Plató de informativos en los estudios centrales de Canal Sur en San Juan de Aznalfarache (Sevilla).

Plató de informativos en los estudios centrales de Canal Sur en San Juan de Aznalfarache (Sevilla). RTVA

España

El avispero de Canal Sur

La herencia dejada por sucesivos gobiernos socialistas, el tijeretazo presupuestario por exigencias de Vox y la falta de cambios de calado por parte del bipartito (PP-Cs) tensan las costuras de la cadena autonómica, que emplea a más de 1.200 trabajadores

Tres directores de Informativos en menos de año y medio, un recorte de la financiación pública, dos jornadas de huelga que llevaron a negro la emisión, una estructura de personal «poco flexible», incumplimientos legales heredados en materia de contratación de producciones y trabajadores, un equipamiento técnico obsoleto por falta de inversiones, una audiencia concentrada en mayores de 63 años e inexistencia de un plan estratégico que debería estar implantado desde 2015.

La Radio y Televisión de Andalucía (RTVA) está a punto de cumplir 32 años -las emisiones comenzaron el 27 de febrero de 1989, víspera del día de la comunidad- convertida en un avispero. La herencia dejada por sucesivos gobiernos socialistas, el tijeretazo presupuestario por exigencias de Vox y la falta de cambios de calado por parte del bipartito (PP-Cs) en el año y medio de gestión real -en gran medida marcado por la pandemia de coronavirus– tensan las costuras de la cadena autonómica, que encara un año crucial: la reestructuración que no se haga en 2021 ya difícilmente se ejecutará en esta legislatura, dado que los andaluces serán llamados nuevamente a las urnas a finales de 2022 y ningún gobierno se embarcaría en esa aventura en los meses previos.

«O se interviene tomando decisiones importantes o Canal Sur no tiene solución. La estructura está creada sobre la base del diseño de una televisión de hace 30 años y se ha modernizado muy poco. Tampoco se ha invertido en innovación tecnológica», señalan a este diario fuentes de la RTVA, que consideran «clave» el ejercicio recién estrenado.

Se trata no sólo de intervenir sobre la estructura a todos los niveles de la empresa, sino de elaborar un plan de futuro que ponga los nuevos cimientos y marque el camino para los próximos años. No será tarea sencilla: la ejecución de esa hoja de ruta requerirá negociar previamente con los representantes de los trabajadores y dependerá de que el Ejecutivo lo asuma y de que el Parlamento lo apruebe. «O se hace o Canal Sur costará cada año más dinero y tendrá menos audiencia. La otra opción es cerrar y empezar de nuevo, pero esa opción no se contempla», añade la fuente.

El compromiso de desarrollar e implantar un plan estratégico y un plan de inversiones a medio plazo se detallaba tanto en la carta del servicio público de la RTVA aprobada por el pleno del Parlamento en septiembre de 2010 -concretamente en el artículo 60- como en el contrato-programa con el que el Consejo de Gobierno garantizó transferencias a esta agencia pública por importe de 138 millones de euros anuales entre 2013 y 2015. No hay constancia de que la empresa pusiera en marcha ninguno de los 15 planes de acción propuestos por la consultora a la que contrató en 2014 para mejorar su eficiencia, como expone la Cámara de Cuentas de Andalucía en su informe de fiscalización correspondiente al ejercicio 2018.

Remodelación «necesaria»

El documento, cuyo contenido adelantó El Mundo de Andalucía y al que ha tenido acceso El Independiente, considera «necesario» acometer una remodelación tanto de la estructura organizativa como económico-financiera de la empresa y del modelo de financiación que permita a la RTVA «el cumplimiento de sus obligaciones de servicio público y el desarrollo de proyectos en una situación de seguridad económica y solvencia financiera». Ello se justifica por la merma de los fondos públicos, la reducción de los ingresos publicitarios, el aumento de las pérdidas acumuladas y el descenso del patrimonio neto de la entidad en un 70 % en la última década.

La Cámara de Cuentas llega a esa conclusión después de dejar al descubierto las carencias que arrastra Canal Sur desde hace años -como la falta de renovación tecnológica por falta de inversiones- y detallar numerosos incumplimientos tanto en la contratación de producciones como en la gestión de recursos humanos, lo que le lleva a expresar una opinión de legalidad desfavorable o con salvedades. Ello ha sido determinante en la reciente destitución como directora corporativa de Carmen Estero, aupada a ese puesto tras ocupar la gerencia (2013-2019) y comandar el área económico-financiero (2004-2013). La directiva ha sido sustituida por Raquel Sánchez Cañete, hasta ahora jefa de Información y Desarrollo de Recursos Humanos de Sando Servicios Corporativos SL. 

De los 275 expedientes de contratación analizados por la Cámara de Cuentas, entre ellos 71 relativos a producciones audiovisuales, el 91,05 % presentaba algún tipo de incumplimiento: adjudicaciones ‘a dedo’, presupuestos fechados después de la firma del contrato, falta de acreditación de la solvencia técnica y económica en el sector audiovisual, fraccionamiento para no superar el importe de los contratos menores, no justificación de la división en lotes, incumplimiento de publicación de anuncios en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE)…

Canal Sur recibe unos 136 millones de euros al año del presupuesto público y emplea a más de 1.200 trabajadores

En materia de personal, el informe del órgano fiscalizador llama la atención -entre otras cuestiones- sobre el hecho de que el importe del complemento de antigüedad excediera en algunos grupos profesionales el tope fijado por la ley y por la utilización «de manera recurrente, generalizada e inadecuada de la figura de contratación por obra y servicio», lo que abría la puerta a que 58 trabajadores litigaran para que la Justicia reconociera una relación contractual indefinida. Las últimas oposiciones se convocaron en 2008.

