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Colau reprocha a Sánchez las muertes en Melilla y le reclama una investigación

Pedro Sánchez se presenta como un "firme creyente del diálogo" ante Pere Aragonès en los Premios Pimec

Pere Aragonès recibe a Pedro Sánchez a su llegada a los 35 Premios Pimec EFE/Quique García

Ada Colau ha reprochado a Pedro Sánchez las muertes en el asalto a la valla de Melilla del pasado viernes. En el transcurso de los 35 Premios Pimec, cuando todos los focos estaban puestos en el enésimo reencuentro entre Pedro Sánchez y Pere Aragonès, Colau se ha saltado el protocolo para reclamar una investigación sobre lo sucedido en la frontera con Marruecos. Una apelación que Sánchez ha obviado para centrarse en lo que había venido a explicar: compromiso con las pymes y con el diálogo con la Generalitat.

«No es el marco» ha reconocido la alcaldesa y líder de los Comunes dirigiéndose al presidente del Gobierno, «pero me veo obligada, las imágenes de Melilla son insoportables, decenas de muertos, personas agonizando sin ayuda». Colau le ha pedido «por favor» una investigación «porque todas las vidas importan, porque las vidas negras importan, porque esto ha pasado en frontera sur de España».

La respuesta que Irene Montero, líder de Podemos, ha evitado tras el Consejo de Ministros la ha dado Colau interpelando en directo al presidente del Gobierno. Pere Aragonès ha seguido la pauta marcada por la alcaldesa y ha reclamado también una investigación que ya han exigido todos los socios del Gobierno de Sánchez, pese a que el Gobierno insiste en felicitar a las fuerzas del orden por su actuación.

«Los hechos de Melilla nos entristecen a todos», ha lamentado Aragonès. «No estamos hablando de geopolítica, estamos hablando de vidas humanas, es imprescindible investigarlo por compromiso democrático» y por «compromiso con la vida».

Defensor del diálogo

Pedro Sánchez ha obviado la apelación de Colau, pero no la exigencia de diálogo de Aragonés. El presidente del Gobierno se ha presentado como un «firme creyente del diálogo» tanto con la Generalitat como con los agentes sociales, en un discurso centrado en agasajar a las pymes.

«Por necesidad y convicción hemos articulado muchos espacios para materializar ese diálogo» ha defendido Sánchez, asegurando que «por duras que sean las crisis y los desencuentros merece la pena apostar por el diálogo». Lo ha hecho en una intervención que ha cerrado los discursos institucionales, después de que Aragonès le reprochara los incumplimientos en inversiones del Gobierno que «perjudican» la competitividad de las empresas catalanas.

Esta vez el president no ha mencionado ni el espionaje ni la congelación de relaciones institucionales. De hecho, Aragonès ha acompañado a Sánchez a la salida, en un gesto impensable hace apenas unas semanas.

Cortejo a la sociedad civil

Pedro Sánchez regresaba hoy a Barcelona en un acto, de nuevo, de ámbito económico, invitado por la patronal de las pequeñas empresas Pimec. Las dificultades de agenda de Sánchez para reunirse en público con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, no afectan con la misma intensidad al cortejo del presidente del Gobierno con la «sociedad civil» catalana.

El último encuentro entre ambos se produjo en el marco de las jornadas del Círculo de Economía, hace un mes y medio. Entonces, en el momento álgido de la crisis desatada por el espionaje a líderes independentistas con el software Pegasus, Sánchez se comprometió a mantener un encuentro formal con Aragonès para solventar la crisis. Encuentro que no se ha producido.

El pasado miércoles el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y la consejera Laura Vilagrà rompieron el hielo impuesto en las relaciones entre ambos desde la Generalitat. Pero la conclusión volvió a ser divergente: un retorno a la relación institucional normalizada para Bolaños, un encuentro que «no soluciona nada» para Vilagrà.

Esta vez, la llegada de Sánchez llega de nuevo precedida por la polémica, en este caso la denuncia de un activista de las juventudes republicanas que asegura haber sido coaccionado por los servicios de seguridad para convertirse en confidente policial.

Breve encuentro

Sánchez ha llegado al Nou Camp, donde se celebra el evento, bajo la lluvia. Por ello, tras una breve salutación protocolaria con Aragonès, el comité de bienvenida ha visitado la Llotja del Barça mientras se volvía a acondicionar el espacio. Allí, Sánchez y Aragonès han compartido una breve charla con el presidente de Pimec, Antoni Cañete, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la presidenta de la Diputación, Núria Marin, entre otros.

No ha habido tiempo para ningún encuentro bilateral, han asegurado fuentes de la Generalitat. La conversación se ha centrado «en el tiempo» y las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania.

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