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La Guardia Civil prevé comprar 75 drones en tres años para doblar la flota actual

María Gámez se ha comprometido a dotar a cada comandancia con al menos una aeronave no tripulada, si bien no ha puesto fecha a este objetivo / El Cuerpo cuenta en la actualidad con 81 aparatos, repartidos entre una veintena de unidades

Un agente de la Guardia Civil, preparando un dron en un operativo.

Un agente de la Guardia Civil, preparando un dron en un operativo. EP

La Dirección General de la Guardia Civil prevé incorporar al servicio 75 drones en los tres próximos años, lo que le permitirá doblar casi la flota de 81 unidades con la que cuenta en la actualidad. El objetivo es que cada comandancia cuente como mínimo con una de estas aeronaves pilotadas remotamente para reforzar sus capacidades operativas de control, inspección y vigilancia.

En respuesta a una pregunta parlamentaria formulada por el grupo de Vox, el Gobierno ha detallado que, mediante tramitación anticipada, está preparando un expediente para la contratación de 25 drones en 2022. La intención es adquirir la misma cantidad tanto en 2023 como en 2024, sin que se haya determinado aún el desembolso económico que conllevará esta operación.

Cuando compareció el pasado 18 de marzo ante la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, dijo que uno de los objetivos que se ha marcado en materia de material móvil, armamento y equipamiento policial es dotar a cada comandancia «con al menos un dron». Ni entonces ni en la contestación al citado grupo parlamentario se ha puesto fecha a la consecución de ese fin.

El Instituto Armado dispone en la actualidad de 81 aeronaves no tripuladas, si bien una -con número de serie 0M6DF83/00162L9 y asignada al Grupo de Acción Rápida (GAR)- se encuentra «pendiente de baja». Esta flota está repartida entre casi una veintena de unidades diferentes, destacando las 17 adscritas a la Unidad Especial de Intervención (UEI), las 15 del Grupo de Apoyo Operativo (GAO), las 14 de la Unidad Central Operativa (UCO), las ocho de la Unidad de Asuntos Internos y las cinco de la Unidad de Seguridad de la Casa Real.

«Multitud de escenarios»

«En el actual contexto de seguridad se está produciendo una rápida expansión en el empleo de drones, hecho que está suponiendo una importante mejora de las capacidades operativas en la Guardia Civil, permitiendo ampliar las actuales capacidades de vigilancia aérea que se vienen realizando con otros medios (helicópteros y aviones)», justifica el Servicio Aéreo en los pliegos que regulan el procedimiento con el que el Cuerpo ha pedido ofertas para contratar una póliza de responsabilidad civil que cubra los siniestros que se puedan producir por el empleo de este tipo de aeronaves. El próximo 30 de junio expira la cobertura suscrita con la compañía Axa XL Insurance Aviation.

«Dadas las numerosas competencias atribuidas a la Guardia Civil, el uso de drones se emplea cada vez más para multitud de escenarios, permitiendo realizar aquellos cometidos encomendados de una manera más especializada y eficiente. El acceso visual en remoto a lugares de gran dificultad, así como la disminución del riesgo personal para determinadas circunstancias, y el ahorro de costes respecto a la aviación tradicional, hacen de los drones una herramienta de gran importancia en el uso policial», añade.

La Guardia Civil cuenta hoy con 81 drones, repartidos entre una veintena de unidades

De las 81 unidades disponibles en la actualidad, las hay de diferentes marcas -mayoritariamente del fabricante chino DJI, líder a nivel mundial- y versiones en función de las necesidades operativas. Una cuarta parte tiene un peso inferior a los 25 gramos y 34 superan el kilo, siendo el más pesado el modelo Matrice 600 PRO (15,5 kilos) que opera la UCO.

La Guardia Civil también cuenta con cinco del modelo Matrice 210 V2, un dron profesional que tiene un precio de mercado de unos 8.500 euros. Con una velocidad de hasta 82,8 kilómetros a la hora y una autonomía de vuelo de 38 minutos, es una aeronave no tripulada que puede intervenir en condiciones extremas, lo que la convierte en una herramienta útil en operaciones de búsqueda y rescate y en la lucha contra incendios. Precisamente una de las cinco unidades está adscrita al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Zona de Cantabria.

Junto con esta flota de drones, el Servicio Aéreo de la Guardia Civil tiene a su disposición 44 aeronaves tripuladas, de las que 41 son helicópteros del fabricante europeo Airbus (16 del modelo BO-105, 13 del EC-135 P2, ocho del BK-117 y cuatro AS365N Dauphin), dos aviones CN-235-300 y otro de largo alcance Beechcraft King Air 35oi. De segunda mano, éste se incorporó con casi año y medio de retraso respecto al calendario inicialmente previsto, como informó este diario.

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