La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha participado este sábado en un acto de campaña de Podemos de cara a las elecciones autonómicas del próximo 4 de mayo, a las que concurre Pablo Iglesias. En el acto, enmarcado bajo el paraguas del feminismo, Irene Montero ha vuelto a insistir en que Madrid es una comunidad «insegura para las mujeres» en el que el Partido Popular lleva 25 años aplicando un «machismo institucional» que «desprotege la vida de las mujeres».

Irene Montero ha definido a la comunidad que aspira a presidir Pablo Iglesias como «un modelo de sociedad salvaje, en el que los vecinos desconfían los unos de los otros» y en el que «las mujeres se ven obligadas a salir a maltrabajar y después ocuparse de los cuidados».

Montero ha dibujado un panorama apocalíptico para la mujer en Madrid, «donde la mayoría de la población sobrevive», y en el que los «niños, niñas y niñes pueden tener miedo de denunciar que están sufriendo violencia en sus clases si escuchan a la presidenta ridiculizar el lenguaje inclusivo».

Antes, Pablo Iglesias había afirmado en este mismo acto que Vox es «el PP sin complejos, el inconsciente desatado del Partido Popular» cuyo proyecto es «la destrucción de las bases materiales de la libertad y la democracia», por lo que concluye que el 4 de mayo «se vota entre fascismo y democracia».

En el mitin celebrado en el barrio madrileño de Príncipe Pío, Iglesias ha afirmado que ayer viernes «lo cambió todo», pero no fue él al abandonar el debate de la cadena Ser tras negarse la candidata de Vox Rocío Monasterio a condenar al ataque con una carta con balas que ha recibido, sino «la actitud de cientos de miles de personas en redes que dijeron, efectivamente, que la democracia está en peligro».