España

Pedro Sánchez, el líder europeo más ausente en el caos de Afganistán

El presidente del Gobierno continúa de vacaciones en Lanzarote mientras otros mandatarios de la Unión Europea se movilizan para dar una respuesta a la crisis tras la caída de Kabul

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. EUROPA PRESS

Tres tuits. Esa ha sido la única referencia pública que ha hecho el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la situación de caos y desesperación que está viviendo Afganistán en los últimos días, después de confirmarse la caída del país en manos del régimen talibán el pasado domingo. En un primer mensaje, el jefe del Ejecutivo hacía referencia a los dos aviones A400M que el Ministerio de Defensa, en coordinación con el de Asuntos Exteriores, fletará para repatriar al personal de la embajada de España en el país, así como a los seis españoles residentes y a todos los afganos y sus familias que han colaborado con España en los últimos años. En los dos mensajes posteriores, Sánchez ha actualizado la información sobre el avance de las aeronaves españolas, y una de ellas ya se dirige a Afganistán para iniciar el proceso de evacuación.

Sin embargo, a diferencia de la mayoría de líderes europeos, Sánchez no ha interrumpido sus vacaciones en Lanzarote para atajar presencialmente la crisis de Afganistán, detallar cómo se va a ejecutar el plan de evacuación de emergencia o comenzar a preparar la hoja de ruta para encarrilar una posible oleada de refugiados, como sí están haciendo ya sus homólogos en Francia y Alemania. El Ministerio de Exteriores ya ha reconocido que la evacuación de los diplomáticos españoles y del personal afgano es una operación complicada, pero el titular del ramo, José Manuel Albares -que de momento asume todo el peso de la crisis- mantiene su compromiso de no dejar «a nadie atrás».

Mientras España mantiene el optimismo sin detallar cómo se cumplirá ese objetivo, algunos países europeos, como Alemania, Noruega o Suecia, ya han admitido serios problemas para repatriar tanto a nacionales como a colaboradores afganos. Este lunes, la primera ministra noruega, Erna Solberg, admitió incluso que el Gobierno no podía garantizar que «todos» pudiesen volver y advirtió que la situación «catastrófica» del aeropuerto de Kabul está dificultando las labores de repatriación. Y el primer avión de transporte militar que envió ayer Alemania sólo pudo evacuar a siete personas pese a tener una capacidad para 100 pasajeros debido a la «caótica situación» que vive tanto la capital como el resto del país, a pesar de que la canciller Angela Merkel ha cifrado en miles las personas que Alemania necesitará sacar de Afganistán.

En la tarde del martes, la agencia AFP informaba de que los talibanes habían bloqueado el acceso al aeropuerto a todo el personal afgano que ha colaborado con los potencias extranjeras desplegadas en el país en los últimos 20 años. Por el momento, España no ha definido a quién intentará evacuar en primer lugar, y los grupos de la oposición denuncian que el Gobierno, con Sánchez ausente, aún no ha dibujado un «mapa claro» sobre cómo actuar. La portavoz del PP en la Comisión de Exteriores en el Congreso, Valentina Martínez, ha denunciado incluso que, en la ronda telefónica que ha realizado Albares con las principales fuerzas políticas, no ha aclarado qué pasará con los afganos si el personal de la embajada española es el que se marcha en primer lugar, a lo que asegura que el ministro ha respondido que se podrían realizar las gestiones de forma telefónica. «Es sorprendente», ha declarado Martínez a Europa Press.

Los líderes europeos se movilizan

A diferencia de España, la mayoría de líderes europeos cuyo país cuenta con embajada o consulado en Kabul han expresado su preocupación por la grave situación que se vive en el país, han dado explicaciones públicas sobre los posibles escenarios que se vivirán en las próximas horas o, al menos, han reunido de urgencia a sus respectivos gabinetes para trazar una respuesta conjunta ante la crisis, mientras miles de personas intentan desesperadamente huir del país lo antes posible. Reino Unido, Italia, Alemania y República Checa ya han repatriado a sus primeros civiles, mientras el resto de países -también España- espera hacerlo en las próximas horas.

