No hay martes en que la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, no tenga que enfrentarse a un incendio en el devenir político del país. A veces son de origen exógeno y, otras endógeno, como ha sido hoy a cuenta de la bajada generalizada de impuestos que ha anunciado el presidente de la Generalitat valenciana, el socialista Ximo Puig, que entra de lleno en la guerra fiscal.

Contra el que ha venido siendo el discurso de Moncloa de no acometer una bajada generalizada de impuestos, sino, muy al contrario, una «subida selectiva» de los mismos «a los que más tienen», según la tesis de María Jesús Montero, Rodríguez ha defendido la necesidad de que «todos» hagan «un discurso responsable, porque hablamos de reducir ingresos y esos son recursos que van para maestros, sanitarios, ayuda a dependientes… Cada vez que hablamos de rebajar hay qué ver qué recortar y este es un gobierno que no quiere recortar» derechos y prestaciones.

Aunque en todo momento ha querido evitar referirse en exclusiva al anuncio del presidente valenciano, ha agregado que la política fiscal «no se puede diseñar en abstracto». Debe perseguir cómo redunda «en mayor compromiso social» y apela la ministra a «hacer un discurso responsable».

Y así, lejos de defender la autonomía fiscal de la Comunidad Valenciana para que su presidente tome las decisiones que considere oportunas en el desempeño de sus competencias -que es justo por lo que han venido atacando a Madrid y a Andalucía-, ha subrayado que se trata de un «debate importante para el Gobierno de España, para hacer pedagogía respecto a qué modelo de país y de sociedad queremos». «Nosotros apostamos por un país con justicia social -idea que ja repetido varias veces- En esta ocasión, esta crisis no la pagan los de siempre».

Silencio sobre el nuevo paquete fiscal de Montero

No ha querido la ministra portavoz adelantar ninguna de las medidas del nuevo paquete fiscal que anunció el lunes la ministra Montoro desde la sede del PSOE. Se ha limitado a destacar que «lo abordamos con absoluto rigor, pensando que las decisiones que tomemos palíen de raíz la inflación y siguiendo las indicaciones de los organismos europeos», sin concretar ningún detalle de un nuevo plan que se conocerá probablemente este jueves.

Sobre los resultados electorales en Italia, ha puesto el acento en el proceso democrático por el cual «los italianos han elegido libremente. No vamos a entrar a valorar si nos gusta más o menos». Aún así, tras estas consideraciones ha admitido que «no les oculto la preocupación de cosas que hemos escuchado en campaña, que no se compadecen con los valores de Europa».