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El Rey del Cachopo asegura que huyó por la amenaza de un grupo de narcos, no por haber matado a Heidi Paz

Llegada de César Román, conocido como el Rey del Cachopo a la Audiencia Provincial de Madrid.

Llegada de César Román, conocido como el Rey del Cachopo a la Audiencia Provincial de Madrid. EFE

César Román «tiene mucho que contar». Así lo afirmó ayer su abogada Ana Isabel Peña y el Rey del Cachopo no ha defraudado. El empresario madrileño, en prisión preventiva desde noviembre de 2018, ha dado amplias explicaciones en las más de cuatro horas de declaración en la Audiencia Provincial de Madrid. En algunas ocasiones, se ha alejado tanto de las preguntas que le habían hecho que el fiscal y la jueza han tenido que pedirle que centrase su respuesta.

César Román, que sigue hablando en presente de Heidi Paz y que ha defendido en todo momento su inocencia, ha afirmado que «siempre había dicho» que la relación con la hondureña de 25 años tenía «fecha de caducidad». En su opinión, el tronco que se encontró en una maleta en una nave que él tenía alquilada «no es el de Heidi» y por ello se ha negado a hablar de ella en pasado. Según su declaración, el noviazgo duró poco más de un mes, hasta el momento en el que Heidi Paz le comunicó que se había quedado embarazada. «Lo último que le puedes decir a una mujer cuando se queda embarazada es decirle ‘yo no quiero el niño’ por una razón muy simple, porque la única que puede decir si lo tiene o no lo tiene es ella. Entonces, si tú llegas y le dices ‘no quiero el niño’, lo único que puedes conseguir es que al final ella quiera tenerlo y eso te lo va a estar echando en cara toda tu vida», ha dicho dirigiendo la mirada y los gestos hacia el fiscal. Finalmente, Heidi perdió el niño de forma natural.

Después de que cortasen, quedó una relación de «amigos con derecho a roce», ya que «a ella, igual que a mí, le gustaba mucho el sexo y de vez en cuando quedábamos». La última vez que vio a su expareja fue el día 3 de agosto, pero ha asegurado que no se acordaba de si había recibido una llamada de Heidi en la noche del 4 al 5 de agosto de 2018, cuando la Fiscalía cree que asesinó a la joven. El Rey del Cachopo, después de consultar el sumario, ha indicado que recordaba que la asesinada le llamó tres veces hacia las seis de la mañana para preguntarse si quería salir a tomar algo. «Hombre, si yo estoy de fiesta toda la noche, a lo mejor a las seis de la mañana me voy a tomar una copa, pero si estoy durmiendo en mi casa, no salgo a las seis de la mañana para tomarme una copa», por lo que rechazó la proposición de la joven.

  • César Román Viruete, conocido como el Rey del Cachopo, declara en la Audiencia Provincial de Madrid.
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«De hecho, es una conversación de 27 segundos», ha sostenido, para después negar que Heidi Paz hubiese ido a su casa después de esa llamada, como defiende la Fiscalía. «Yo no he vuelto a ver a Heidi, yo no volví a ver a Heidi», por lo que «si no la vi, no la pude matar», ha zanjado. César Román ha afirmado que a las 5.51 horas del 5 de agosto, momento en el que Heidi Paz realizó su última llamada, ella se encontraba en la plaza de Legazpi con otro joven, el mexicano llamado Miguel Sánchez, y ha calificado de «error de base» que la investigación no se haya dirigido hacia ese momento.

El 12 de agosto, César Román ha narrado la conversación que, según él, tuvo con un amigo de Heidi que estaba buscando a la joven para solucionar «problemas» que tenía con ella a raíz de 9.000 euros que le había prestado a la mujer en mayo para que regularizase sus documentación y para traer a España a sus hijos. El empresario madrileño no ha querido dar los nombres de este y de otros amigos de su expareja, porque esas personas pertenecían al mundo del narcotráfico, en el que Román ha declarado que Heidi entró poco después de llegar a España desde Honduras.

Unos días después, Román se volvió a reunir con este mismo joven y, en ese encuentro, el empresario ha manifestando que un comisario de la Policía Nacional le amenazó con una pistola dándole 48 horas para que aparecieran unos «doce kilos» de cocaína que Heidi debía entregar a este grupo de narcotraficantes. Después de esa reunión, el acusado estuvo «dándole vueltas» a lo que había sucedido y decidió después huir para evitar que este grupo volviese a dar con él.

Se refugió en Zaragoza, lugar donde fue detenido el 16 de noviembre de 2018, porque allí conoce «a muchísima gente desde chaval». En esa ciudad, pidió ayuda a «algunos» de sus amigos. Fue después, según ha dicho, cuando empezó a salir el caso del asesinato de Heidi Paz en los medios de comunicación.

La relación entre Heidi Paz y César Román, según la Fiscalía

Heidi y César se conocieron a principios de abril de 2018, cuando ella empezó a trabajar en la sidrería que regentaba el llamado Rey del Cachopo y, a los pocos días, comienzan a salir y a vivir juntos. Mantuvieron una relación durante aproximadamente cuatro meses, según recoge la Fiscalía en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso El Independiente. En junio de ese mismo año, Paz, de 25 años, abandona la casa y deja una nota en la que expresa que se marchaba unos días para pensar en la relación. El 5 de agosto, casi a las seis de la madrugada, la joven llama a César Román desde las inmediaciones del madrileño barrio de Legazpi, para después acudir al domicilio del acusado.

Es en ese momento cuando el Ministerio Fiscal considera que el Rey del Cachopo la habría asesinado «movido por el hecho de ser, Heidi Paz, mujer, y no aceptar que ella quisiera distanciarse de él». Después, el hombre que será juzgado por la Audiencia Provincial de Madrid durante 13 sesiones seccionó la cabeza y las extremidades superiores e inferiores del tronco de su expareja y se deshizo de ellos. Nunca se han encontrado esas partes.

Lo que sí se localizó fue un tronco de persona, que al 99,9% las pruebas demuestran que sería el de Heidi Paz, dentro de una maleta en una nave industrial que había sido alquilada por César Román en febrero de 2018. El Rey del Cachopo habría rebanado, según la Fiscalía, los pechos de su novia y habría extraído los implantes de silicona de la joven. El 13 de agosto, quemó el cuerpo y, cuando supo que las autoridades estaban examinando el cuerpo, huyó a Zaragoza.

Además de a los 15 años de prisión que pide el Ministerio Fiscal, César Román se enfrenta a un delito de profanación de un cadáver, con una pena de cinco meses de cárcel, y a indemnizar a los dos hijos de la víctima con 150.000 euros para cada uno. Heidi tenía dos hijos que residen en Honduras. La mayor nació en 2009 y el menor, en 2012.

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