La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, ha presentado su renuncia al cargo, según ha acordado el Consejo de Ministros. El jefe de la secretaría técnica del Ministerio Público y su mano derecha, Álvaro García, le sustituirá en el cargo.

Delgado tomó posesión el 26 de febrero de 2020 y desde entonces ha sido la fiscal general más cuestionada por su procedencia directa, «sin solución de continuidad» como han criticado desde entonces tanto los partidos de la oposición como sus compañeros de carrera, del Gobierno de Pedro Sánchez. Allí fue ministra de Justicia, resultando reprobada tanto por el Congreso como por el Senado tras salir a la luz los audios de una comida que compartió con el comisario investigado en la Audiencia Nacional, José Manuel Villarejo, en la que criticó a su compañero de Gobierno, el juez y ahora ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska. Meses antes de ponerse al frente del Ministerio Público, hizo campaña por el PSOE en distintos mítines políticos.

En la carrera fiscal su nombramiento se recibió como una «injerencia política sin precedentes». A día de hoy, muchos criticaban que su «sintonía» con el Gobierno socialista daña la independencia de la institución.

Después de dos años y medio de mandato marcado por su criticada política de nombramientos a fiscales afines de su asociación, Unión Progresista de Fiscales (UPF); la investigación a Juan Carlos I por su fortuna en el extranjero que acabó archivada por la inviolabilidad constitucional que protege al exjefe del Estado; la criticada gestión del denominado caso Stampa, que dejó fuera de la macrocausa de corrupción alrededor de los negocios del comisario Villarejo al investigador Ignacio Stampa, así como el archivo de todas las denuncias contra el Gobierno por la gestión del Covid y la que presentaron los partidos de la oposición contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por el contrato de emergencia adjudicado a la empresa de su hermano, Dolores Delgado presenta su renuncia.

Balance «satisfactorio» de su mandato

Delgado se incorporó a la Fiscalía el pasado 27 de julio después de un periodo de baja por una complicada operación de la columna. Aunque su equipo más próximo explicó entonces a El Independiente que volvía cargada de energía para asumir todas sus funciones de nuevo, en la carta de renuncia que la fiscal general ha presentado a la ministra de Justicia alega motivos de salud por los que afirma no encontrarse «en las condiciones físicas exigidas para tan alta función».

Después de comunicar su decisión al Gobierno, la fiscal general ha emitido un breve comunicado en el que hace un balance «satisfactorio» de su mandato. «Se han cumplido los objetivos del proyecto, en el que se han logrado hitos históricos para la carrera fiscal y la justicia española y un cambio de paradigma en la Fiscalía centrado en la transparencia, los valores democráticos, los derechos humanos, la perspectiva de género y la protección de los más vulnerables», se puede leer en el citado comunicado en el que se explica que «el pasado día 20 de abril de 2022, Delgado se sometió a una intervención de urgencia en la columna vertebral, que consistió en la eliminación de un quiste sinovial que comprimía el conducto de las vértebras L2/L3 del lado derecho, así como la eliminación de una fractura de la faceta articular de la vértebra, con una columna muy afectada que obligará a nuevas intervenciones quirúrgicas».