El Gobierno valorará este martes en el Consejo de Ministros el posible cese de Paz Esteban, directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), tras la crisis desatada por la oleada de informaciones sobre los espionajes con el sistema informático Pegasus. Fuentes solventes confirman a El Independiente que la continuidad de Paz Esteban al frente de los servicios de inteligencia del Estado se discutirá este martes en Moncloa, con el Ejecutivo apuntando a la alta funcionaria como posible cortafuegos a la crisis.

Si el Gobierno decidiera prescindir de Paz Esteban (Madrid, 1958), nombrada para el cargo en 2020 como sucesora de Félix Sanz Roldán, enmendaría la plana al portavoz del PSOE, Felipe Sicilia, que este mismo lunes ha declarado que no hay «una sola razón» para que Esteban no continúe al frente del organismo. Pero lo más importante es que deja en una situación delicada a la ministra de Defensa, que ha defendido la continuidad de Esteban en público y ante el presidente del Gobierno.

El propio CNI ya ha concluido el análisis interno sobre el espionaje a los móviles del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles. Se han analizado también todos los móviles del resto de miembros del Gobierno, en un informe cuyos resultados podrían darse a conocer también este mismo martes. Probablemente se hagan públicos espionajes otros dos ministros.

La semana pasada, el Gobierno evitó comprometerse en una defensa explícita de la continuidad de Paz Esteban, cuyo cese, junto al de Margarita Robles, exigen los socios independentistas del Gobierno. ERC continúa amenazando con romper relaciones con el Gobierno y hacer descarrilar la legislatura tras confirmarse que numerosos dirigentes catalanes fueron espiados con el programa Pegasus.

Tanto el Gobierno como el CNI defienden que cualquier intervención cuenta con aval judicial, pero las explicaciones -dadas por la propia Paz Esteban en la comisión a puerta cerrada del Congreso- no han dejado satisfechos ni a ERC ni a Podemos, que insiste en pedir la cabeza de Robles con responsabilidades «al máximo nivel».

La crisis del espionaje a miembros del Gobierno, que desveló el ministro Félix Bolaños en una rueda de prensa improvisada el pasado 2 de mayo, abrió otra brecha en la imagen del Ejecutivo. En aquella comparecencia, Bolaños admitió que Sánchez y Robles habían sido espiados hacía un año, en plena crisis con Marruecos, y aseguró que esas intrusiones sólo se habían conocido ahora.

La batalla de las responsabilidades ha agudizado las diferencias entre el propio Bolaños y Margarita Robles, así como entre quienes defienden que la seguridad informática de los miembros del Gobierno corresponde al CNI y quienes sostienen que esa labor cae bajo las atribuciones de Moncloa.