El Govern catalán ha aprovechado este martes la crisis institucional entre Gobierno y el poder judicial para pasar cuentas con el PSOE y reclamarle «valentía ahora que ellos son los afectados». La portavoz del ejecutivo catalán, Patricia Plaja, ha asegurado que Cataluña fue el «banco de pruebas» de la situación actual durante el desafío independentista de 2017. Un argumento que ya utilizó anoche el president, Pere Aragonès.

Plaja no ha querido concretar a qué se refiere el Govern cuando exige valentía al Gobierno y la mayoría progresista en las Cortes. Pero ha advertido a los socialistas que «deben vigilar porque hay quien se siente fuerte».

En este contexto, la portavoz catalana ha reclamado al Gobierno que decida «si quiere tumbar esta coalición de la derecha política y judicial o seguir colaborando con ellos cuando les ha interesado».

«Ellos sabrán lo que tienen que hacer para combatir estas practicas» que ha calificado de «secuestro» de las instituciones, ha añadido la portavoz, que no se ha salido del «posicionamiento claro» marcado desde presidencia del Govern sobre la crisis.

Instituciones secuestradas

Plaja ha acusado además a los socialistas de haber «mirado para otro lado» cuando a su juicio el poder judicial se excedió en la reacción al referéndum del 1-O y la declaración unilateral de independencia. «La desacomplejada politización de la justicia por la derecha lleva a una peligrosa espiral para cualquier democracia que se diga plena» ha advertido.

En este sentido ha insistido en la necesidad «flagrante» de renovar el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) retratando a sus actuales titulares como «unos señores que dicen que no se quieren ir y no se van, y le dicen a mayoría escogida democrática que ellos mandan más».

Mesa de diálogo

Plaja ha negado, sin embargo, que la crisis institucional en la que está inmerso el Gobierno deba afectar a la mesa de diálogo, que en julio se comprometieron a reunir antes de fin de año. «No descartamos que se produzca la reunión» ha afirmado la portavoz, porque «hay que separar los ámbitos» de debate.

Desde la Generalitat rechazan además el balance de Pedro Sánchez, que en los últimos días ha repetido que el procés «ha acabado» y Cataluña se ha «pacificado» gracias a los indultos y la reforma del Código Penal. El «conflicto» entre Cataluña y el resto de España «sigue tan vivo como siempre» ha advertido Plaja, poniendo como prueba de ello la existencia de la mesa de diálogo.

Para el Govern, además, es «evidente» que el movimiento independentista sigue activo. Por ello, afirman, el ejecutivo catalán «trabaja para conseguir que el conjunto de los ciudadanos puedan decidir en referéndum».