Según The Guardian, el primer ministro británico, Boris Johnson, suspendió sus vacaciones en Somerset para presidir una reunión de urgencia el pasado domingo por la tarde. De hecho, recibió enormes críticas por no haberlo hecho antes y seguir de descanso en las horas previas, cuando Kabul estaba a punto de caer. Además, Downing Street anunció ayer la intención de Johnson de presidir una reunión de urgencia de los líderes del G-7 para abordar la crisis afgana, haciendo un llamamiento a la «unidad» para «prevenir» una crisis de refugiados.

También ha comparecido la canciller alemana, Angela Merkel, que se ha convertido en la primera mandataria europea en asumir el ‘mea culpa’ por la caída de Afganistán a manos de los talibanes 20 años después. «Todos, y por eso asumo mi responsabilidad, hemos evaluado erróneamente la situación», expresó, para tildar de «amarga» la realidad a la que ahora se enfrentan miles de civiles afganos, especialmente difícil en el caso de las mujeres. Tanto Merkel como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, han anunciado sendas iniciativas para hacer frente a una posible crisis migratoria de refugiados afganos y el mandatario francés también se ha manifestado públicamente para solicitar una alianza entre Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea que evite que Afganistán se convierta en un «oasis para terroristas».

«El compromiso de Italia es proteger a los colaboradores afganos», aseguró este lunes el primer ministro del país, Mario Dragui, después de que Italia haya completado con éxito el primer puente aéreo con Kabul y haya evacuado a un total de 74 personas. Además, tanto el ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, como el de Defensa, Lorenzo Guerini, han anunciado sendas comparecencias ante el Parlamento el próximo día 24 de agosto para informar sobre la respuesta de Italia ante la crisis afgana. El todavía primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, también mantuvo el pasado sábado una reunión de urgencia con su gabinete para atajar la inminente caída de Kabul, aunque el dirigente reconoció ayer ante los periodistas en La Haya que la situación es «muy preocupante» y que el tiempo «es limitado» para sacar a nacionales y colaboradores de la capital.

En el mismo sentido se expresó la ministra de Asuntos Exteriores sueca, Ann Linde, que ayer por la tarde ofreció una rueda de prensa para detallar la situación de su embajada en Afganistán y comunicar que el personal sueco ya había sido evacuado, aunque aún faltaba fletar más aviones para sacar a los intérpretes locales que trabajaron durante años para Suecia. También ha comparecido en las últimas horas el ministro de Exteriores de Finlandia, Pekka Haavisto, que ha hablado de «caos total» en Kabul y ha reconocido la «sorpresa» con que han recibido en Europa el cambio de poder en Afganistán. «Estamos trabajando para sacar a la gente del país», añadía.

El PP exige la comparecencia de Sánchez

Este martes, el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso ha registrado en la Cámara Baja una petición de comparecencia del presidente del Gobierno en un pleno extraordinario para su debate en la Diputación Permanente, con el objetivo de que Sánchez interrumpa sus vacaciones e informe a sus señorías sobre la repatriación del personal diplomático y de los colaboradores afganos allí atrapados.

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Precisamente, el portavoz nacional del PP y alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha contrapuesto en declaraciones a los medios de comunicación la labor de otros líderes europeos con la de Sánchez en la gestión de la crisis, y ha censurado que «no se dirija al conjunto de los españoles» para explicar cómo se llevará a cabo el repliegue en Afganistán. «Sánchez prefiere estar de vacaciones antes que responder a asuntos de Estado», ha afirmado también la vicesecretaria de Organización del PP, Ana Beltrán, durante un acto del partido en Málaga.

Por su parte, tanto Vox como Ciudadanos han reclamado la comparecencia de los ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa -José Manuel Albares y Margarita Robles, respectivamente- para que informen al Parlamento sobre la situación de los intérpretes afganos y del resto de la delegación española ante el caos en que se encuentra sumido el país. «Exigimos al Gobierno una repatriación que ya tarda demasiado», ha exigido el líder de Vox, Santiago Abascal.

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