España

Dirigentes del PP cuestionan a Casado por distanciarse de Rajoy: "Fue una etapa de éxito"

Más allá del malestar entre las viejas espadas del partido por las declaraciones del presidente sobre el 1-O, miembros del PP avivan el debate interno por la estrategia de la dirección de renegar de la gestión de Rajoy

El líder del PP, Pablo Casado, junto al ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

Fotografía de archivo. El líder del PP, Pablo Casado, junto al ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy EUROPA PRESS

Las declaraciones que hizo el presidente del PP, Pablo Casado, el pasado martes a RAC1, en las que aseveró que en su día estuvo en desacuerdo sobre cómo actuó el Gobierno de Mariano Rajoy ante el 1-O, han abierto un debate dentro del partido por la estrategia de Génova de renegar del pasado, soltar amarras respecto a la gestión del ex jefe del Ejecutivo y evitar, de este modo, que la actual cúpula de la formación vuelva a sangrar por los «errores» de etapas anteriores.

Y no sólo hay un malestar creciente entre las viejas espadas del partido que ostentaron cargos relevantes durante la ‘era Rajoy’, sino también dentro del actual PP. En algunos sectores de la formación se rebate la estrategia de cuestionar la gestión de Rajoy respecto al 1-O y, por contra, no reivindicar «una época de la que deberíamos estar orgullosos» por «los ataques de un mentiroso», en relación a la confesión de Luis Bárcenas, según reiteran fuentes solventes del partido.

«Todas las organizaciones tienen ovejas negras en sus filas y no por eso se puede negar que la de Rajoy fue una etapa de éxito», comenta un dirigente de la formación de Pablo Casado. Se refiere en este caso a las consecuencias que ha tenido para el partido, tanto en términos de desgaste electoral como en la propia estrategia dibujada por la formación para encajar las embestidas del ex tesorero del PP, Luis Bárcenas. Con la campaña electoral de las elecciones catalanas ya iniciada, el ex gerente remitió un informe a la Fiscalía Anticorrupción en el que señalaba directamente a Mariano Rajoy por destruir presuntamente pruebas que demostraban la financiación irregular del partido durante casi tres décadas.

Desde entonces, Génova ha intentado desvincularse una vez más del fantasma de la corrupción de sus antecesores, reivindicando la «ruptura» y la «regeneración» que supone Casado respecto a etapas anteriores. Y en ese afán por renegar del pasado, la dirección ha evitado pronunciar una defensa en firme de Mariano Rajoy frente a los «ataques sin pruebas» del ex tesorero del partido. Es más, se ha cuestionado la gestión del ex presidente en este caso respecto a los altercados del 1-O, un discurso «chocante» para algunos estratos del partido.

«Deberíamos haber sido más discretos (…) No había un manual de instrucciones que se pudiera seguir. Se actuó de modo contundente ante una situación a la que jamás se pensó que se podría llegar», arguyen las fuentes consultadas, que rebaten el argumento de Casado de que «se podían haber hecho las cosas mejor» el 1-O como «elucubraciones» que «ahora no corresponden».

La «honorabilidad» de Rajoy

Frente a las reticencias de Génova a defender directamente a Mariano Rajoy y limitarse a afirmar que, si se demuestra que algún cargo actual de la cúpula del partido tuvo relación con la trama corrupta de la ‘caja B’ se le dejará caer todo el peso de los estatutos, dirigentes como el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha partido en más de una ocasión una lanza a favor del ex presidente del Gobierno. «Estoy absolutamente convencido de la honorabilidad, en toda la carrera política, del presidente Rajoy. No tengo dudas», dijo el líder gallego hace unos días.

En el marco de la creciente polémica intramuros, resultan muy relevantes también las declaraciones que hizo el dirigente del PP este jueves que, a diferencia de la enmienda planteada por Casado, ha defendido la gestión de Rajoy en el marco del desafío separatista. «Ante un ataque al Estado, el Estado tiene que defenderse. La obligación del Estado es defender la legalidad, que fue lo que se hizo en Cataluña», reivindicaba Feijóo.

Tampoco ha evitado reivindicar públicamente el legado de Mariano Rajoy la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien, en el marco de un acto del partido en la campaña para las autonómicas catalanas, elogió una gestión que logró llevar a España casi al «pleno empleo».

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