Castilla y León y Andalucía son las próximas metas volantes electorales de este año. Alfonso Fernández Mañueco y Juanma Moreno se someten al veredicto de las urnas tras los comicios en Extremadura y Aragón, donde los populares han ganado, pero Vox ha duplicado sus resultados. No es una buena tarjeta de presentación, aunque el caso de uno y otro es bien distinto. En buena medida a Fernández Mañueco le basta con ganar, cosa que se da por descontado a pesar del impuso de los de Vox. Pero a Moreno no le vale sólo con el podio, sino que debe conservar su mayoría absoluta, todo lo que no sea eso se interpretará como un fracaso. Y a día de hoy, fuentes populares asumen que no está garantizada y "vamos a pelearla".

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Hoy por hoy Moreno supera en tres escaños la cifra que marca la libertad de movimientos de los pactos de investidura, de legislatura o de coalición y, sobre todo, de quedar o no en manos de Santiago Abascal y los suyos. Tiene 58 diputados autonómicos, por lo que aún le queda cierto margen hasta los 55 de un parlamento formado por 109 asientos. Pero el último barómetro del Centro de Estudios Andaluces (CENTRA) -conocido como el CIS andaluz- ya apuntaba en diciembre esta posibilidad. Atribuía a los populares una horquilla de entre 53 y 55 escaños. Eso sí, desde el PP subrayaron entonces que el trabajo de campo, desarrollado entre los días del 17 al 28 de noviembre de 2025, vino precedido de la polémica por los fallos en torno al cribado de cáncer de mama,que culminó con varias dimisiones, entre ellas de la que era consejera de Salud, Rocío Hernández.

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Hoy el escenario es para Juanma Moreno algo mejor. Dos crisis no menores "le han reforzado mucho ante el electorado", incluso "entre un votante de izquierdas moderado". Su desempeño ante la tragedia ferroviaria de Adamuz del 18 de enero y la gestión de los temporales que han arrasado algunas zonas de Andalucía "han marcado un antes y un después".

Moreno ha gestionado los temporales de forma muy distinta a como lo hizo Mazón

Ni siquiera prosperaron los intentos por parte del Ejecutivo en general, y del ministro de Transportes, Óscar Puente, en particular, de culparle por la tardanza en la asistencia a los heridos del tren Alvia. Debieron ver los socialistas que dichas insinuaciones no prosperaban ante una desgracia ferroviaria, competencia exclusiva del Estado. Y en cuanto a los temporales, nada que ver con quien fuera su homólogo valenciano Carlos Mazón. Moreno y su equipo estuvieron al pie del cañón desde el primer día. Las alertas, los desalojos y los confinamientos funcionaron bien. Sólo hubo que lamentar una fallecida y porque se tiró al río Turvilla para salvar a su perro.

Precisamente, este viernes el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, visitará junto a su barón autonómico la localidad gaditana de Jerez de la Frontera para recorrer la zona afectada por las recientes inundaciones. Moreno "ha recuperado terreno desde diciembre", aseguran en su entorno, pero aún así no quieren confiarse. Queda un largo recorrido de aquí a los comicios andaluces, muy probablemente en junio. La cita viene precedida de tres procesos electorales con sus consiguientes negociaciones con Vox, lo que no le está resultando nada fácil, de momento, a la extremeña María Guardiola, que los días 3 y 5 de marzo se somete a su primera sesión de investidura.

Queda por saber cómo le van a ir las cosas con Vox al aragonés Jorge Azcón

Queda por saber cómo le van a ir las cosas con Vox al aragonés Jorge Azcón -su relación con este partido es algo más fluida que la de la extremeña- y, con posterioridad, a Mañueco. De hecho, los andaluces están expectantes con la cita del 15 de marzo. "A ver qué pasa en Castilla y León", dicen mientras se aferran al mantra de que Abascal "no crece a nuestra costa", eso sí, hasta que empiece a limitar las opciones del PP. Azcón perdió un diputado con respecto a 2023. Poco más de 1 por ciento de porcentaje de voto, pero no ha dejado de ser un claro aviso para los populares.

El mismo estudio del Centra daba a Vox una horquilla de entre 19 y 22 diputados, esto es, entre cinco y ocho escaños más, y un porcentaje de voto de 17,5, 4 puntos más que en 2023. Este ascenso no se compensa con el más que probable desastre PSOE de Andalucía. Significa que los populares andaluces pueden verse afectados por el crecimiento de los voxistas, aunque insistan en que sus estudios internos arrojan que hay "signos de recuperación" que les sitúan más cerca de revalidar la mayoría absoluta. Quien puede cosechar el peor resultado histórico para su partido, en un territorio donde el socialismo fue hegemónico durante casi cuarenta años, es la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero.

Y si ya fue malo el resultado de Juan Espadas en 2022 con 30 escaños y un 24 por ciento del voto, lo de la también ministra de Hacienda huele a debacle. Entre 25 y 28 escaños con un 21,4 por ciento de voto, que es el dato que también maneja el PP andaluz. Montero puede emular a la que fuera compañera de filas en el Consejo de Ministros Pilar Alegría, esto es, salir del Gobierno para ir al matadero electoral.