España

Relevo en el mando de los antidisturbios: 'Marte' se va a la Embajada en Moscú

La Policía considera que Ruiz Igusquiza es el “más adecuado” para el puesto de consejero de Interior en la legación de Rusia, al que optaban otros 13 agentes / Sindicatos le culpan del “deterioro del clima laboral” en las UIP, que dirige desde hace 9 años

Agentes de la UIP, desplegados en el centro de Barcelona tras la sentencia del 'procés'.

Agentes de la UIP, desplegados en el centro de Barcelona en octubre de 2019 tras la sentencia del 'procés'. EP

La Jefatura de las Unidades de Intervención Policial (UIP) tendrá un nuevo mando nueve años después. Su titular desde hace nueve años, el comisario principal José Miguel Ruiz Igusquiza, es la persona elegida para ocupar el puesto de consejero de Interior de la Embajada de España en Moscú (Rusia), cargo al que se incorporará en las próximas semanas una vez que el nombramiento sea oficial.

La Comisión de Destinos en el Exterior -órgano consultivo dependiente de la Secretaría de Estado de Seguridad- se reunió el pasado 23 de marzo para analizar los currículos profesionales más adecuados a fin de cubrir las vacantes existentes en 12 legaciones diplomáticas en el extranjero: Colombia (Bogotá), Cuba (La Habana), México (México DF), India (Nueva Delhi), Nigeria (Abuja), Guinea (Conakry), Reino Unido (Londres), Turquía (Estambul), Tailandia (Bangkok), Perú (Lima), Portugal (Lisboa) y la citada de Rusia. La convocatoria de estas plazas se publicó el pasado 16 de noviembre.

Según ha podido conocer El Independiente, el director general de la Policía elevó a la citada reunión de la Comisión de Destinos en el Exterior la propuesta de nombramiento de Ruiz Igusquiza como consejero de Interior en Moscú al entender que era el «más adecuado» para ocupar dicho puesto entre los 14 comisarios y comisarios principales que optaban al mismo en atención a su trayectoria profesional en el Cuerpo Nacional. Se trata de una plaza muy demandado por la retribución económica que lleva aparejada: sólo el complemento específico es de 25.101,86 euros brutos anuales.

«Carrera multidisciplinar» y «liderazgo»

Conocido con el indicativo de Marte, el actual jefe de los antidisturbios se quedó a las puertas el pasado verano de conseguir destino en la Embajada de España en Italia -asignado finalmente a la comisaria principal Pilar Allué, entonces subdirectora general de Recursos Humanos y Formación- y era un claro favorito para conseguir ahora el puesto de consejero de Interior en la representación diplomática de España en la capital rusa, como ya informó Confidencial Digital.

La Dirección General de la Policía ha valorado de Ruiz Igusquiza su «amplia experiencia operativa y de gestión», el hecho de que haya desarrollado una «carrera multidisciplinar», su «nivel alto de inglés», su «gran experiencia» como participante en foros internacionales y su «probada capacidad de liderazgo» tras haber ocupado jefaturas de grupo, sección, comisaría (en Valencia y Madrid) y de las Unidades de Intervención Policial. Éstas están formadas por 52 grupos con una dotación teórica cada uno de 50 agentes y distribuidos en 11 bases (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Granada-Málaga, Pamplona-Bilbao, Valladolid, A Coruña/Vigo, Oviedo, Las Palmas de Gran Canaria/Santa Cruz de Tenerife y Zaragoza).

La Policía elige a Ruiz Igusquiza, que pujó sin éxito por la plaza de Roma, entre los 14 mandos que pujaban por este puesto

Graduado en Criminología por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), este comisario principal asumió el mando de los antidisturbios en 2012 en sustitución de José Antonio Togores, hoy jefe superior de Policía en Cataluña. Desde entonces ha dirigido -no sin polémica- algunos de los operativos de control del orden público más complejos en la historia reciente de España, como los desplegados en la comunidad catalana en 2017 y 2019 ante el desafío independentista y los relativos a grandes citas deportivas.

