El verano no ha servido a Pedro Sánchez y a Pablo Casado para calmar la crispación que ya se respiraba en el Parlamento antes del período estival, y tanto el presidente del Gobierno como el jefe de la oposición han demostrado que los puentes entre ambos hace tiempo que se rompieron. Este miércoles, el presidente del PP ha recuperado el discurso de desgaste a Sánchez y ha exigido su dimisión por el incremento de «un 200%» del recibo de la luz. «Es el presidente más radical de Europa», ha espetado.

El recibo de la luz no ha sido la única vía de desgaste que ha intentado explotar Pablo Casado en el estreno del nuevo período de sesiones en el Congreso. Coincidiendo con la reunión de la mesa de diálogo con Cataluña, a la que asistirá el propio Pedro Sánchez, el jefe del PP ha acusado al Gobierno de sentarse a «negociar un referéndum con los que jalean a los terroristas que quieren atentar contra el PP» y con los que «incendian Barcelona». «El principal problema de España es usted», insistía.

También el líder de Vox, Santiago Abascal, ha dirigido su discurso a criticar «la mesa de la infamia» y ha acusado a Sánchez de «ceder ante los enemigos de España». «¿Qué más va a hacer con tal de atornillarse a ese sillón azul?», cuestionaba.

Mientras, Sánchez ha querido hurgar en la herida abierta en el seno del PP y los visos a un posible liderazgo nacional de Isabel Díaz Ayuso. «Me alegro de verle aquí. Espero verle aquí durante mucho más tiempo», deslizaba al jefe de los ‘populares’. El presidente del Gobierno ha defendido las medidas adoptadas por el Ejecutivo para la reducción de la factura de la luz, como la contención de los beneficios extraordinarios de las eléctricas. «Eso es lo justo. Es lo que hacen los gobiernos», alegaba.

Por su parte, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha centrado su intervención en la reunión entre la delegación del Gobierno central y la de la Generalitat prevista para este mismo miércoles, y ha advertido a Pedro Sánchez que el fracaso de la mesa de diálogo implicaría un «fracaso de la izquierda española». Si eso sucede, ha insistido, «PP y Vox entrarán en Moncloa».

Pedro Sánchez ha cedido a la exigencia de la Generalitat de acudir a Barcelona para la reunión de la mesa bilateral, pero ya advirtió de las líneas rojas del Gobierno central: no se hablará ni de autodeterminación ni de amnistía y se transitará por el camino, dijo el propio presidente del Gobierno, del «diálogo y del reencuentro» con Cataluña.