España

El PP se inclina por el veto a la ley de amnistía en lugar de presentar enmiendas parciales

La portavoz del Partido Popular en el Senado, Alicia García en el pleno de ayer Europa Press

Tras el anunciado "conflicto de órganos constitucionales" por el cual el Grupo Popular promoverá que el pleno del Senado exija al Congreso que retire la ley de Amnistía, los populares no descuidan ninguna vía en su deseo de poner palos en las ruedas a la tramitación de la proposición en la Cámara donde tienen mayoría absoluta. Exploran todas las maneras posibles de dinamitarla, aunque lo cierto es que una vez regrese al Congreso tras su periplo de dos meses por la Cámara Alta, los votos de PSOE, Sumar y sus socios parlamentarios le devolverán a su formato original.

El Grupo Popular en el Senado aún no ha decidido si vetarán la ley de Amnistía o presentarán enmiendas parciales a la misma, aunque se inclinan por la primera vía, lo que obligará, en su vuelta al Congreso, a que esta Cámara tenga que levantarle el veto en un nuevo pleno. Lo cierto es que, si quisieran, los populares y su cómoda mayoría absoluta podrían, mediante enmiendas parciales, cambiar el texto entero de la ley, dejarla irreconocible, incluso proponer la derogación artículo por artículo. Pero de nuevo, la última palabra la tendría el palacio de la carrera de San Jerónimo.

Si quisieran, los populares podrían, mediante enmiendas parciales dejar la ley irreconocible

"De momento, no hay que tomar esa decisión, hay tiempo", explican a El Independiente fuentes del Grupo Popular en el Senado respecto a una tramitación que no puede alargarse más allá del 16 de mayo. Pero habida cuenta de que las elecciones catalanas son el día 12 de ese mismo mes, no resulta descartable que adelanten a finales de abril la traca final si entienden que ello puede hacer daño a las opciones electorales del PSC y de los independentistas.

Ayer se vivió el enésimo enfrentamiento entre el PP y el Gobierno a cuenta de la ley de impunidad por el que se va a perdonar a los protagonistas del desafío independentista delitos muy graves contra la Constitución. Hubo sesión de control en el Senado, ésta sin presencia de Pedro Sánchez, y el principal protagonismo de la jornada corrió a cuenta de la portavoz de los populares, Alicia García, y del ministro al que interpeló, el titular de Presidencia y de Justicia, Félix Bolaños.

Le correspondió a García oficializar la estrategia de su Grupo de promover un "conflicto de órganos constitucionales" conforme al artículo 188 del Reglamento del Senado, que reza que "la propuesta para que el Pleno de la Cámara plantee un conflicto de atribuciones con otros órganos constitucionales del Estado deberá presentarse por un Grupo parlamentario o veinticinco Senadores en texto escrito debidamente motivado".

Asimismo, la portavoz incidió en que la ley supone, como han señalado los letrados de la Cámara, "una reforma encubierta de la Constitución". "Están acostumbrados a recurrir a tramitaciones fraudulentas para salirse con la suya. Cualquier gobierno con algo de dignidad retiraría esta ley", dijo la portavoz para agregar que está en cuestión "el cumplimiento de la Constitución" y todo por mor de un pacto con "supremacistas de la extrema derecha" en alusión a Junts y a su líder, Carles Puigdemont, del que "solo falta su foto de vuelta en Falcon".

Bolaños invita al PP a que "mejore la ley si es que es posible"

Y tras recordar que el secretario general de Junts, Jordi Turull,hizo alarde de que habían redactado la mitad del texto de la amnistía, destacó que es la primera ley que "dedica su exposición de motivos a explicar su constitucionalidad", llegando a insinuar que "solo faltaba el membrete" del TC.

Por su parte, Bolaños le reprochó al PP que "han convertido el Senado en una Cámara dilatoria y obstruccionista" e invitó a los populares a que, en lugar de presentar un conflicto de competencias "para alegrar a la ultraderecha", porqué trabajen en la ley de amnistía para "intentar mejorar el texto si es que es posible". También ironizó a cuenta del informe de la Comisión de Venecia, que Moncloa siempre ha entendido que respalda la amnistía. "Nunca agradeceremos lo bastante que hayan pedido ese informe. Tumba la principal mentira, la mayor falacia, y aclara que no es necesaria una reforma constitucional", para ir a una ley de impunidad por exigencia de Puigdemont.

Lejos de esa lectura, García respondió en nombre de su Grupo que la Comisión reprocha la falta de mayoría social y política para abordar un tema de tanto calado y trascendencia. "Ni hay consenso, ni participación", la ley "solo es un mercadeo interesado y los únicos que han salido trasquilados han sido ustedes. Basta ya de mentiras. No avala la amnistía y los letrados (del Senado) dicen que es inconstitucional en un informe demoledor". En este sentido y parafraseando el mensaje recurrente de Moncloa de que la ley busca la normalización y reconciliación en Cataluña, invitó al Gobierno a que se "reconcilie con el pueblo español. Vuelvan a la vía de lo que fueron. Vuelvan al lado bueno de la historia y encontrarán al PP". Finalmente hizo un juego de palabras al afirmar que "de aquellos 'koldos' estos polvos".

En definitiva, la espadas siguen en lo alto y quedan dos meses en que los populares incidirán sobre la amnistía como uno de los ejes centrales de su estrategia.

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