«El mes que viene voy a cumplir 71 años, pero cuando tú tengas 80 irás con un hiyab y ‘Sherpa’ desde el infierno se estará descojonando y tocando ‘Resistiré'». De José Luis Campuzano (Madrid, 1950) se pueden decir muchas cosas, pero no que no habla claro. En los años 80 lideró la mítica banda de heavy metal y hard rock Barón Rojo, donde hizo las veces de compositor, bajista y cantante. Ya en aquella época, ‘Sherpa’ se granjeó un apodo que se llevará a la tumba, y que surgió por su afán de llevar siempre a cuestas los instrumentos de la banda.

Campuzano nunca quiso abandonar la música. Tras Barón Rojo recaló en Los Barones, la banda que fundó junto al batería de la formación clásica, Hermes Calabria, con su hijo, Marcelo Calabria y Sergio Rivas a las guitarras. Pero, según aclaró en una conversación con este periódico, el grupo también ha pasado a la historia por la «presión mediática» y los «trolls» que hostigaban a Sherpa por posicionarse políticamente con Vox y por hacer lo que él denomina como «humor efervescente» contra «Sánchez el pelele»; contra Casado «el caniche» o contra «el Führercito Pablito». «Les decían que cómo podían estar con el facha ese, así que me abandonaron», cuenta.

El ex vocalista de Barón Rojo ya no tiene miedo. Tras actuar en el congreso de Vox, el Sherpa más desatado se expresa en su entrevista con El Independiente sin complejos y advierte de los «peligros» de la patrimonialización cultural de la izquierda; de la globalización y de los «amos» del mundo o de una supuesta «invasión» árabe que «ya ha comenzado». No cree en la Iglesia y tampoco se declara monárquico, pero votará a Vox en las próximas elecciones porque, asegura, «son los únicos que tienen cojones».

Pregunta.- Esta es quizá la pregunta que se pueden estar haciendo muchos seguidores de Barón Rojo en estos momentos. ¿Sherpa es de Vox?

Respuesta.- Yo no soy de nadie, ni siquiera de mí mismo porque a veces me odio. A Suárez le detestaba, así la verdad es que empecé votando a Felipe González. Estaba enamorado de su figura en el 82, pero porque en aquel momento era un gilipollas. No volví a votar al PSOE cuando vi de qué iban, así que después voté a Aznar. ¿Por qué? No por que me convenciese, sino por ir en contra del PSOE. A Aznar la verdad es que no le perdonaré jamás que cediese a las presiones de Pujol, pero al menos España tenía un prestigio. Después llegó Zapatero nadando en ese mar de sangre del 11-M, y voté al berberecho con barba. Y cuando vi cómo era, me dije: al PP no vuelvo a votarles más. Jamás. Así que, ¿quién hay ahora mismo que esté haciendo una buena oposición, que demuestre cojones? Vox. Pues les voy a votar. Pero yo no soy de Vox.

P.- ¿Qué es lo que más le atrae de sus planteamientos?

R.- Están demostrando cojones y coco, son patriotas. Y los Iron Maiden son patriotas. Y los Rolling Stones son patriotas. Y los Scorpions son patriotas. ¿Por qué yo no puedo?

P.- ¿Y algo que le chirríe?

R.- Sinceramente, no me he leído en profundidad su documento político. Pero es que me da igual. No me gusta toda la tesis del catolicismo, de la Iglesia, del Vaticano… yo reniego de todo eso. Y también tengo mis ideas sobre el aborto. Pero con las cosas positivas que veo me vale para votarles. Me dan buen rollo.

P.- ¿Cuándo comenzó a sentirse identificado con Vox?

R.- Cuando vi lo que estaban haciendo PSOE y PP, ni más ni menos. Y con las tres o cuatro cosas más importantes que dicen me vale. El control de fronteras, de la inmigración ilegal, el no ceder ante el globalismo, el no postrarse y poner el culo siempre a lo que diga Europa, esa panda de burócratas ladrones… . Sólo por eso yo ya les voto.

Los Rolling Stones y los Scorpions son patriotas. ¿Por qué yo no puedo?

P.- ¿Cree que el PP puede recuperar a los votantes que se marcharon a Vox?

R.- No, el problema es que veo que tanto PSOE como PP están a las órdenes de los amos del mundo, y lo que veo en Vox es que son capaces de rebelarse, igual que los polacos e igual que los húngaros. Por eso, ¡Viva Polonia, viva Hungría y viva Vox! Hoy por hoy Vox es mi única esperanza.

