España

Arrimadas autorizó la moción de Ciudadanos contra el PP en Murcia

Fuentes conocedoras de las negociaciones en Murcia afirman que la dirección nacional de Cs dio orden de "no mover un dedo" hasta después de las elecciones catalanas

Inés Arrimadas, en el Congreso.

Inés Arrimadas, en el Congreso. EFE

No ha sido un movimiento autónomo, ni tampoco aislado. La moción de censura que han pactado PSOE y Ciudadanos para deslojar al PP del Gobierno de la Región de Murcia y del Ayuntamiento municipal fue autorizada por la presidenta de los liberales, Inés Arrimadas, según fuentes conocedoras de los movimientos internos del partido liberal. La formación naranja ha asestado un fuerte revés a Pablo Casado, desde cuyo entorno no dudan en tildar el movimiento de la presidenta de Ciudadanos de «traición».

La noticia se conocía a primera hora de la mañana: un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos en la Región de Murcia para expulsar, moción mediante, al actual presidente, Fernando López Miras. La interlocución entre ambas formaciones se ha llevado en el más absoluto secretismo, sobre todo por la circunstancia de que el registro de una moción desactiva directamente la posibilidad de que el líder del PP pulse el botón de adelanto electoral. La portavoz de los liberales en Murcia, Ana Martínez Vidal, habría tomado la batuta de la decisión después de una serie de desencuentros con el barón popular, pero Madrid ha dado luz verde.

Las fuentes consultadas explican que Murcia ha sido el primer territorio en que se desalojará al PP de las instituciones, sin descartar que pueda tratarse del último. La dirección esperará ahora a comprobar «cómo funciona este experimento» y si las sensibilidades dentro de su electorado van en la dirección correcta. «Aquí no se mueve nadie sin que la dirección lo sepa», coinciden fuentes de los liberales en Murcia, que aseguran que, incluso, se dio la orden «de no mover un dedo en este sentido hasta después de las elecciones catalanas». Sin embargo, sí afirman que el caso murciano es especial por el importante deterioro político que se había producido entre PP y Ciudadanos, tanto en la Asamblea como el Ayuntamiento.

Pero el tiempo apremia, y la decisión de Ciudadanos, que ha hecho temblar el suelo de la cúpula popular por desalojarles del poder en la tierra del secretario general y número dos de Casado, Teodoro García Egea, puede provocar que el resto de barones autonómicos del PP se abran a un escenario de adelanto electoral para evitar terminar como Fernando López Miras. De hecho, ésta ha sido la petición expresa del líder de Vox, Santiago Abascal, una vez se ha conocido la noticia. «Exigimos elecciones en las autonomías que están en riesgo de ser asaltadas por el socialismo y en contra de la voluntad de las urnas», ha escrito en Twitter.

Las reacciones entre diversos dirigentes del PP tampoco se ha hecho esperar. En redes sociales, e incluso a través de la cuenta oficial del partido, los de Casado han recordado unas declaraciones recientes de Inés Arrimadas, en las que aseguraba que «quien esté pensando en este momento en poner en peligro la estabilidad de los gobiernos autonómicos, tiene un problema moral». La posibilidad de que Arrimadas apoyase una moción del PSOE en algunos territorios siempre ha planeado por la dirección nacional del partido, aunque los liberales siemrpe han descartado este extremo.

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