España

El capitán del barco de Greenpeace queda en libertad investigado por desobediencia

El 'Esperanza', con bandera de los Países Bajos, impidió durante horas que un barco cargado de gas licuado atracara en el puerto valenciano de Sagunto en protesta por el uso de los combustibles fósiles | El arrestado es de nacionalidad ucraniana

El capitán del 'Esperanza', Sergiy Demydov, de rodillas frente a los agentes de la Guardia Civil.

El capitán del 'Esperanza', Sergiy Demydov, de rodillas ante la Guardia Civil. Greenpeace / Pedro Armestre

La Guardia Civil ha detenido como presunto autor de un delito de desobediencia a los agentes de la autoridad al capitán del barco con el que Greenpeace intentó este martes impedir que un gasero atracara en el puerto valenciano de Sagunto. El arrestado ha quedado en libertad con cargos tras prestar declaración ante el juez.

Según ha confirmado a este diario la organización ecologista, el arresto de Sergiy Demydov -de nacionalidad ucraniana- se produjo en la noche de este martes. Fue horas después de que el juez autorizara a los agentes que accedieran al Esperanza, que desde las 11.37 horas impedía las maniobras de atraque del barco British Merchant. Éste transportaba una carga de 60.000 toneladas de gas natural licuado.

Tras escuchar a las autoridades, el capitán había reiterado su intención de mantenerse en el ejercicio del derecho a la protesta pacífica, actitud que mantuvieron durante ocho horas y que depusieron cuando los agentes lograron la autorización judicial y abordaron la embarcación. Por la mañana, activistas de 19 nacionalidades habían desplegado una pancarta de 30 metros en el costado de estribor con la leyenda ‘El gas no es el futuro’.

Las fuentes han indicado que la única detención ha sido la del capitán y que el barco se encuentra atracado en el puerto de Sagunto, custodiado y a disposición del capitán marítimo mientras se lleva a cabo la investigación judicial.

Para poder remolcarlo hasta el muelle, los agentes tuvieron que retirar a un activista de la cadena de una de las anclas -donde permaneció encaramado durante ocho horas- y posteriormente cortaron las dos con que cuenta el Esperanza. Construido en 1984 con el número IMO: 8404599, el barco navega bajo bandera de Países Bajos.

El juez ha puesto en libertad al capitán tras tomarle declaración y no ha acordado medidas cautelares

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana han confirmado a El Independiente que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 5 de Sagunto ha acordado este miércoles libertad provisional para el capitán -sin medidas cautelares- tras tomarle declaración. Las fuentes han indicado también que el magistrado se ha inhibido en favor del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 4, de guardia cuando tuvieron lugar los hechos.

Con esta acción de protesta, Greenpeace quería llamar la atención sobre la dependencia de España de una energía de origen fósil como es el gas. Para los ecologistas, la crisis de precio de la energía de España y Europa y la crisis climática derivada de la subida de la temperatura media del planeta tiene la misma solución que es el abandono del gas y su sustitución por energías renovables.

La acción de la organización tuvo lugar junto a la planta de regasificación donde está anclado el barco. Se trata de una planta participada mayoritariamente por Enagas, en un 72,5 %. Según la organización, la planta de Sagunto es responsable de unas 4,5 millones de toneladas de emisiones directas anuales de CO2, las mismas emisiones que casi 1.400.000 coches durante un año, según estimaciones de la organización.

«Es insostenible que nuestra energía dependa de más de 200 barcos anuales que sólo lucran a empresas especuladoras, empobrecen a las familias y agravan la crisis climática. Necesitamos un sistema eléctrico 100 % renovable y sin gas antes de 2030 y cero emisiones netas en 2040», declara Tatiana Nuño, responsable de la campaña contra los combustibles fósiles en Greenpeace.

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