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La mezcla perfecta que ha llevado a Cataluña a ser la región más afectada de Europa por el Covid

Cientos de personas celebran en la playa de la Barceloneta.

Cataluña registró este viernes 8.500 nuevos contagios de Covid-19 y el riesgo de rebrote de la comunidad escaló 200 puntos en 24 horas, hasta los 1.753. Suben también las hospitalizaciones, con más de 700 ingresados en planta y edades que bajan sustancialmente la media de oleadas anteriores. La comunidad es ya la peor región de Europa por lo que hace a la expansión de la pandemia.

Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, la incidencia acumulada a 14 días por 100.000 habitantes se sitúa en nuestro país por encima de los 250 casos. Y en la franja de los 20-29 años esta incidencia sube hasta los 814. Si nos centramos en Cataluña, la misma franja arroja la cifra de 2.009 contagiados por cada 100.000 habitantes. En los mapas del centro de datos Bioscom, España es uno de los puntos candentes de la pandemia en Europa, y Cataluña se sitúa a la cabeza.

Explosión de contagios

Clara Prats, una de las responsables de Bioscom, apunta algunas de las causas de la explosión de contagios. Las autoridades sanitarias calcularon que la vacunación permitiría asumir un aumento de la velocidad de propagación hasta el 1,5 e incluso un 2 de Rt -esto es, que cada 100 personas contagian a 150 o 200- pero el crecimiento ha sido exponencial.

Con estos datos, advierte la investigadora de modelos matemáticos, «los contagios se multiplicarán de forma exponencial en pocos días, hasta llegar a los 20.000 casos». «Estamos en una curva vertical», reconoce, y la vacunación no ha podido mitigar la progresión de la quinta ola, impulsada por la variante Delta, la desescalada y el fin de curso.

San Juan fue el punto de inflexión en Cataluña, apuntan ahora los expertos. A partir del puente del 23 de junio se combina en Cataluña el fin de curso, que implica una mayor interacción social y falta de control en grupos de adolescentes y jóvenes, sumado las fiestas de graduación, viajes de fin de curso y la recuperación del ocio nocturno. Todo ello aderezado por la variante Delta.

Eventos «superdiseminadores» tras el fin de curso

«Son eventos superdiseminadores tras el fin de curso» reconoce la doctora Carmen Cabezas, secretaria de Salud Pública de la Generalitat, combinados con una variante «con una mayor transmisibilidad». En el caso de Cataluña, ese incremento de la transmisibilidad es del 62%, explica Cabezas. Los jóvenes, que no están vacunados, han aumentado exponencialmente sus contactos sociales al tiempo que se extiende la variante más contagiosa del virus.

La secretaria de Salud Pública señala que tiene una repercusión menor en las personas vacunadas, que explican la reducción de ingresos. Pero advierte que empieza a subir la presión hospitalaria.

La respuesta, esta semana, se ha traducido en el cierre de nuevo del ocio nocturno y nuevas medidas del Ayuntamiento de Barcelona para evitar botellones en la ciudad y sus playas. En el ámbito sanitario, Cabezas reconoce la saturación, de nuevo, del sistema de atención primaria, que asume la nueva avalancha de contagios mientras mantiene una campaña récord de vacunación.

Sin test de antígenos

La respuesta de la Consejería de Salud ante el colapso de la primaria ha sido suspender la realización de test de antígenos a los contactos asintomáticos de positivos. Eso sí, se les pide que hagan cuarentena y se queden en casa para cortar las cadenas de transmisión.

Una medida que ha desatado contestación, y la sensación de que el sistema sanitario renuncia a rastrear los contagios por el colapso de la primaria.

Paralelamente, la Generalitat anuncia que, ahora sí, se cederán entre 1,5 y 2 millones de test de antígenos a las farmacias para que sean ellas las que realicen las pruebas y relajar la presión sobre la primaria. El plan no se empezará a aplicar hasta la próxima semana, cuando se haya habilitado el acceso de las farmacias a las bases de datos de Salud para que puedan consignar los resultados de esos test. En ningún caso se darán test de autodiagnóstico, advierten desde Salud.

Error de cálculo

A estas alturas, el consejero de Salud, Josep Maria Argimon, reconoce que la apertura ha sido un error. «Si me pregunta si ahora tomaríamos las mismas decisiones, la respuesta es que no», aceptaba esta semana en declaraciones a TV3.

El jueves la situación llevó al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, a participar y presidir la comisión de seguimiento del Covid, tras la cual lanzaba un mensaje de aviso ante la gravedad de la situación en Cataluña.

También el teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona ha hecho un llamamiento a «la prudencia y la contención». Albert Batlle lamenta el «exceso de gente» y, sobre todo, «la inobservancia general de las normas de prevención» en las aglomeraciones que plazas y playas de Barcelona viven cada fin de semana. Y se prepara para el cierre del ocio nocturno con un refuerzo de los dispositivos de Guardia Urbana para controlar los accesos a la playa.

Dispositivo especial en Barcelona

El Ayuntamiento anuncia que «remojará calles, plazas y playas» para desincentivar los botellones, dentro del dispositivo que hará especial incidencia en la Barceloneta, pero se extenderá a toda la ciudad. Aún así, Batlle lamenta que «no podemos seguir aumentado los dispositivos policiales por un problema de incivismo» y advierte de que «aumentarán las multas».

