España Cinco días antes del juicio de la 'Caja B'

Bárcenas acusa a Rajoy de destruir pruebas de la financiación irregular del PP

"Le mostré los papeles de esa contabilidad B espetándome que cómo podía seguir conservando toda esa documentación comprometedora que terminó, personalmente, destruyéndola en la máquina destructora de papeles sin saber que yo guardaba copia"

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El ex tesorero del PP, Luis Bárcenas. EUROPA PRESS

El ex tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas ha remitido un escrito a la Fiscalía Anticorrupción en el que acusa al ex presidente del Gobierno y del Partido Popular Mariano Rajoy de destruir documentos contables que reflejarían la financiación irregular de la formación durante casi 30 años pensando que eran la única prueba de ésta.

En el escrito, al que ha tenido acceso El Independiente, Bárcenas afirma que en 2009 mostró la «contabilidad B» a Rajoy y éste le afeó que la siguiera guardando, destruyéndola personalmente. «A principios de 2009 tuvimos una reunión en su despacho, en el que le mostré los papeles de esta contabilidad B espetándome que cómo podía seguir conservando toda esta documentación comprometedora que terminó, personalmente, destruyéndola en la máquina destructora de papeles, sin saber, que yo guardaba copia de esta documentación, gran parte de la cual me ha sido sustraída del estudio de mi mujer cuando entraron a robar en el mismo», relata.

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«Sistema de financiación con percepciones en B»

Bárcenas se ofrece a colaborar con la Justicia cinco días antes de que arranque en la Audiencia Nacional el juicio de la ‘caja B’ en el que se sienta en el banquillo de los acusados, pidiéndole la Fiscalía una condena de cinco años de prisión. En éste se abordarán, entre otras notas contables que él mismo registró, los gastos de la reforma de la sede del Partido Popular de la madrileña calle Génova que según las acusaciones se financió con donaciones de empresarios posteriormente favorecidos por administraciones al frente de las que se encontraba el PP.

El ex tesorero del PP tira así de la manta, asegurando que «desde el año 1982 existió institucionalizado un sistema de financiación del Partido Popular con percepciones en B que se realizaban a través de donativos y que en lo que afecta a los hechos que se enjuicia en esta pieza parten del periodo de 2004 a junio de 2008 siendo ya presidente D. Mariano Rajoy, secretario general el Sr. Acebes y tesorero D. Álvaro de Lapuerta». Una contabilidad de la que Rajoy, asegura, era «perfecto conocedor».

Afirma que «esos fondos -caja B- se nutrían con carácter general de donativos o aportaciones efectuadas por personas relacionadas con empresas beneficiarias de importantes adjudicaciones públicas».

Precisamente el juez Santiago Pedraz investiga en la Audiencia Nacional si adjudicaciones concedidas por ministros de los gobiernos de José María Aznar y Mariano Rajoy pudieron ser a cambio de donaciones aportadas previamente por los empresarios al PP. Es decir, unas donaciones dinerarias que habrían tenido un «carácter finalista» para recibir posteriormente un trato de favor por parte del Gobierno. En el escrito remitido al Ministerio Público, el acusado Bárcenas se presta a colaborar también en esta investigación.

Pacto de silencio con el PP

El también ex gerente del PP dice que, aunque su primera declaración como investigado en 2013 ante el juez del caso Gürtel Pablo Ruz fue con ánimo de colaborar con la Justicia, la segunda no. Reconoce que se prestó a un pacto de silencio con el partido porque le aseguraron que su esposa, Rosalía Iglesias, no entraría en prisión. Ahora que sí lo ha hecho con la sentencia condenatoria firme del caso Gürtel a 12 años de prisión, rompe esa paz. En la misma sentencia firme del Supremo, él fue condenado a 29 años de cárcel.

«Mi segunda declaración en la pieza de los papeles no se compadece con esta línea de colaboración toda vez que, con ingenuidad, di por buena la promesa que se me había hecho llegar -a través de intermediarios- de que mi mujer, Rosalía Iglesias, no entraría en prisión a consecuencia del dictado de la sentencia de la pieza de Época I».

El conocimiento de un operativo de espionaje policial alrededor de él y de su familia -ordenado presuntamente por el Gobierno, según se investiga en la pieza Kitchen del caso Villarejo en la Audiencia Nacional- para recuperar la información que tenía contra altos cargos del partido le hizo cambiar de opinión, según traslada. «Si me hubiera podido quedar ánimo de guardar silencio por lo que alguien podría llegar a entender como una lealtad mal entendida, lo cierto es que me ha resultado desalentador el conocimiento de los hechos que están siendo instruidos en el Juzgado Central 5 de la Audiencia Nacional, en concreto en la operación Kitchen, que revelan el montaje de seguimientos y vigilancias ilegales -no acordadas judicialmente- e incluso, con uso de fondos reservados ordenados por altos cargos del entonces gobierno y que pertenecían al Partido Popular, con la inestimable colaboración de altos cargos policiales».

Donativos para la sede y otros «finalistas»

Respecto a la información relevante que aporta para el juicio que comienza el próximo lunes -en el que está previsto que declaren como testigos tanto Rajoy como Aznar-, Bárcenas sostiene que entre 2007 y 2008 entraron 1,5 millones de euros en la caja B del PP de los que 900.000 fueron utilizados para la remodelación de la sede central del partido, aunque descarta que en todos los casos los contribuyentes fueran empresarios posteriormente beneficiados por los gobiernos populares con adjudicaciones.

«Esos donativos se realizaban con entregas realizadas en metálico que se hacían directamente a Álvaro Lapuerta [anterior tesorero ya fallecido], estando yo presente en algunas de ellas. El motivo por el cual Álvaro percibía directamente estos donativos era porque se trataba de persona de la máxima confianza del Partido y la persona designada de poner en conocimiento -si fuera el caso- al ministro que fuera competente en razón de obra o servicio al que pudiese afectar la concreta adjudicación pública», afirma Bárcenas.

«Es cierto que la inmensa mayoría de estos donativos no tenían una naturaleza finalista, entiendo, por finalista, como contraprestación por porcentaje a la adjudicación de obra o servicio público adjudicado, sin perjuicio de que puedan existir algunos concretos casos en los que sí concurrió aquella motivación que, sin embargo, no son objeto de enjuiciamiento en la presente pieza, sino en instrucción en pieza separada en el Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional en la que me ofrezco a prestar colaboración oportuna», traslada.

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