P.- Fernando Madina, de Reincidentes, publicó un editorial hace unos meses en el que decía arrepentirse de la «antigua pleitesía» que le rendía a Barón Rojo tras conocer su ideología política. Y se preguntaba si usted «ya era así» o «alguien le había convertido en lo que es hoy».

R.- Fernando, si escuchas esto… . Me da que eres buena persona. Pero creer por ejemplo que soy homófobo por hacer un chiste… . Hay ofendiditos de todo. Es como aquel dibujo de Chumy Chúmez en el que alguien gritaba ‘¡gilipollas!’ y todo el mundo se daba la vuelta. Así somos los españoles.

P.- ¿Cree que sus ideas políticas pueden chocar con las propias letras de Barón Rojo?

R.- En absoluto. Todas mis letras hablan sobre cómo se comporta el poder. Pero el poder no tiene significación de derechas o de izquierdas. El poder es el poder. Y yo siempre he escrito contra él.

P.- ¿Y Vox no forma parte de él?

R.- Todavía no. Si en un futuro llegan y se comportan como el PP, olvídate. Pero hay que darles una oportunidad. Si yo pierdo esa esperanza me retiro al Tíbet y me voy a una cueva a comer raíces.

Mientras la izquierda no admita que tiene que existir una derecha, aquí jamás habrá democracia

P.- ¿Cree que los simpatizantes de ‘derechas’ también se sienten identificados con la música que escribía en los 80 y en los 90?

R.- Por supuesto. Se piensa que Vox es el demonio fascista por antonomasia, y eso es totalmente falso. Si no eres de izquierda, eres un facha. ¿Por qué? Porque no admiten la democracia.

P.- Está sugiriendo que España no es una democracia.

R.- En absoluto. Mientras la izquierda no admita que tiene que existir una derecha, aquí jamás habrá democracia. Jamás. Es como cuando dice este pelele de Sánchez que hay crispación. ¿Pero qué dice este pelele, este teleñeco de Sánchez? ¡Pero si es la oposición, idiota! ¡No te van a dar besitos en el culo! ¿Qué te has creído?

El ex cantante de 'Barón Rojo' José Luis Campuzano, conocido como 'Sherpa', durante la entrevista con El Independiente
El ex cantante de ‘Barón Rojo’ José Luis Campuzano, conocido como ‘Sherpa’, durante la entrevista con El Independiente Ignacio Encabo

P.- ¿Es difícil encontrar a rockeros abiertamente de derechas en España?

R.- Siempre ha existido ese acuerdo mental de que el rock es de izquierdas. Esa imagen de que tener los pelos largos y tocar rock duro es totalmente antifranquista, cuando hay gran cantidad de grupos neonazis que también hacen rock. Yo nunca me había significado políticamente, aunque cuando estás yendo contra el poder en tus letras se te vincula automáticamente con la izquierda porque el poder, supuestamente, es de derechas. ¡Pues que se lo digan a Stalin! Aquí es raro, pero en Estados Unidos no veas. Kiss, ZZ Top… casi todos son de derechas.

P.- ¿Por qué aquí son una ‘rara avis’?

R.- Porque Spain is different. Ya lo decía Fraga.

P.- ¿Se ha cruzado con alguno?

R.- Sí, igual no expresándose como yo, pero hay gente que tiene mi mismo pensamiento.

P.- ¿Se puede concluir entonces que el rock español es de izquierdas?

R.- Han patrimonializado toda la cultura.

Hasta Jiménez Losantos es ‘Maricomplejines’. No se puede ir con complejos porque te llamen fascista

P.- ¿A quién culpa de ello?

R.- A la derechita cobarde. Esa derecha con complejos. Ahí hasta Jiménez Losantos es ‘Maricomplejines’. No se puede ir con complejos porque te llamen fascista o franquista, ¡qué coño! ¡defiende lo tuyo! La derecha libraba la batalla cultural con boxeo inglés y la izquierda venía con un bate para darle. No, tienes que coger un bate de béisbol.

P.- ¿Cree que ‘Barón Rojo’ hubiese tenido el mismo éxito si usted se hubiese posicionado políticamente entonces a favor de Aznar, por ejemplo?

R.- Es algo que sólo sucede ahora. Entonces no tenía necesidad de decir a quién votaba.

P.- ¿Por qué ahora sí?

