El director general de la Policía Nacional en la etapa de Jorge Fernández Díaz en el Ministerio del Interior, Ignacio Cosidó, ha repetido este jueves en el Congreso que nadie le habló del dispositivo policial al margen de la investigación judicial sobre Luis Bárcenas dentro de la bautizada como operación Kitchen. «Puede parecer curioso, pero es la verdad», ha sostenido.

La respuesta se la ha dado Cosidó al PSOE en su segunda comparecencia ante la comisión sobre el caso Kitchen en el Congreso, ante las insistentes dudas del portavoz de este grupo, Felipe Sicilia, aludiendo a la declaración de su entonces número dos, el ex director adjunto operativo (DAO) Eugenio Pino, que dice que sí trasladó este operativo a su superior.

«La única información» del DAO y del comisario general de Policía Judicial fue, según ha expuesto Cosidó, que desde la UDEF tenían una investigación abierta sobre el extesorero del PP bajo mando de un juez y la Fiscalía de la Audiencia Nacional. «Usted y todos los españoles conocerán la verdad sobre esta cuestión», ha comentado.

No tuvo trato con Villarejo

Como en su anterior comparecencia, Cosidó ha repetido que ni trató con el comisario jubilado José Manuel Villarejo ni conoció nada sobre el uso de fondos reservados, ni la disposición de recursos policiales de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) que dirigía Enrique García Castaño para hacer seguimientos al entorno de Bárcenas.

También ha recordado que el juez no le ha imputado en la investigación cuando el PSOE le ha dicho que el fiscal pidió su citación en la Audiencia Nacional.

«Puede parecer curioso, pero es la verdad. Pino me informaba de todo lo que yo tenía competencia como director de la Policía», ha señalado en varias ocasiones, repitiendo que no se incluían investigaciones judiciales.

«La investigación de Bárcenas era llevada por la Audiencia Nacional. Ni se me informó ni se me tenía que informar, los funcionarios tienen la obligación legal de guardar secreto», ha indicado el compareciente, que también ha sostenido que no estaba informado sobre la captación del chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, ni de su ingreso posterior en la Policía, informa Europa Press.

Tenso interrogatorio de Rufián

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en un tenso interrogatorio, ha acusado a Cosidó de haber mentido «durante cinco años» en comisiones de investigación en el Congreso al intentar desvincularse constantemente de las actuaciones que, bajo su mandato, realizó la Policía «espiando y difamando» para «favorecer» al PP.

También le ha recriminado que no hiciera «nada» al salir a la luz los negocios privados de Villarejo. El exparlamentario del PP ha relatado que cuando se enteró de esas actividades por la prensa, pidió una información reservada para saber qué ocurría, pero que de la misma se concluyó que no era necesario abrirle un expediente disciplinario. Además, se le informó de que Villarejo iba a pedir la baja voluntaria y, al final, ahí quedó la cosa.

Después, durante el turno del diputado de Ciudadanos, Edmundo Bal, Cosidó ha llegado a reconocer que a tenor de toda la información que se tiene ahora es «absolutamente inaceptable» que Villarejo pudiera compatibilizar su trabajo en la Policía con sus negocios y también que se le deberían haber exigido responsabilidades por ello. «Con la información de la que yo dispongo ahora era máximamente exigible», ha apuntado.

Rufián también le ha pedido cuentas por las condecoraciones a Villarejo (aprobadas por una Junta de Gobierno presidida por Cosidó) y por su presunta pasividad en el caso del apuñalamiento de la doctora Elisa Pinto.

El ex director general de la Policía ha admitido que el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, le hizo llegar una carta de Pinto en la que incriminaba directamente a Villarejo de esa agresión, pero ha alegado que no intervino porque el asunto ya estaba judicializado a raíz de la denuncia de la doctora. «Si hay una investigación judicial en curso, la obligación es abstenerse», ha defendido.

Aumento de la «eficacia policial»

Cosidó ha mostrando su confianza en la Justicia, aludiendo a la necesaria independencia policial a través de casos polémicos -sin citarlos expresamente- de la etapa de Fernando Grande-Marlaska en el Ministerio del Interior, como el de la destitución del coronel Diego Pérez de los Cobos por el informe sobre la manifestación del 8M en el inicio de contagios de COVID.

Cosidó ha defendido que España cuenta con un Estado de Derecho «muy garantista con la presunción de inocencia» y ha negado que creara «ninguna estructura paralela».

En el turno del PP, ha recordado que hace hoy cinco años cesó como director de la Policía, poniendo en valor su legado al dejar «un país más seguro». El portavoz popular, Luis Santamaría, ha contrastado este periodo con el actual Gobierno de Pedro Sánchez.

En concreto, Cosidó ha citado el aumento de la «eficacia policial» en cuestiones como la lucha contra la corrupción, que aumentó un 80% en investigaciones basadas en la «independencia» en la actuación de los agentes.