zendal) en tiempo récord, la primera en colaborar con el Gobierno central, pero también la que ha sido crítica cuando no se ha defendido la Constitución española, que se ha querido cambiar por la puerta de atrás», ha añadido.

2021, «el año de la esperanza»

La presidenta madrileña, por otro lado, ha afirmado que 2021 será «el año de la esperanza» en el que Madrid seguirá «a la cabeza y, sobre todo, al servicio de España», como motor económico y comunidad solidaria, «la segunda casa de todos y la primera en la lucha por la Constitución y la libertad».

Durante sus palabras, recogidas por Efe, la mandataria ha definido el 2020 como el año «del dolor y de la incertidumbre, en que hemos luchado por la vida y la libertad». «Nuestras esperanzas están puestas en los meses a partir de la primavera del nuevo año, y sabremos estar a la altura. Hasta entonces, seamos aún prudentes y sigamos luchando», ha dicho.

Ayuso ha recordado a las personas que han fallecido, a sus familiares, a quienes han cerrado negocios, a los autónomos o a los menores de 25 años, que sufren niveles de paro cercanos al 40%.

La presidenta ha destacado el trabajo de los profesionales sanitarios, de los maestros, empleados de la limpieza y demás trabajadores «de cualquier edad y condición», o a los alcaldes de los municipios «que supieron asistir personalmente a sus conciudadanos, con cariño, entrega e imaginación».

La presidenta ha afirmado además que «Madrid es hoy sinónimo de libertad, servicios públicos, impuestos relativamente bajos, seguridad jurídica, vocación española, europea e hispanoamericana, innovación, creatividad, patrimonio histórico, artístico y natural, de excelencia educativa».