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La Generalitat no se presentará como acusación por los disturbios en Cataluña

Balance de la noche en Cataluña: 25 agentes heridos, 18 detenidos y más de 40 locales asaltados. Sàmper "ruega" que no se repitan incidentes violentos en las manifestaciones convocadas este miércoles

El consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Sàmper, habla con un agente de policía frente a las cristaleras destrozadas de la Comisaría de los Mossos en Vic durante las protestas por la detención del rapero Pablo Hasel.

El conseller Sàmper y el mayor Trapero, ante la comisaría destrozada de Vic

La Generalitat no se presentará como acusación por los disturbios vividos la noche de este martes en Cataluña, que se han saldado con una comisaría destrozada y 25 agentes de policía heridos. Al menos, de momento. Así lo ha anunciado este miércoles el consejero de Interior, Miquel Sàmper, quien ha dejado en manos del próximo ejecutivo catalán la decisión de actuar institucionalmente contra los responsables de los daños.

Sàmper ha recordado que la Generalitat tiene la obligación legal de dar apoyo jurídico a los agentes que quieran actuar como acusación a título personal, tras haber sufrido lesiones en los altercados. Pero ha recordado que hay «un debate político» sobre la oportunidad de que el Govern actúe como acusación en los casos de atentado a la autoridad.

Negociación con la CUP

En un contexto de negociación el próximo gobierno independentista con la CUP, Sámper se ha mantenido en el compromiso adquirido el pasado noviembre en el Parlament, ante las críticas tanto de los antisistema como de su propio partido a los casos en los que la Generalitat ha ejercido como acusación. Entonces, el consejero se comprometió a dejar de actuar en estos casos para que sea la Fiscalía la que actúe como acusación en solitario.

La CUP, por su parte, ha denunciado hoy la «aceptación acritica» de las ordenes de la justicia por parte de los mossos. Los antisistema han denunciado además la actuación policial, a los que recriminan el uso de proyectiles de foam. No ha habido condena por la violencia contra la comisaría de Vic.

Cataluña vivió ayer 32 concentraciones de protesta por la detención del rapero Pablo Hasel. El balance de esas protestas son 25 agentes de policía heridos, entre mossos y policías locales, 40 locales comerciales y bancarios destrozados, 18 detenidos, y 30 personas atendidas por el servicio de emergencias médicas. Además de una comisaría de los mossos, la de Vic, totalmente destrozada.

Ataque sin precedentes

«Nunca» se había producido «un ataque con esta virulencia, agresividad y ganas de hacer daño» a una comisaría de los Mossos d’Esquadra, ha reconocido este jueves el comisario Juan Carlos Molinero. El conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha denunciado la «violencia gratuita» y ha «rogado» que las manifestaciones convocadas para esta tarde «sean pacíficas».

Sàmper ha reunido este miércoles por la mañana a la cúpula de los Mossos d’Esquadra para analizar los altercados de la noche de este martes en Catalunya en las protestas tras la detención y encarcelamiento del rapero Pablo Hasel. Una detención que Sàmper ha criticado por los preceptos legales en los que se apoya, pero que no justifica, ha asegurado, la violencia vivida anoche en Cataluña.

El conseller ha agradecido, además, las condenas contra la violencia de las alcaldesas de Barcelona y Vic, Ada Colau y Ana Erra. Condenas especialmente destacadas porque han sido las únicas frente al silencio del gobierno catalán, excepción hecha del propio Sàmper.

Violencia en Barcelona

Las cuatro manifestaciones que derivaron en altercados «muy importantes» fueron las de Barcelona, Vic, Lleida y Girona, ha señalado Molinero. En Barcelona, unas 5.000 personas se concentraron en la Plaza Lesseps. La concentración se transformó en manifestación hacia la Delegación del Gobierno y al pasar frente al edificio de la Policía Nacional en la calle Granada empezó el lanzamiento de objetos contra la línea de mossos y el incendio de contenedores.

Aunque los principales incidentes se produjeron en el entorno de la Delegación, con un balance de 50 contenedores quemados, 40 locales saboteados -25 entidades bancarias y 15 locales comerciales que también fueron saqueados- y 20 motos quemadas. Además, durante el enfrentamiento con los mossos hubo lanzamiento de adoquines arrancados, piedras, bengalas, y botellas que provocaron lesiones a diez agentes de los mossos.

Ataque a la comisaría

Respecto al ataque a la comisaría de Vic, Molinero ha reconocido que no esperaban que los manifestantes se dirigieran contra esta instalación sino a los juzgados. La comisaría «no tenía efectivos de la Brimo ni Arro, no había protección visible» cuando se produjo el «intento de asalto de 50 o 60 personas con una violencia desmesurada».

Los asaltantes rompieron todos los cristales de la fachada de la comisaría y llegaron a entrar en la instalación, que solo pudo ser desalojada cuando llegaron los agentes antidisturbios. El balance de daños: Once mossos lesionados, cinco detenidos, y quema de contenedores y daños importantes en mobiliario urbano. Los manifestantes dañaron además un furgón policial, todas las cámaras de seguridad de la comisaria y su línea telefónica.

Altercados en Lleida y Girona

En Lleida, localidad natal de Hasel, se produjeron los primeros incidentes, cuando los concentrados de dirigieron a los juzgados. Hubo ocho detenidos tras una batalla campal con barricadas, quema de contendores, destrozos en una entidad bancaria y dos motocicletas quemadas, de la que resultó herido un policía local.

La concentración de Girona, que convocó inicialmente a un millar de personas, acabó también con enfrentamientos con la policía ante los juzgados primero, y la Subdelegación del Gobierno después. Hubo «lanzamiento masivo de objetos contundentes, piedras y adoquines, además de la instalación de barricadas. Hubo dos vehículos policiales dañados y diversos locales comerciales atacados y saqueados».

Condena a la violencia

«Lo que pasó ayer fue violencia gratuita, los mossos no intentaron impedir ninguna manifestación» ha asegurado Sàmper. Una actitud que los sindicatos han tachado de intento de «blanquear la violencia» sufrida por las diversas policías. El conseller ha asociado ese estallido de violencia al «cansancio de la población derivado de la pandemia» y las restricciones impuestas.

Sin embargo, ha evitado confirmar si la Generalitat se personará como acusación contra los responsables de los disturbios de este martes. Sàmper ha asegurado que los agentes heridos contarán con el apoyo jurídico de la Generalitat para actuar como acusación a título personal, algo a lo que la administración autonómica está obligada. Pero ha dejado en manos del próximo Govern decidir si actúa como acusación contra los responsables del asalto a la comisaría de Vic.

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