Los mossos d’esquadra Carlos De Pedro López y Xavier Goicoechea Fernández que se desplazaron a Waterloo (Bruselas) a la casa en la que se alojó el expresidente Carles Puigdemont tras fugarse de España después de que la Fiscalía General anunciara una querella contra él y todo su Govern por declarar unilateralmente la independencia de Cataluña han defendido este martes en la Audiencia Nacional que fueron hasta allí para «montar muebles» y «ayudar en la casa», no para hacer de escoltas.

Ambos se enfrentan a tres años de prisión por un presunto delito de encubrimiento por ir desde Waterloo hasta Estocolmo (Suecia) en marzo de 2018 a recoger a Puigdemont -contra el que el instructor Pablo Llarena acababa de emitir una orden europea de detención- y trasladarle en coche hasta Bruselas (Bélgica) mientras estaban en su semana de vacaciones. Según la Fiscalía, habrían tratado de que el presidente recién destituido en aplicación del artículo 155 de la Constitución Española no fuera detenido. Sin embargo, entre la frontera entre Dinamarca y Alemania un operativo policial le interceptó el domingo, 25 de marzo.

Este martes ha arrancado el juicio contra ambos agentes de la Policía catalana que niegan haber ido hasta Bruselas para ejercer como escoltas de Puigdemont. Defienden que el coche en el que fueron a recogerle y le llevaron por Europa era el habitual que utilizaba el expresidente catalán en Bruselas y estaba identificado y balizado, por lo que no trataron de ocultarle.

Apoyo de Puigdemont en redes

De Pedro y Goicoechea fueron procesados en febrero de 2020 por el Juzgado Central de Instrucción número 6 donde se siguió el procedimiento contra ellos en base a la querella presentada por el teniente fiscal de la Audiencia Nacional Miguel Ángel Carballo que consideró que «la intención de los acusados era ayudar a Carles Puigdemont a regresar a Bélgica y evitar su identificación en algún lugar donde pudieran ejecutar la orden europea de detención».

Desde este martes se sientan en el banquillo de la Audiencia Nacional ante el Juzgado Central de lo Penal. Durante la primera sesión del juicio han contestado únicamente a las preguntas de su defensa, el letrado Cristóbal Julián Limos, y no a las del fiscal Emilio Miro Rodríguez.

Ambos han sostenido que se desplazaron el 18 o 19 de marzo hasta Waterloo para «montar muebles, ayudar en la casa» de Puigdemont. Allí, Goicoechea trasladó al expresidente a Holanda para que cogiera un avión y fuera a Helsinki (Finlandia) a dar una charla en una universidad el día 23. Ese día en el que el juez Llarena emitió una euroorden contra Puigdemont, «al anochecer, nos comunican que el president Puigdemont mediante su abogado se pondrá en contacto con la Fiscalía belga para llevarles allí», explicó Goicoechea para defender que ellos pensaron que la defensa del político había acordado con su abogado y la Fiscalía belga su entrega. «El 24 de madrugada salimos de Waterloo rumbo a Estocolmo. Llegamos al anochecer y tan pronto como contactamos con Puigdemont, dice que va a presentarse ante la Justicia belga acordándolo con el fiscal. Que le traslademos lo más rápido posible a Bélgica», continuó declarando.

De Pedro ha relatado que, una vez en Estocolmo, donde habían quedado con Puigdemont, «seguimos el GPS hacia Bélgica. Pasamos por Suecia, de Dinamarca a Alemania y allí cinco o seis vehículos policiales nos solicitaron que fuéramos a una zona de descanso a un apartado. Nos dijeron que nos habían parado para hacer una comprobación de tráfico. Informaron a Puigdemont que tenía una euroorden y debía acompañarles y a nosotros que podíamos seguir nuestro camino. Nos quedamos allí y yo volví dos días después a Barcelona», dijo.

El expresidente Carles Puigdemont publicó este martes en sus redes sociales un mensaje de apoyo a los mossos en el banquillo: «Hoy comienza un juicio contra dos personas que no han cometido ningún delito, sólo por el hecho de que me acompañaban a mí. El a por ellos ordenado por el rey continúa, con la complicidad imprescindible del Gobierno (sí, el del diálogo). Todo mi apoyo y agradecimiento a Javier y Carlos», apoyó a los acusados.