España

Polémica en las Cortes

"Filoetarra" no existe porque ETA desapareció: así justifica De Celis el término de la bronca en el Congreso

El vicepresidente primero de la Mesa afirma que Vox está ejerciendo "victimismo" y apunta a que no es la primera vez que a alguien se le quita la palabra en la tribuna por desatender al presidente o sus suplentes | Apunta que la ley de partidos prohibiría impediría que un partido afín a ETA tuviese representación

El vicepresidente primero del Congreso de los Diputados por el PSOE, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, durante una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados

El vicepresidente primero del Congreso de los Diputados por el PSOE, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, durante una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados EP

Durante esta semana el vicepresidente primero del Congreso y diputado socialista, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis ha sido el principal objeto de reprimendas en las Cortes. Especialmente de los grupos parlamentarios Vox y desde el Partido Popular (PP). Ello se debe a la retirada de la palabra ejercida sobre la diputada verde Patricia Rueda tras emplear desde la tribuna de oradores el término «filoetarra». Una sanción que, sin embargo, Santiago Abascal y Javier Ortega Smith no sufrieron al día siguiente también en una sesión plenaria. Este viernes, el diputado sevillano se ha justificado indicando que la palabra «filoetarra» no es correcta porque no existe: ETA «desapareció» en 2011. Tras ello, ha culpado a la formación de Abascal de ejercer un «falso victimismo», dado que dice, no es la primera vez que se quita a alguien la palabra en la cámara baja.

«Desde un término estrictamente legal, filoetarra no existe», ha sostenido Gómez de Celis, que ha señalado que «hace 11 años» que la banda terrorista «no existe, por suerte, gracias a todos los españoles, que la derrotaron». Así lo ha expresado durante una entrevista en COPE, donde ha asegurado que cualquier partido con esas tendencias de afinidad «no podría estar en el Congreso, porque la ley de partidos que aprobó el PP lo prohibiría». ETA solo existe «en el imaginario de quienes quieren permanentemente tapar» los logros del Gobierno de Pedro Sánchez, ha señalado; citando, entre otros, la caída del paro o que España cuente con una de las inflaciones más bajas de Europa.

Ha reiterado varias veces que ETA ya ha desaparecido y, al ser preguntado por Bildu, ha añadido que cada partido tiene sus amistades, pero que él las de la formación abertzale ni las conoce ni las quiere conocer, ya que está «en las antípodas» de ese mundo. Para Gómez de Celis, la bronca vivida en el Congreso en las últimas semanas responde a una «dinámica premeditada» de la oposición con el fin de no hablar de las medidas positivas del Ejecutivo.

«Creo que es un falso victimismo de Vox, no es la primera vez ni mucho menos que sucede quitarle la palabra a un diputado y es la primera vez que se le quita a un diputado de Vox», ha asegurado, agregando que ya se ha hecho con parlamentarios independentistas. Igualmente, Gómez de Celis ha mostrado su «desazón» por el ambiente «tan duro» que ha acontecido en el Congreso. Y ha afirmado que la actitud de la formación de Abascal no es algo puntual, sino una «secuencia de hechos» desde «el principio», desde que en 2019 la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, «tuvo que expulsar» a la exdiputada Macarena Olona después de llamarla al orden tres veces. «Todos los diputados de Vox, uno detrás de otro, han ido haciendo una provocación permanente en sus intervenciones», ha dicho.

Una sentencia del Tribunal Constitucional

Repreguntado por el término filoetarra y sobre qué considera inadecuado en el mismo, el vicepresidente ha dicho que no se trata de la expresión en sí y ha recordado que la ‘popular’ Ana Pastor, cuando presidía el Congreso, ya corrigió el uso de la palabra «golpistas» al entender que no era algo «lógico» en un debate parlamentario.

«La cuestión es otra, no es el término en sí», ha reafirmado el diputado, amparándose en que una sentencia del Tribunal Constitucional de 2011 recoge que «quedan proscritas aquellas expresiones que, al margen de que sean verdad o no, sean ofensivas, oprobiosas y resulten impertinentes». Y ha explicado que quien ejerce de presidente de la Cámara lo que quiere es «evitar» que cualquier grupo parlamentario use un término con la intención expresa de ofender a otro y el destinatario se pueda sentir ofendido.

Según Gómez de Celis, desde la Presidencia del Congreso es difícil frenar lo que los partidos quieren que suceda. «Parece que no se quiere rebajar la tensión y creo que es una situación bastante triste», ha concluido, confiando en que en los próximas días, con el aniversario de la Constitución, se recupere el espíritu de unidad.

Te puede interesar

Comentar ()