La primera vez que los sindicatos pidieron la destitución de Ruiz Igusquiza, éste llevaba tan sólo dos años en el cargo. Fue a raíz de que 47 agentes de la UIP resultaran heridos durante el dispositivo de seguridad desarrollado con motivo de las Marchas por la Dignidad en Madrid, celebradas en la tarde-noche del 22 de marzo de 2014 y que acabaron con graves altercados. El operativo movilizó a 1.512 agentes de la UIP y a 167 integrantes de las Unidades de Prevención y Reacción (UPR), lo que totalizó 1.679 efectivos.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP), la Confederación Española de Policía (CEP) y la Unión Federal de Policía (UFP) convocaron en aquellas fechas concentraciones en varias comisarías de España en apoyo de los funcionarios que resultaron lesionados y para exigir la dimisión de Ruiz Igusquiza y del entonces jefe de la I UIP en Madrid, el inspector jefe Francisco Javier Virseda, al entender que se planificó de forma deficiente el dispositivo y que se tardó demasiado en salir en ayuda de un grupo de 15 agentes que quedaron aislados en la zona de la Plaza de Colón.

Medalla pensionada por un operativo polémico

Cuando compareció el 23 de abril de 2014 ante la comisión de Interior del Congreso de los Diputados para informar de los sucesos acaecidos el 22-M, el entonces director general de la Policía, Ignacio Cosidó, defendió la «firmeza» que tuvieron que exhibir los agentes en determinados momentos ante la «virulencia» de los manifestantes -se utilizaron 174 salvas de fogueo, 126 pelotas de goma y tres botes de humo- y anunció el relevo del inspector jefe Virseda «en aras de restaurar la plena confianza de los policías en su cadena de mando».

La cúpula del Ministerio del Interior no sólo eximió de cualquier responsabilidad por dicho operativo a José Miguel Ruiz Igusquiza, sino que meses después le concedió una medalla al mérito policial con distintivo rojo. Este reconocimiento lleva aparejada una pensión vitalicia equivalente al 10 % del sueldo base.

Algunos sindicatos volvieron a pedir la destitución del jefe de las UIP en otoño de 2019, después de que decenas de policías resultaran heridos -a dos antidisturbios se les ha terminado reconociendo la incapacidad por las graves lesiones sufridas- durante el dispositivo desplegado en Cataluña (Operación Ícaro) para repeler los graves disturbios provocados por manifestantes radicales tras dictar el Tribunal Supremo la sentencia del procés. La falta de material antidisturbios y que no se les permitiera utilizar el camión lanza-agua fueron algunas de las quejas.

Otros operativos relevantes que también ha liderado el comisario principal al frente de las UIP han sido los correspondientes a la Final de la Copa Libertadores que disputaron en el estadio Santiago Bernabéu el River Plate y el Boca Juniors en diciembre de 2018 y la final de la Champions League en la que se enfrentaron el Tottenham y el Liverpool en el Metropolitano de Madrid en mayo de 2019. La actuación se saldó sin polémica en ambos casos.

La CEP considera inaplazable el relevo de este comisario principal para frenar el «deterioro del clima laboral»

Fuentes policiales consultadas por este periódico consideran que el relevo al frente de la Jefatura de las Unidades de Intervención Policial «llega tarde» y celebran que pueda iniciarse una nueva etapa en la que el liderazgo «no se ejerza mediante un estilo autoritario de mando». Los problemas de conciliación de la vida profesional y personal, la antigüedad de parte de los vehículos en servicio y la falta de cursos de formación que permitan a los agentes no estar «estancados» son algunos de los problemas que señalan antidisturbios con los que ha hablado este diario.

«La salida del jefe de las Unidades de Intervención Policial es una buena noticia, que llega muy tarde. Este relevo era imprescindible para no seguir deteriorando el clima laboral en la especialidad, debido a un estilo de dirección polémico que ha generado fricciones internas por cuestiones como la jornada laboral, los medios materiales, el sistema de salidas de las unidades, las compensaciones o los equipos de protección, entre otras muchas. Todos esos problemas se han ido enquistando y han provocado un consenso sobre la urgencia en un cambio de dirección que reclamamos desde hace años», sostiene la Confederación Española de Policía (CEP).

Esta organización considera «prioritario» apostar por un mando que «recupere la ilusión por el trabajo en una Unidad de élite en orden público, que gestione los recursos humanos con más implicación para resolver los problemas y evitar la pérdida de buenos profesionales y, sobre todo, alguien que acepte poner en marcha un proyecto de reforma integral que modernice las unidades en tecnología, vehículos, equipamiento, formación y procedimientos». «Queremos una UIP preparada para el futuro, en la que los compañeros puedan trabajar con implicación y con respeto a sus derechos laborales», apostillan.

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