La fundadora de UPyD Rosa Díez ha advertido contra los que «quieren destruir el sistema democrático del 78» aprovechando que «la ciudadanía no tiene percepción del peligro». En una charla titulada ‘¿Hacia dónde va España?’, organizado por la Universidad Villanueva, la política ha subrayado que quienes actualmente gobiernan «quieren dividir a los españoles, debilitar la nación, empobreciéndola desde el punto de vista económico».

Rosa Díez ha situado a Rodríguez Zapatero en el origen de lo que considera una campaña diseñada para «dividir a la derecha y convertirla en el peor enemigo». La estrategia de Zapatero se  asentaba en tres principios, según Rosa Díez: «el primero fue dividir a los  españoles, confrontar, romper lo que fue la transición; el segundo fue debilitar a  la sociedad, dejarla sin recursos para moverse, y el tercero caminar hacia un país despótico, gobernado sin controles, sin control parlamentario, sin control por los medios de comunicación y sin control judicial». 

Durante la charla, Díez se ha referido a Pedro Sánchez como un «tipo sin escrúpulos no solo porque  haya convertido en socios de Gobierno a enemigos de la democracia, sino porque él  no tiene más ideología que la ideología del poder». «Tiene una personalidad narcisista, sin empatía, se cree por encima de los demás. Elige esos socios porque con ellos se siente cómodo. Todo está pervertido en  dos años que lleva gobernando, se ha cambiado la historia, se han cuestionado las instituciones», ha abundado. 

Rosa Díez se ha referido al bajo nivel que encuentra en la clase política. «La  mediocratización de la vida en general en España lleva ya unas cuantas  décadas. No sólo se da en la clase política, también en la económica, periodística,  en el país en general. Ahora con la Ley de Educación se trata de consagrar. No  han nada más manipulable que un ignorante. Se trata de formar ignorantes y  darles título. Eso es un país manipulable, con personas sin conocimiento».  Ha subrayado la falta de «pedagogía democrática», porque considera que los  estudiantes no han tenido oportunidad de conocer lo que pasó en la transición  española. «Hay generaciones de jóvenes que no conocen la historia democrática  moderna de nuestro país y no hay nada más manipulable que una ciudadanía  ignorante. Si además está empobrecida, sectarizada, dividida, encontramos el caldo  de cultivo perfecto para el totalitarismo y el despotismo. En eso está España. El siguiente paso es el despotismo legalizado».