El juicio por la reforma de la sede del Partido Popular con cargo a la caja B de la formación que ha arrancado esta semana en la Audiencia Nacional ha quedado suspendido hasta el próximo martes, cuando el Tribunal decidirá si se retoman las sesiones con la declaración de los acusados.

Que éstas se retomen el martes o más adelante dependerá del estado de salud del Cristóbal Páez, el ex gerente del PP que se sienta en el banquillo de los acusados y es positivo en Covid.

Después de escuchar las cuestiones previas de las defensas y las acusaciones, el presidente del Tribunal, José Antonio Mora, ha decidido «respetar su derecho a la defensa [de Páez] y de comparecer en este tribunal», citando a las partes el próximo martes si Páez se ha recuperado. Su defensa tendrá que informar de su estado de salud el lunes al Tribunal. Si para entonces se encuentra bien y ha pasado la enfermedad, el juicio continuará el martes.

En cuanto al resto de cuestiones previas planteadas por la Fiscalía, las acusaciones y las defensas, como el acotamiento de la causa a los delitos por los que acusa el Ministerio Público o la expulsión de los escritos de las acusaciones para que se adapten a éste, como planteó la defensa del PP, el Tribunal las contestará por escrito en los próximos días. También delimitirá qué testigos considera que es necesario comparezcan en el juicio. Un asunto de gran interés público pues en el listado propuesto por las acusaciones se encuentran los ex presidentes del PP José María Aznar y Mariano Rajoy o los ex secretarios generales María Dolores de Cospedal, Javier Arenas, Federico Trillo o Francisco Álvarez Cascos.

Las acusaciones han reiterado su legitimidad para mantener sus escritos argumentando que comenzaron a acusar cuando no lo hizo la Fiscalía, por interés público.