Además, descarta «de momento» el cierre de las playas, porque «es un espacio de descompresión» asegura el responsable de seguridad de Barcelona. Los accesos, eso sí, se harán de forma»muy controlada».

Los datos de Barcelona obligan a ello. La regidora de Salud, Gemma Tarafa, destaca que entre el 28 de junio al 4 de julio la capital catalana multiplicó por cuatro los contagios de la semana anterior. «Veníamos de 2.254 contagios semanales y nos encontramos con 8.915», apunta, cuando tres semanas antes Barcelona arrojaba 832 contagios semanales. Por tanto, Barcelona ha pasado de 150 a más de mil contagios diarios.

Barcelona, escalada de contagios

En la capital catalana el índice Rt, que indica la velocidad de transmisión, es de 3,1. Es decir, cada 100 contagiados contagian a otras 310 personas, con la franja de edad más afectada entre los 15 y 34 años, porque son los que tienen un menor índice de vacunación.

«A diferencia de otros momentos no tenemos de momento un aumento en UCI», explica Tarafa, que coincide con Cabezas en que «la máxima preocupación está en la primaria», una preocupación «compartida con Salud». En este contexto «es muy importante que no baje el ritmo de vacunación», advierte la regidora.

Cataluña ha administrado la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus a un total de 4.492.170 personas desde que empezó la campaña de vacunación, de las que casi 3,5 millones tienen la pauta completa. Entre el jueves y el viernes se administraron 51.359 primeras dosis. En porcentajes, el 57,2% de la población catalana está vacunada con al menos una dosis de la vacuna: de estos, un 44,5% ya tiene la pauta completa.

Argimon riñe al ocio nocturno y a los jóvenes

En este contexto, el consejero de Salud señalaba esta semana a ocio nocturno y grandes festivales como vectores de contagio, aunque reconocía que el ocio, como diseminador, se ha extendido al ámbito privado. El conseller cifra en más de 30 los brotes identificados en locales de ocio nocturno desde la reapertura.

Además, Argimon anunció que el departamento rastreará los posibles contagios de Covid-19 que se produzcan entre los asistentes a los festivales que se celebraron el pasado fin de semana -Canet Rock y Vida de Vilanova- y reclamaba máxima vigilancia al Cruïlla, que reúne a más de 25.000 personas este fin de semana en el Forum de Barcelona.

En 15 días cruzarán las bases de datos de los asistentes con las de posibles positivos detectados, como se ha hecho con los grupos de clase durante el curso y con quienes estuvieron en las mesas electorales en las elecciones del 14F.

Argimon se escudó en las pruebas realizadas en la Sala Apolo y el concierto de Love of Lesbian del Palau Sant Jordi para explicar la autorización del Procicat a estos festivales. Pero destacó que no le gustaron «nada» las imágenes de personas sin mascarilla y sin distancia de seguridad del pasado fin de semana, lo que ha trasladado a los organizadores.

En respuesta, el Festival Cruïlla ha contratado a 300 sanitarios para realizar los test de antígenos previos para que el público pueda acceder al recinto, y 150 personas vigilarán el uso de las mascarillas durante los conciertos.

Tras obtener un resultado negativo en el test, los asistentes recibirán una mascarilla FPP2 para acceder al recinto. Podrán disfrutar del festival sin limitación de movimientos ni distancia física, «disfrutando de la música en directo de manera muy similar a como se hacía antes de la pandemia», según la organización en un comunicado.

Quejas del ocio nocturno

Mención aparte merece el enfado del sector del ocio nocturno en Cataluña, que esta semana ha recurrido el cierre decretado por la Generalitat. Ramon Mas, presidente de la patronal reclama a Argimon que «sea tan contundente con las imágenes» de playas llenas y botellones como lo es con su sector. Mas no ocultaba su «indignación» por una decisión, el cierre de nuevo del ocio nocturno, que considera «una medida de cara a la galería» para aplacar las críticas por la explosión de la quinta ola.

Desde el sector afean además a Argimon que nunca se haya tenido en cuenta su propuesta de reapertura con antígenos previos, tras el éxito de las pruebas realizadas en el Palau Sant Jordi o Sitges. Una propuesta que ahora sí ha recogido el consejero de Salud.

Con el nuevo plan que plantea la Generalitat para el ocio nocturno, podrán entrar en las discotecas las personas que tengan el certificado Covid-19 o tests recientes, de unas 12 horas, porque con la velocidad de contagio actual ya no sirven las pruebas 24 horas antes.

El criterio para dar marcha atrás en la reapertura, argumenta el Govern, es la presión hospitalaria, pero también la situación de la Atención Primaria. «Ahora el hospital de momento no tiene esta presión, y por lo tanto el gran problema es la Atención Primaria, porque además de dar toda la asistencia está vacunando» explicaba Argimon este miércoles.

Tras la decisión del Govern de cerrar el ocio nocturno durante 15 días en espacios cerrados, reconoció que el sector no es «el único responsable» de las situaciones de riesgo. Pero argumenta que otras medidas para frenar los contagios habrían sido «mucho más drásticas», no llegarían al foco del problema y afectarían más al bienestar de las personas y a la economía.

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