La entrevista emitida este domingo en La Sexta al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, no ha dejado indiferente a nadie. La declaración más polémica de la noche fue la comparación sin cortapisas entre la situación de Carles Puigdemont con la de los exiliados del franquismo, al defender que el ex presidente de la Generalitat, reclamado por la justicia tras su huida a Bruselas, está en una situación equiparable a la de los perseguidos por la dictadura de Franco. «Lo digo claramente, creo que sí», sostuvo, a la pregunta del periodista Gonzo de si era o no comparable.

Estas palabras han levantado ampollas entre los grupos de la oposición, pero también dentro de las filas socialistas. En este sentido, la declaración pública más contundente ha sido la de la Viceprimera Secretaria del PSC, Eva Granados, que a través de su cuenta de Twitter ha censurado las palabras del dirigente de Podemos. «¿Huir de la justicia de un Estado de Derecho después de quebrar la ley (y la sociedad) es igual que los republicanos huyendo del horror del franquismo», ha escrito la dirigente del PSOE catalán. «¿Pero de qué va Podemos?, apostillaba.

La comparación que suscribió Iglesias en la entrevista emitida este domingo ha sido afeada también por el socialista Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha quien, en una entrevista par Cope, ha defendido que se trata de unas declaraciones «absolutamente inadecuadas» y que Iglesias ya se habrá dado cuenta de que se trata de una comparación «injusta».

El vicepresidente segundo del Gobierno aseveró durante la entrevista que Carles Puigdemont no está en Bruselas por «haber robado dinero a nadie», sino por «llevar sus ideas políticas hasta un extremo» que el dirigente morado no comparte. «Se ha jodido la vida por sus ideas políticas», subrayaba. Iglesias se mostró partidario de que los líderes del procés no sólo han de ser indultados, sino que también de que no sean inhabilitados una vez consigan la libertad, para que puedan ser elegidos como representantes de la ciudadanía.

Por contra, quien sí ha defendido públicamente las declaraciones del líder de Podemos ha sido el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, quien ha aprovechado para pedir a Iglesias que no se quede sólo en las palabras y pase a la acción. «¿Qué decisiones va a tomar el Gobierno del Estado del cuál es él vicepresidente para acabar con una situación injusta?», se preguntaba. «Estas palabras tienen que tener consecuencias y las consecuencias deben ser que se apueste por la amnistía y por el fin de la represión», zanjaba.

«Insulto» y «desvergüenza»

El polvorín que ha generado la entrevista sí ha sido mayúsculo entre las fuerzas de la oposición. Algunos dirigentes de PP, Vox o Ciudadanos han manifestado su malestar en Twitter, calificando de «insulto» o de «desvergüenza» tanto esta como otras polémicas declaraciones de la entrevista de Iglesias en La Sexta, en la que llegó a afirmar que Puigdemont es un «exiliado político» mientras que el el rey emérito es un «fugitivo». «Lo del rey emérito, si se prueba, tiene una consideración moral completamente diferente» respecto al ex presidente de la Generalitat.

Uno de los líderes que ha condenado públicamente estas declaraciones ha sido el candidato del PP a las elecciones catalanas, Alejandro Fernández, quien ha asegurado que hay «voces» en el PSOE que «se hacen hoy los escandalizados», pero ha censurado que el ala socialista del Gobierno no vaya a mover «ni un dedo» por corregir a sus socios en Moncloa.

La petición y la presión porque Sánchez se pronuncie y condene las palabras del líder de Podemos ha sido prácticamente unánime entre las citadas formaciones. La dirigente de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha considerado que lo que sostuvo anoche Iglesias es un «insulto para todos los españoles»; y el eurodiputado de la formación naranja, Jordi Cañas, afirmó también en Twitter que el «nivel de desvergüenza y de abyección es absoluto».