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Los historiadores advierten a Casado: "No puede taparse los ojos" con la Guerra Civil

El líder del PP, Pablo Casado, en unas jornadas junto a Rafael Arias Salgado e Ignacio Camuñas.

El líder del PP, Pablo Casado, en unas jornadas junto a Rafael Arias Salgado e Ignacio Camuñas. EUROPA PRESS

«Es necesario mirar hacia delante». Estas palabras las pronunció este martes la portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra, para salir al paso de una polémica de nuevo con la Guerra Civil como telón de fondo. El presidente del PP, Pablo Casado, participó a principios de semana en una jornada sobre ‘Concordia, Constitución y Patriotismo’ en Ávila, en el marco de las mesas temáticas que están desplegando los populares en las últimas semanas a modo de preparación de la Convención Nacional de octubre. Al acto asistió el ex ministro de la UCD, Ignacio Camuñas, quien protagonizó unas controvertidas declaraciones al culpar a la República de la Guerra Civil y aseverar que el conflicto bélico «no fue un golpe de Estado». «No es lo que ocurrió en 1936 (…) Si hay un responsable directamente es el Gobierno de la República», afirmó ante un Pablo Casado que decidió guardar silencio.

Las críticas no tardarían en arreciar sobre el tejado del PP, desde cuyas filas se han limitado a señalar que el presidente de los populares «ya ha sido muy claro sobre la Guerra Civil», según defendió Gamarra, y que en todo caso la posición del partido es la de la resolución que el propio PP promovió en 2002 y que respaldó por unanimidad el Congreso de los Diputados. En ella, como recordó la portavoz parlamentaria, «se condena la Guerra Civil y se establece cuál es el marco de lo que pasó en ese momento en España».

Pero no es la única polémica relacionada con la Guerra Civil y con la dictadura en que se ha visto inmerso en las últimas semanas Pablo Casado. Esta circunstancia es precisamente la que empieza a enervar a historiadores y asociaciones de memoria histórica, que tildan como actitud «errónea» la de un líder de la oposición «tapándose los ojos» ante la «realidad» de la Guerra Civil, como señala Santiago López, historiador y presidente de la Asociación Salamanca Memoria y Justicia, quien advierte de los riesgos para el PP de acercar su discurso al de Vox en esta materia y «degradar su posición».

El otro discurso en cuestión que dejó perplejos a algunos expertos en materia histórica fue el que pronunció Pablo Casado en una réplica a Pedro Sánchez cuando éste se disponía a explicar en la Cámara Baja la concesión de los indultos a los condenados por el procés hace unas semanas. Al hilo del anteproyecto de ley de Memoria Democrática, que los populares proponen sustituir por una ‘Ley de Concordia’ para «mirar al futuro» y no caer en el «enfrentamiento» y en la «división» de los españoles, el líder del PP hizo la siguiente reflexión: «la Guerra Civil fue el enfrentamiento entre quienes querían la democracia sin ley y quienes querían la ley sin democracia». Pese a la controvertida cuestión de los indultos, ésta fue la frase más polémica del Pleno. «La Guerra Civil fue un golpe de Estado», enmendó algún dirigente popular, como el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

A juicio de López, en las últimas semanas se ha producido una «deriva» en el jefe de la oposición en la cuestión de la memoria histórica que éste «debería corregir» si quiere convertirse en «relevo político» de Pedro Sánchez. «Ese argumento no lo puede defender el jefe de la oposición», aconseja. «Estamos hablando de gente que vivía en una democracia con ley a la que se le da un golpe de Estado. Y ese golpe de Estado lo comete gente que no quiere la democracia y que va a imponer su propia ley», analiza. «Parece mentira que tengamos que seguir explicando esto», añade.

Opina también éste experto que Casado, en su rol de presidente del PP y posible próximo presidente de España, debería al menos haber «matizado» al ex ministro de Adolfo Suárez y también ex alto cargo de Vox cuando éste «reinterpretó» la historia. «Nos sentimos ofendidos por Camuñas y nos quedamos sorprendidos con Casado», sentencia López. «Que el presidente del PP no le haya desautorizado públicamente es grave», coincide Arturo Peinado, presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria. A su juicio, el hecho de que a estas alturas se planteen este tipo de debates responde únicamente al hecho de que «nuestra democracia no fue fundada sobre la derrota del fascismo como ocurrió en Europa, sino en una transacción entre la posición democrática y los restos del régimen franquista».

Quien no entra a valorar la actitud del presidente del PP en este contexto en particular es José Manuela Azcona, Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, aunque sí desmiente a los «revisionistas» en una frase: «La Guerra Civil empezó con el golpe de Estado de Franco». Aunque «esto es la realidad de los hechos», éste historiador sí pone el acento en que, en su opinión, «no conviene tampoco magnificar al Gobierno de la República como garante de la igualdad y de la justicia social» porque «también cometió muchos abusos en aquellos sectores del país que no pensaban igual», y ya en el contexto de la guerra «los dos bandos ejecutaron una retaguardia inmisericorde», sentencia.

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