El tiempo de los mandatarios políticos debe correr de forma distinta a la de los meros mortales, porque los 30 segundos de presentación del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, con el presidente estadounidense, Joe Biden, este lunes en Bruselas dio mucho de sí a decir de las palabras del inquilino de la Moncloa,

En una comparecencia con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, e interrogado sobre ese breve saludo Sánchez ha replicado que «ha sido un poco más de ochos segundos. Hemos tenido una breve conversación y paseo y fíjese si ha dado de sí que hemos hablado de reforzar lazos militares de nuestro acuerdo bilateral de 1988 y la intención de España en renovarlo.

Pero no sólo, porque asegura que también han hablado de Latinoamérica, de la la situación migratoria y de la agenda progresista que el sustituto de Donald Trump ha puesto en marcha «con la vuelta a los grandes consensos bilaterales».

Se trata, en todo caso «de una primera toma de contacto. Nos ha inspirado a muchos y los primeros pasos que ha tomado corroboran y certifican esa inspiración progresista, no sólo con el acuerdo de País sino cuestiones que tienen que ver con la política social. Son cuestiones que nos unen como gobiernos progresistas y hemos acordado seguir trabajando y en contacto».

Sánchez se encuentra en Bruselas en una cumbre de la OTAN, que se celebrará en España el próximo año. Moncloa ha querido vender como encuentro con el presidente estadounidense, Joe Biden, un breve paseo. Y es que a pesar de ser nuestro país un socio estratégico para Estados Unidos, Biden todavía no ha levantado el teléfono para hablar con el jefe de Gobierno ni se ha manifestado respecto a la brecha que abrió su antecesor, Donald Trump, reconociendo la soberanía marroquí para el Sáhara.

Respecto a las palabras de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, implicando al Rey en la concesión de indultos ha admitido sentir «extrañeza» ante dichas declaraciones «tanto en la forma como en el fondo». Y sobre las primarias andaluzas, que la democracia ha hablado y ha pedido «renovación».