España

Iglesias se enzarza con Carmen Calvo por la reforma laboral: "Al socio de Gobierno se le respeta, basta ya"

La tensión que se respira estos días en el seno del Gobierno ha estallado en el plató de La Ser, con Pablo Iglesias y Carmen Calvo como protagonistas. Pese al intento, las conversaciones entre los socios de coalición no han llegado a buen puerto y el modo de abordar la derogación de la reforma laboral sigue situando a PSOE y Unidas Podemos en posiciones opuestas. En este contexto, el ex mandatario morado se ha enzarzado con la que fuera vicepresidenta primera de Sánchez hasta hace unos meses por defender ésta la posición de fuerza del PSOE en la negociación por sus 120 escaños frente a los 35 de Podemos. «Algunos se creen que siguen gobernando en solitario, pero eso se ha terminado. Al socio de Gobierno se le respeta», ha espetado Iglesias.

En su turno de intervención, el ex dirigente de Podemos ha exigido «respeto» por «la cultura de la coalición» y ha censurado las ‘injerencias’ que, a juicio del socio minoritario del Gobierno se está produciendo por parte de Nadia Calviño en una negociación que, a juicio de Iglesias, debería ser competencia exclusiva de Yolanda Díaz. Iglesias ha despreciado el contrargumento de Carmen Calvo, que instaba al ex político a tener en cuenta el peso de cada partido en el seno de la coalición gubernamental. «El argumento es que como tengo 100 escaños meto las narices en tus competencias, pero eso sí, a ti no se te ocurra decir ni ‘mu’ de las armas que nosotros vendemos a Arabia Saudí o si decidimos que las eléctricas pueden seguir yéndose de rositas», añadía, lanzando un órdago al Gobierno del que él mismo formaba parte hasta hace unos meses.

«Los escaños sólo definen el número de ministerios que tienen cada uno, y en eso incluso perdemos en proporcionalidad», añadía un Iglesias que iba elevando cada vez más el tono en su rifirrafe con Calvo. El ex vicepresidente del Gobierno ha llegado a citar incluso a Sánchez para defender que no por tener más diputados puede «meter las narices» en competencias a su juicio reservadas exclusivamente al Ministerio de Trabajo que encabeza Yolanda Díaz. «El presidente del Gobierno decía que no hay ministerios de Podemos y ministerios del PSOE, sino ministerios del Gobierno de España», zanjaba.

Aunque la batalla dialéctica entre Calvo e Iglesias se ha convertido en un habitual en el programa que conduce el periodista Aimar Bretos, las discrepancias que este lunes han dejado ver ambos ex dirigentes dan cuenta de la magnitud del conflicto interno que sacude la coalición gubernamental, que atraviesa por una de las crisis más graves desde que la legislatura echó a andar. Al principio del programa, Iglesias se ha dirigido en tono burlón a una Carmen Calvo visiblemente molesta, y ha asegurado que la reforma laboral es algo que «está ganado ya» pero que «si el PSOE pide protagonismo, pues se le da». El ex vicepresidente segundo del Gobierno ha marcado, además, la línea de Podemos en su particular crisis con el socio mayoritario del Ejecutivo, ninguneando el papel de los socialistas en la negociación. «Lo que les he transmitido a los míos es: relax y sonrisas», añadía.

Las palabras de Pablo Iglesias han enervado a la dirigente socialista, que ha echado en cara a su ex compañero de Gobierno el tono con el que se ha dirigido a ella en un debate en el que también participa el ex ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo. Calvo ha defendido en todo momento la postura de Sánchez y Calviño en su conflicto con Unidas Podemos, y ha alegado que en una reforma de estas características deben estar presentes los dos partidos de la coalición, y no sólo la formación minoritaria del Ejecutivo. «Al vicepresidente Iglesias no le gusta la aritmética ni el reparto de escaños», pero «de momento Unidas Podemos gobierna por la fuerza electoral del PSOE», reprochaba.

PSOE y Podemos han finalizado sin acuerdo la reunión a la que se habían emplazado este lunes para desencallar la crisis a cuenta de la derogación de la reforma laboral y para abordar la inhabilitación del ex diputado morado, Alberto Rodríguez. La polémica respecto a la pérdida del escaño del ex secretario de Organización de Podemos ha sido otro punto de fricción entre Iglesias y Calvo. Tanto es así que el que fuese líder de la formación morada ha cargado contra la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, por hacer cumplir la sentencia del Tribunal Supremo y comunicar al ex dirigente morado la suspensión de sus funciones públicas.

«La presidenta del Congreso ha demostrado no tener la altura propia para ser la tercera institución del Estado y se ha dejado intimidar por Marchena», ha espetado Iglesias, en línea con la posición marcada por su partido, que ha exigido la dimisión de Batet por la causa tras amenazar a la dirigente socialista con querellarse contra ella por «prevaricación». Carmen Calvo no se quedó callada ante la diatriba de su ex compañero de Gobierno, y ha criticado las «impresentables» las formas de Podemos en el conflicto entre Batet y Alberto Rodríguez. «El Gobierno no puede acusar al Tribunal Supremo de prevaricación», insistía.

La pasada semana, la relación entre los socios de Gobierno se enquistó aún más a cuenta de la inhabilitación del ex diputado de Podemos, Alberto Rodríguez, en cumplimiento con una sentencia del Tribunal Supremo por atentado contra la autoridad. El asunto a punto estuvo de provocar un enfrentamiento entre el poder legislativo y el judicial, pero Batet dio marcha atrás a la decisión de la Mesa del Congreso de blindar el escaño de Rodríguez y acató la sentencia emitida por la Sala de lo Penal, en la que insistió el propio Manuel Marchena en los días siguientes. El asunto terminó con la líder de Podemos, Ione Belarra, amenazando con querellarse por prevaricación contra Meritxell Batet, ahondando la peor crisis de Gobierno de toda la legislatura.

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