R.- Siento la necesidad de hacerlo ahora porque tengo mucho miedo a un Gobierno absolutamente delictivo, que se pasa la democracia por el fistro. Nos llevan a una dictadura horrible, y no quiero que este país sea Cuba.

P.- Su última actuación fue en el congreso que Vox celebró en Madrid.

R.- Sí, el primer concierto prácticamente en dos años. Íbamos a tocar en La Riviera en septiembre con Obús, pero nos cancelaron y no volvimos a tocar. A mí querían echarme porque arrastraba una estela de política. ¡Pero si el rock es política!

P.- ¿Qué ha pasado con ‘Los Barones’?

R.- Están finiquitados, están muertos. Me abandonaron y me dolió, claro. Los disculpo porque son unos críos y todavía no saben de la misa la mitad. No comulgaban con mis ideas y se asustaron porque pensaban que yo era demasiado extremista. Les decían que cómo podían estar con el facha ese. Y tienes que tener una personalidad muy fuerte para hacer caso omiso.

P.- ¿Se siente solo dentro del mundo de la música?

R.- Yo me he sentido solo toda la vida. Estoy acostumbrado, pero mejor solo que mal acompañado. Si la humanidad fuesen ovejas, yo soy una cabra. No me gusta ir con el ganado siguiendo al pastor, porque el pastor es un hijo de puta y las lleva al acantilado o al matadero. Yo prefiero morir como cabra. Y por eso me he sentido solo siempre.

P.- ¿Cómo le fue en la convención de Vox?

R.- Muy bien. Me brindaron una oportunidad tras lo que pasó con Obús. Yo se lo agradecí infinito.

En España la derecha no ha dado la batalla cultural desde que murió Franco. Y ya está bien

P.- ¿Hay rockeros en Vox?

R.- Claro que sí. La gente se cree que el rock es Marea, Soziedad Alkoholika y Obús, y no. Hay más gente. Los fans del rock tienen distintas ideologías, también de derechas.

P.- ¿Habló con Santiago Abascal?

R.- Sí.

P.- ¿Qué comentaron?

R.- En persona me pareció más alto, más fuerte y más simpático. Una persona muy agradable. Ya habíamos contactado antes, cuando cientos de trolls me quitaron mi cuenta de Twitter. En ‘Viva 21’ hablamos sobre estos temas, que la derecha no ha dado la batalla cultural desde que murió Franco. Y ya está bien, hombre. Que no todo es ‘Los lunes al sol’ o ‘Las 13 rosas’.

P.- ¿Habría asistido a la convención del PP si le hubiesen invitado?

R.- El PP no me habría invitado nunca. Así que es una pregunta incontestable.

P.- ¿Qué es lo más suave que le han dicho en redes?

R.- En Twitter me han llamado asesino, me han dicho que odio la cultura árabe cuando lo único que me pasa es que estoy preocupadísimo por la invasión que se está produciendo.

P.- ¿Qué es lo que lleva peor?

R.- Que a mi familia le afecta. No tienen la culpa de lo que yo pienso. Pero mis miedos derivan del hacia dónde vamos, no sólo en España, sino en Europa. Nos están invadiendo africanos y magrebíes y está clarísimo que, en algún momento, Europa será Eurabia. Y yo me niego.

Nos están invadiendo y está clarísimo que, en algún momento, Europa será Eurabia. Y yo me niego

P.- ¿Por quién le han caído más críticas? ¿Por apoyar a Vox o por meterse con Pablo Iglesias?

R.- Por criticar a Pablo Iglesias, claro. Todo viene de ahí. Yo a ese impostor le vi venir a kilómetros. Este tío es un farsante. Le he metido bastante cera, si yo le llamaba hasta el ‘Führercito Pablito’.

P.- Llegó a decir en Twitter que había que «bombardear los cayucos» para evitar la «invasión» ¿Hay alguna declaración de la que se arrepienta?

R.- Me arrepiento del cómo, no de la declaración en sí. Cuando entraron 5.000 inmigrantes en su día dije, ¡Dios mío, nos invaden! ¿Y no se da cuenta la gente? Y yo, ingenuo de mí, pensando que el Rey mandaría al Ejército pensé que por qué no bombardeaban nuestros F18 los cayucos de las mafias que estaban a la espera, vacíos. Y me llamaron asesino, me dijeron que quería bombardear a los inmigrantes.

P.- ¿Es usted monárquico?

R.- No.

P.- ¿Republicano?

R.- Tampoco. No me encuadro en ninguna corriente.