El expresidente del Gobierno José María Aznar ha afirmado este miércoles, durante su declaración como testigo en el juicio de la reforma de la sede del PP en la Audiencia Nacional que «no he conocido ninguna contabilidad B en el PP».

«No he conocido más contabilidad que la oficial del PP que se remitía al Tribunal de Cuentas», ha aseverado el también expresidente del partido a las preguntas del representante de la acusación popular Asociación de Abogados Demócratas por Europa (ADADE) Mariano Benítez de Lugo. Así, Aznar, en la misma línea que la exsecretaria general María Dolores de Cospedal, niega la existencia de la contabilidad paralela o irregular de la que el Tribunal Supremo considera existen pruebas suficientes de su existencia. Así lo manifestó el alto tribunal en su sentencia sobre Gürtel Época I, confirmando la de la Audiencia Nacional.

Preguntado por Benítez de Lugo por si una vez dictada dicha sentencia, «asume ahora» la existencia de dicha caja B, ha contestado: «No la conocía en ese momento y desconozco lo que me pregunta ahora mismo».

Combativo con las acusaciones populares

Tanto cuando ha comenzado el interrogatorio del letrado de ADADE Benítez de Lugo como el de la acusación popular de Carmen Ninet y otros, Virgilio Latorre, el expresidente Aznar les ha interrumpido para dejar claro que ambos representan los intereses del PSOE: «Sí, ya se que usted ha sido abogado para el PSOE de Madrid» o «sí, y representante del PSOE de Valencia», respectivamente.

Desconozco los papeles de Bárcenas salvo lo que se ha publicado. Lo que pase en esos papeles no es algo que a mí me incumba

El tono combativo contra las acusaciones se ha mantenido desde el principio para ir contestando a las preguntas basadas en las anotaciones del extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas en libretas sobre los supuestos sobresueldos con cargo a la caja B o irregular del partido que se entregaron a altos cargos. Son los conocidos como papeles de Bárcenas que dieron inicio a la investigación sobre la financiación irregular del PP y sobre los que Aznar afirma: «Desconozco los papeles de Bárcenas salvo lo que se ha publicado. Lo que pase en esos papeles no es algo que a mi me incumba. Ni conocía esos papeles, ni los conozco ni tengo ningún indicio sobre su fundamento o justificación», ha contestado ante la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que juzga si parte de la reforma de la sede central del PP se pagó con dinero negro procedente de la contabilidad irregular del partido. Una contabilidad paralela que, según asegura Bárcenas, procede de donaciones de empresarios que no se declararon y que el partido recibió durante tres décadas, hasta que comenzó la investigación del caso Gürtel en 2009.

En cuanto a si él cobró algún sobresueldo no declarado por el partido, ha contestado: «No he recibido nunca ningún complemento de sueldo». «Todas las cantidades que recibía han sido declaradas en mi renta. He declarado voluntariamente la utilización del palacio de la Moncloa como retribución en especie mientras he sido presidente del Gobierno. No se lo que han hecho los demás, ni me importa, se lo que he hecho yo», ha afirmado con rotundidad.

Preguntado por las acusaciones por si las siglas J. M. que figuran en las anotaciones del extesorero aludían a su persona, ha declarado con firmeza: «No, señor. No he recibido ninguna cantidad ni responde a ninguna consideración que me pueda afectar». «Nunca tuve ningún problema con el señor Bárcenas ni recibí ninguna queja de él», afirmó también el expresidente del Gobierno sobre el extesorero popular.

Autorización de pago a Calixto Ayesa

Este martes, el exdiputado del Partido Popular Jaime Ignacio Del Burgo, cuyo nombre apareció en las anotaciones de Bárcenas, relató que el expresidente Aznar autorizó a pagar en efectivo una «compensación económica» en 1991, cuando ya era presidente de la formación conservadora, para Calixto Ayesa, que asumió el cargo de consejero en el Gobierno navarro de UPN, partido en el que estaba integrado el PP en esta comunidad. El que fuera presidente de la formación conservadora entre 1999 y 2004 ha negado dicha afirmación. «No he dado autorización a nadie para compensar económicamente a nadie». «Otra cosa es que Del Burgo tenga memoria de una reunión de la cual yo no tengo memoria, pero no puedo dar ninguna instrucción a nadie para compensar económicamente a nadie porque no tenía competencias para hacerlo», ha agregado.

«Yo no era inspector de cajas fuertes, no me dedicaba a inspeccionar los despachos ni si había cajas fuertes. En el despacho que yo ocupé no existía ninguna caja fuerte», ha asegurado el máximo responsable del PP entre 1999 y 2004. Aznar ha señalado que su labor como líder del Partido Popular era la de «superior dirección», según los estatutos del partido del año 1989.

En cuanto a si se entregaron 8.400 euros al exministro Jaume Matas como ayuda para pagar el alquiler de una vivienda en Madrid como habría registrado Bárcenas en sus papeles, y que el propio Matas negó este martes como testigo, Aznar ha contestado: «No lo sé, porque yo me ocupaba entonces de presidir el Gobierno». El ex presidente del Gobierno entre 1996 y 2004 ha trasladado durante su declaración como testigo que Matas «fue un buen ministro de Medio Ambiente y, cuando dejó de serlo, ganó las elecciones y fue un gran presidente de las Islas Baleares».

«Orgulloso de su labor al frente del PP»

El expresidente del Gobierno se ha mostrado «orgulloso» de su labor al frente del Partido Popular cuando esta formación «llegó a tener 800.000 militantes». «De ellos, y de su contribución, a través de sus cuotas, me siento muy orgulloso».

El tono de enfrentamiento con los letrados de las acusaciones ha continuado con el representante de Observatori Desc, Gonzalo Boye, al que Aznar le ha recordado: «Es usted el abogado de Puigdemont [por el ex presidente catalán Carles Puigdemont]». En este punto, el presidente del Tribunal, José Antonio Mora, ha intervenido para indicarle que no era un asunto que viniera a cuento.

El abogado catalán le ha preguntado por qué llevaba puesta la mascarilla a pesar de estar sólo en un despacho en su domicilio (igual que ha preguntado a otros testigos) a lo que Aznar ha contestado que «porque cumplo con las recomendaciones sanitarias». El abogado que representa a la acusación de Izquierda Unida, Juan Moreno, le ha reprochado que mantuviera la mascarilla, lo que ha considerado una falta de respeto hacia las acusaciones. Tanto en el caso de Boye como en el de Moreno, el presidente del tribunal también ha pedido que cerraran el debate sobre el asunto de las mascarillas que ya se había zanjado.