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Gabriel Rufián desembarca en Santa Coloma con Laura Fa como maestra de ceremonias

El portavoz parlamentario de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián.

El portavoz parlamentario de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. EP

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, se estrena este domingo oficialmente como candidato republicano a la alcaldía de Santa Coloma de Gramanet y punta de lanza de su partido para crecer en el área metropolitana de Barcelona. Lo hará de la mano de la cúpula del partido, en cabezada por Oriol Junqueras.

Y con una maestra de ceremonias de excepción: la periodista Laura Fa, tertuliana de Sálvame y reconocida independentista. Un rostro a medida del objetivo fijado, penetrar en un electorado impermeable a los medios nacionalistas y al discurso de la independencia.

La asamblea local de Esquerra Gramenet anunció el pasado 8 de octubre la proclamación «por unanimidad» de Rufián como candidato a la alcaldía de Santa Coloma. «Estoy decidido a dar los mejores años de mi vida a este proyecto, a estas siglas. Creo que ERC está llamada a ser aún más importante en el cinturón de la área metropolitana de Barcelona», aseguró el republicano tras ser ratificado como candidato. 

Bastión socialista

Haría falta algo más que una periodista del corazón el apoyo de sus dos mentores políticos, Junqueras y Joan Tardà, para que Rufián consiga desbancar a la socialista Núria Parlon en Santa Coloma. De hecho, los socialistas han gobernado ininterrumpidamente esta ciudad desde que la histórica Manuela de Madre arrebató el ayuntamiento a ICV, herederos del PSUC.

Desde esa victoria en 1991 el PSC ha encadenado mayorías absolutas en todos los comicios, excepto en 2011, con el estreno de Parlón. Pero la alcaldesa se ha consolidado en su ciudad, con un nivel de aceptación que le catapultó hasta los 17 regidores de 27 en las últimas locales.

Fue entonces cuando ERC entró por primera vez en el Ayuntamiento de Santa Coloma con tres regidores. Fue la cuarta fuerza, por detrás de PSC, Cs y Comunes, pero mejoró los resultados históricos de CiU, después Junts, que se quedó fuera del consistorio.

Resistencia del candidato

Consciente de la envergadura del reto, Rufián se ha resistido durante meses a dar el paso a la política local. Pero la candidatura de Santa Coloma no era una invitación sino una exigencia de Junqueras y Marta Rovira, su auténtica valedora en Esquerra.

Cuando asumió que la resistencia era inútil, Rufián solo puso una condición: no abandonar el escaño en el Congreso. Una exigencia fácil de asumir, puesto que es más que improbable que Rufián se haga con la alcaldía. Aun así, el republicano ha asegurado que «no dejará tirados» a los vecinos de Santa Coloma, para responder a las acusaciones de paracaidista sin implicación con la ciudad.

Una ciudad que conoce bien, puesto que nació en Santa Coloma, en el popular barrio de Fondo, en 1982, como reza la página de presentación elaborada por ERC para lanzar su candidatura. Diez cosas que quizá no sabías de Rufián entre las que destacan su paso por el atletismo o su pasión por Bola de dragón.

Guerra abierta con JxCat

Cuando se filtró la voluntad de la dirección republicana de llevar a Rufián como cabeza de cartel municipal a Santa Coloma uno de los argumentos más recurrentes, más allá de la cacareada ambición republicana en el cinturón rojo de Barcelona, fue reconducir la relación con Junts. Es decir, quitar del primer plano al dirigente que más enfrentamientos ha protagonizado con los entonces socios de Govern.

Rufián ya fue señalado como uno de los instigadores de la declaración unilateral de independencia, hace justo cinco años, por un tuit en el que tachaba a Carles Puigdemont de Judas con «155 monedas de oro».

En el último año los ataques han subido de tono de nuevo. En primavera, cuando Rufián acusó al entorno de Puigdemont de «creerse James Bond» por sus contactos con emisarios rusos del Kremlin. Más recientemente, cuando en unas declaraciones tachó de «tarado» al ex presidente de la Generalitat. Un comentario que obligó a Pere Aragonès a intervenir para forzar una disculpa.

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