España

La enfermería vasca alerta de falta de un plan de personal ante el pico de vacunación en verano

Recuerdan que en los meses estivales se incrementan las bajas por vacaciones y estas apenas se cubren. Satse teme una "improvisación" en una fase de vacunación esencial y que requerirá de más personal.

Enfermeras de Osakidetza se disponen a inocular la vacuna a una mujer.

Enfermeras de Osakidetza se disponen a inocular la vacuna a una mujer. IREKIA

Es sin duda el colectivo esencial en este momento. La Enfermería se ha convertido en una pieza clave en el proceso de vacunación de todas las comunidades autónomas, en especial en las que aún registran niveles de incidencia más elevados, como es el caso de Euskadi. Por el momento, la incidencia de esta quinta ola en el País Vasco sigue casi duplicando la media en todo el país, con 261 casos por cada 100.000 habitantes frente a los 144 de la media nacional. La gestión del personal de enfermería amenaza con convertirse en un problema al coincidir el pico de vacunación prevista entre la población más joven con el periodo estival, y con él, la reducción de plantillas por el disfrute de las vacaciones.

En el País Vasco existen en la actualidad algo más de 13.000 profesionales de enfermería en la sanidad pública. De ellos alrededor del 35% corresponde a personal eventual. A sólo diez días de que en junio se active el periodo en el que se permite el disfrute de vacaciones veraniegas, -entre junio y octubre-, el personal de la Enfermería del Servicio Vasco de Salud desconoce aún si se reforzarán sus plantillas y cómo se afrontará el incremento de vacunación que se prevé durante los meses de junio, julio y julio. “El año pasado fue un periodo complicado y este año, con el plan de vacunación, nos van a llevar al límite de nuestras posibilidades”, alerta Encarna de la Maza, portavoz del sindicato de Enfermería Satse.

El problema de falta de personal ya forzó el año pasado a Osakidetza a tener que recurrir a profesionales jubiladas para reforzar las plantillas en los momentos de mayor necesidad. En territorios como Bizkaia se llegó a registrar una base de datos con más de un centenar de profesionales de la enfermería menores de 70 años pero ya jubilados. Recientemente esa lista se ha actualizado para conocer cuántos mantienen su disponibilidad a día de hoy para completar servicios. En Bizkaia están registradas 102 profesionales dispuestas a colaborar en la vacunación si fuera preciso. En Alava, a petición de la dirección de Enfermería de Osakidetza, también se ha actualizado la lista y por el momento ya hay apuntadas 45 enfermeras jubiladas y otras 65 en activo.

“Ya hemos planteado a Sanidad que no improvisen. Soportamos mucha sobrecarga, estrés y ansiedad acumulada. Venimos de donde venimos como para que ahora se actúe con improvisación de cara al verano y por ahora, seguimos sin conocer cómo lo van a hacer”, lamenta De la Maza.

Niveles de vacunación

El plan de organización interna del Servicio Vasco de salud establece que las unidades sanitarias deben organizarse de modo que se limite el personal que toma vacaciones al mismo tiempo, para no dejar desatendido el servicio. “Desde 2019 nos garantizan que se cubren una de cada tres ausencias pero la realidad es que nunca se cumple”. El temor de Satse es que tampoco ahora, cuando se requerirán muchos recursos humanos durante el verano para soportar de modo simultáneo el proceso de vacunación y las actividad ordinaria –que decae durante estos meses-, se cumpla. “Tenemos que pensar que hablamos de cerca del 30% de la enfermería, casi 4.000 profesionales, que son las que ahora llevan a cabo las vacunaciones al mismo tiempo que cubren el servicio de la Atención Primaria. Percibimos una improvisación importante”.

El País Vasco comenzó los procesos de vacunación con un profundo retraso respecto al resto de comunidades autónomas. La decisión de reservar las segundas dosis para garantizar su suministro provocó que los índices de inoculación se redujeran. El cambio de estrategia, precipitado tras las dudas en la administración de la segunda dosis de AstraZeneca permitió ganar terreno y abandonar los puestos de cola. Actualmente el 16% de los vascos ya ha completado la vacunación y otro 20% tiene al menos una primera dosis. Se trata de la población comprendida entre los 80 y más años y la que pertenece a los colectivos esenciales.

Sin embargo, en granjas de edad como la establecida entre los 70 y 79 años apenas ha logrado vacunar con pauta completa al 62% de la población -213.000 personas-, el porcentaje más bajo junto a Cataluña y lejos del 70% de la media española. En la población comprendida entre los 60 y 69 años la vacunación completa apenas alcanza el 6% de la población, uno de los porcentajes más bajos del país. Aún restarían cerca de 263.000 personas por completar la pauta. En este escenario, las previsiones del departamento de Salud es comenzar a vacunar a la franja mejor de 59 años este mismo mes. Sin embargo, completarla será más complicado ya que se trata de un colectivo de 340.000 personas.

Tendencia incierta

Pero sin duda, el gran reto será la vacunación de la población de mediana edad. La franja entre los 25 y los 49 años está compuesta por 711.000 personas. A la mayor parte les corresponderá ser citados a inocularse en pleno verano, con el personal reducido por el disfrute de las vacaciones, lo que obligaría al refuerzo del personal o a tener que aminorar los ritmos de vacunación.

Una dificultad que se confía en que no se complique con un repunte de la incidencia de la pandemia si, pese al levantamiento del Estado de Alarma, se logra contener los contagios. Durante la ‘cuarta ola’ el País Vasco ha encabezado la incidencia. Las autoridades sanitarias aseguran que en realidad los datos lo que reflejan es que Euskadi ha entrado más tarde en este nuevo repunte de la pandemia y por tanto por eso lo abandona con más demora. Insiste además que los datos son más elevados por los mayores controles y pruebas que se llevan a cabo en Euskadi en comparación con otras comunidades.

La incidencia acumulada alcanzó el 26 de abril su techo y desde entonces ha ido en progresivo descenso. La titular de Sanidad, Gotzone Sagardui, ha insistido en los últimos días en la necesidad de perseverar en la aplicación de las medidas de prevención. Los últimos informes de incidencia muestran que algunos indicadores se han ralentizado en su caída o incluso apuntan hacia un leve repunte. Es el caso de la tasa de contagios, que ha pasado del 2,9% el pasado martes al 4,2% ayer. El número reproductivo básico también se ha estancado en su caída, del 0,79 del fin de semana al 0,81 de ayer. Es especialmente llamativa la evolución en el territorio de Álava, donde el pasado día 13 el R0 apenas se situó en el 0,65 y ayer se había disparado ya al 0,89.   

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