De la nueva estructura directiva también ha salido Sebastián Uribe, que se encontraba al frente de la dirección de Organización, Recursos Humanos y Servicios Generales desde abril de 2013. Uribe, que previamente ejercía como letrado en los servicios jurídicos de esta agencia pública empresarial, se ha jubilado en diciembre. Su puesto lo ocupará a partir de ahora Enrique José Díaz León, que ejercía como jefe de Sección de Gestión de Nóminas de la RTVA.

El tercer nombramiento comunicado por Juan de Dios Mellado al consejo de administración el pasado 30 de diciembre fue el de la periodista gaditana Carmen Torres como directora de Contenidos Informativos y Transformación Digital de Canal Sur Televisión en sustitución de Álvaro Zancajo, que ha durado en el puesto tan sólo diez meses. Torres, que integró la redacción fundacional de El Independiente, ejercía desde principios de 2020 como delegada en Madrid.

Exigencias de Vox

El ex director del Canal 24 Horas de TVE fue la primera opción en que pensó el actual equipo cuando cogió las riendas en julio de 2019, pero su fichaje se frustró entonces por la negativa de Ciudadanos a contratar a personas que no pertenecieran ya a la RTVA. Ello motivó que se ofreciera el cargo al periodista jerezano Javier Domínguez, vinculado a la cadena desde los inicios.

En una tribuna publicada esta semana en Abc de Sevilla, Zancajo ha denunciado la «presión constante de la dirección en determinado sentido» y ha atribuido su destitución a una «cesión» ante los sindicatos por la doble jornada de huelga del mes pasado. Las fuentes consultadas por este diario rechazan de plano esta versión y aseguran que desde el pasado verano estaba decidida su salida, si bien se pospuso a la espera de que se llevaran a cabo todos los cambios cuando se alcanzara el acuerdo de presupuestos. Desoír instrucciones del director general y de la directora adjunta de Canal Sur Televisión (Isabel Cabrera), sus modales con el equipo, el distanciamiento con la redacción y el hecho de que sólo permanecía unos días a la semana en Sevilla son los motivos que alegan para justificar su destitución.

Juan de Dios Mellado, en una comparecencia en el Parlamento andaluz.

Con un equipo directivo parcialmente renovado, Juan de Dios Mellado afronta un año decisivo, en el que espera lanzar una plataforma de contenidos que le permita rebajar la edad de sus telespectadores.

Las exigencias de Vox para apoyar el presupuesto andaluz para 2021, lo que garantiza al bipartito el resto de la legislatura, ha obligado a PP y Ciudadanos a aceptar una rebaja de 14 millones de euros en la financiación pública de Canal Sur. En 2020, las transferencias de dinero público ascendieron a 136,26 millones de euros, casi un 25 % menos de lo que recibió en 2009: 181,35 millones. Con el PSOE en San Telmo, la partida fue reduciéndose paulatinamente debido a la crisis económica.

El recorte presupuestario ha generado preocupación entre la plantilla, que los días 22 y 23 de diciembre secundaron una huelga que dejó sin emisión al canal. La Plataforma en Defensa de la RTVA ha denunciado la «asfixia económica» que supone el acuerdo del Ejecutivo andaluz con Vox, que conlleva -aseguran- la no cobertura de bajas y jubilaciones y un supone un «varapalo al papel de Canal Sur como impulsor de la industria audiovisual».

Contrato-programa 2021-2023

En la última sesión del año, celebrada el pasado 29 de diciembre, el Consejo de Gobierno aprobó el contrato-programa para el periodo 2021-2023, que, según la Junta de Andalucía «garantiza» la estabilidad de la RTVA y «potencia la transformación digital». El Ejecutivo se compromete a transferirle 140,63 millones de euros en cada uno de los tres ejercicios como compensación por el «servicio público esencial» que presta a la ciudadanía andaluza. Esa cifra podrá variar en función de los ingresos que Canal Sur sea capaz de obtener por la explotación de la publicidad.

Asimismo, el Gobierno que preside Moreno Bonilla se compromete a renovar el equipamiento técnico de la cadena autonómica con 10,47 millones (a razón de 3,49 millones de euros por año). En su informe, la Cámara de Cuentas ha puesto de manifiesto que el déficit de inversiones en los últimos años ha provocado la «obsolescencia técnica y tecnológica», rebasando gran parte de sus equipos la «vida útil».

Según se detalla en el trabajo del órgano fiscalizador, las necesidades de inversión que la dirección técnica había calculado para el periodo 2019-2021 superaban los 13,35 millones de euros, de los que 6,45 millones correspondían a la actualización y renovación de sistemas (de emisiones y transmisión), estudios y unidades móviles de Canal Sur Televisión.

Con una plantilla estimada en 1.212 trabajadores, la RTVA volverá a destinar este año a gastos de personal 74,29 millones. Con todo, el coste de la cadena autonómica por cada andaluz será de 16,10 euros, cantidad muy inferior a la de TV3 (Cataluña) y ETB (País Vasco) y sólo superior a la de Telemadrid.

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