Pere Aragonés ha comparecido hoy ante la diputación permanente del Parlament para anunciar que el Govern «batallará hasta el final para defender la fecha del 30M» como cita con las urnas. El presidente en funciones de la Generalitat y candidato de ERC, máximo responsable del decreto de aplazamiento suspendido cautelarmente por la justicia, ha defendido hoy su decisión y acusado a la justicia de «interferir» en su gestión política.

«Estamos convencidos de que tenemos la razón sanitaria», ha argumentado Aragonés, quien ha asegurado que el 30 de mayo es la mejor fecha para defender el derecho «a la seguridad sanitaria y derecho a votar con seguridad». Ha argumentado además que les avalan «todos los asesoramientos técnicos y sanitarios» y ha reivindicado el consenso político sobre la fecha y los precedentes del País Vasco y Galicia.

«He venido a compartir mi preocupación, perplejidad e indignación por la judicialización de la pandemia» ha asegurado Aragonés, que ha cargado contra el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, al que ha responsabilizado del caos electoral en el que se encuentra sumida Cataluña.

El PSC acusa a Aragonés de engañar

«Al final es el candidato de ERC desconvocando las elecciones» le ha respondido la socialista Eva Granados. «Se han atribuido competencias para controlar el proceso electoral» ha añadido Granados, que ha defendido el derecho de cualquier ciudadano a recurrir un decreto que tanto los socialistas como Cs o Comunes han tachado de muy deficiente.

La portavoz socialista ha acusado además al vicepresidente catalán de haber «engañado» a los grupos políticos en la reunión en la que el pasado viernes se acordó el aplazamiento electoral. «Hubo un engaño, dijeron que aplazarían y lo que han hecho es desconvocar las elecciones».

Granados no ha defendido, sin embargo, la celebración de los comicios el 14F una fecha que todos los grupos han reconocido como inviable para llevar a cabo una jornada electoral.

Bronca entre ERC y JxCat

La nueva crisis institucional provocada por la decisión del TSJC ha desatado una nueva bronca entre los socios de gobierno catalán. JxCat y ERC se han acusado mutuamente de «cinismo» y «deslealtad» por la guerra abierta cuando el vicepresidente del Parlament, Josep Costa (JxCat) reclamó dimisiones en el Govern por la suspensión cautelar del decreto de prórroga electoral.

El portavoz de ERC, Sergi Sabrià, ha denunciado «el modus operandi» de Costa y Laura Borràs, candidata de JxCat, que ha definido como «criticar para desgastar». «La doctrina de Sabrià es acusar en un acto de deslealtad y cinismo» le ha respondido el neoconvergente Francesc Dalmases.

El socialista David Pérez, por su parte, ha señalado que «el tiempo nos ha dado la razón», y ha advertido al Govern que «no se podía hacer el decreto peor. Ahora todo el mundo nos da la razón, se podía suspender los plazos y después reanudarlos, no suspender las elecciones.

Prórroga a las restricciones

Paralelamente, el Procicat ha aprobado este miércoles prorrogar dos semanas más las restricciones vigentes en Cataluña para frenar la incidencia del coronavirus, entre las que figuran el confinamiento municipal y la limitación al comercio. «Son medidas de las más estrictas» del conjunto de España, ha destacado Aragonés.

Las medidas, que estarán vigentes con la nueva prórroga hasta el 7 de febrero, una semana antes de la cita inicial con las urnas, también incluyen la limitación horaria de la hostelería y el cierre durante el fin de semana de aquellos comercios no esenciales.

La decisión se produce este miércoles que Cataluña ha registrado 3.992 casos y 69 fallecidos más, la cifra de pacientes ingresados en los hospitales catalanes se sitúa en 2.825 y en las UCI hay 612.