La acogida en España del MV Hondius, el crucero de lujo en el que se ha detectado un brote de hantavirus y que zarpó el 20 de marzo desde Tierra del Fuego y nuevamente el 1 de abril desde Ushuaia, la Patagonia argentina, ha acabado abriendo fisuras. Un choque político ya no solo entre Gobierno y PP —otra materia más de confrontación—, sino entre Gobierno central y Ejecutivo canario. Entre dos administraciones de distinto color político. El presidente del archipiélago, Fernando Clavijo, se quejaba en las últimas horas de falta de "información", de un cambio de "criterio" sin ser prevenido, de que Pedro Sánchez no ha cuidado la relación ni le incluyó en la reunión de seguimiento que este miércoles mantuvo con sus ministros. La reacción airada del dirigente de Coalición Canaria generaba enseguida incomprensión y malestar en la coalición de PSOE y Sumar: no entendían los dos socios la protesta porque "se le ha tenido al tanto en tiempo real", porque la información le ha llegado de manera "constante" y porque la decisión final de que el barco atraque en Canarias se debe a razones "éticas, morales" y también "legales", porque España está obligada a atender los requerimientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

PUBLICIDAD

Para entender qué ha ocurrido, el porqué del desencuentro, hace falta retroceder al martes, 5 de mayo. Entonces, tanto el Ministerio de Sanidad, que encabeza Mónica García, como el propio Fernando Clavijo eran partidarios de que el crucero MV Hondius, de bandera neerlandesa, no hiciera escala en Canarias, salvo que aparecieran nuevos casos sintomáticos en el trayecto entre Cabo Verde y las islas. Pero por la noche las cosas cambiaron. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, remitió una carta al presidente Sánchez para solicitarle "urgentemente la continuidad de la colaboración y el apoyo" del Gobierno con el fin de "facilitar la llegada del MV Hondius a España, permitir el desembarco de los pasajeros y la aplicación de medidas de salud pública basadas en un enfoque de evaluación del riesgo".

La OMS adujo que Cabo Verde no dispone de la "capacidad necesaria para llevar a cabo la evaluación de salud pública, las investigaciones epidemiológicas y la implantación de medidas"

La OMS entendió que el buque debía atracar en España, y no en Cabo Verde, donde estaba fondeado, porque el Ejecutivo del país africano indicó que "no dispone de la capacidad necesaria para llevar a cabo la evaluación de salud pública, las investigaciones epidemiológicas y medioambientales, ni la implementación de medidas de respuesta sanitaria". El organismo dependiente de Naciones Unidas pedía la "plena implicación" del Ejecutivo español y la "aplicación" del Reglamento Sanitario Internacional, cuyo artículo 44 dispone que los Estados miembros de la OMS "deben colaborar entre sí en la respuesta a eventos de salud pública". Automáticamente, España aceptó, porque tiene la "obligación moral y legal de auxiliar" a los ciudadanos a bordo del MV Hondius, porque además en él viajan 14 españoles —13 pasajeros y un tripulante—. En total, el buque contaba con 147 personas, entre viajeros y tripulación, y registró ocho casos de enfermedad respiratoria grave, tres de los cuales murieron.

Ese giro fue el que no esperaba el Ejecutivo canario, según aseguraba Clavijo este miércoles desde primera hora de la mañana. Lo que esperaba su Gobierno es que se mantuviera la posición inicial de Sanidad: que el MV Hondius navegara hasta Países Bajos tras desembarcar en Cabo Verde a los pasajeros que lo desearan, sin hacer escala en el archipiélago, savo que en el trayecto se constatara un nuevo contagio o una nueva incidencia que justificara parar en Las Palmas o en Santa Cruz de Tenerife. "El cambio de criterio ha sido muy desleal con Canarias y poco profesional", sentenció el presidente autonómico, que decía no comprender por qué los pasajeros del crucero no podían recibir la atención necesaria en Cabo Verde y desde su capital, Praia, ser repatriados, sin someterlos a tres días de navegación adicional hasta Canarias. "Esta decisión no obedece a ningún criterio técnico ni nos han proporcionado información suficiente para mantener un mensaje de calma y garantizar la seguridad de la población en Canarias", señaló.

El 'MV Hondius' llegará a Granadilla de Abona, a diez minutos de Tenerife Sur, a lo largo del fin de semana. Los extranjeros serán evacuados siguiendo el Mecanismo Europeo de Protección Civil

Clavijo, de viaje oficial en Bruselas, llegó a pedir una reunión urgente a Sánchez para pedirle que reconsiderara el traslado. Horas más tarde, pasadas las 13.30, Clavijo volvió a comparecer tras su reunión con la vicepresidenta primera de la Comisión Europea, Teresa Ribera. Entonces insistió en que seguía sin tener ninguna comunicación por parte del Ejecutivo y en que la ministra García no le había devuelto "ninguna llamada".

Algo más tarde de las 14 horas, comparecieron en la Moncloa la titular de Sanidad y el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska. Ambos habían participado en una reunión con Sánchez para el seguimiento de la crisis, junto a los ministros Ángel Víctor Torres (Política Territorial) y Óscar Puente (Transportes), estos dos últimos de manera telemática. García informó de que, una vez evacuados hacia Países Bajos los tres pasajeros que cursaban síntomas de hantavirus —entre ellos, el médico del buque, igualmente contagiado pero ya estabilizado—, el resto de los pasajeros serán dirigidos hasta Canarias, hasta el pequeño puerto de Granadilla de Abona, más aislado y a solo diez minutos del aeropuerto de Tenerife Sur. Atracarán en unos tres días y medio [se puede seguir la trayectoria en directo aquí]. En ese momento, contaron los ministros, se pondrá en marcha un proceso de evaluación médica y de repatriación de todos los pasajeros extranjeros asintomáticos a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil, salvo que su condición sanitaria lo impida.

Catorce pasajeros españoles, al Gómez Ulla

Los pasajeros de nacionalidad española, 14 —cinco catalanes, tres madrileños, tres asturianos, un castellanoleonés, un gallego y un valenciano— serán evaluados y trasladados en avión militar hasta la base de Torrejón de Ardoz, en Madrid, y de allí conducidos al hospital militar Gómez Ulla, que dispone de Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN), donde pueden permanecer aquellos que presenten algún síntoma. Los asintomáticos pasarán la cuarentena en habitaciones individuales —será voluntaria, precisó después la ministra de Defensa, Margarita Robles—, aunque se tendrá que determinar en reuniones técnicas cuándo es el día cero de contacto, ya que hay que tener en cuenta que el periodo de incubación del virus es de 45 días. García incidió en que tanto la llegada a Canarias como los traslados contarán con todo tipo de garantías de seguridad. La atención médica y los desplazamientos se realizarán en espacios y medios de transporte ad hoc, evitando en todo momento el contacto con la población local. La operación de traslado al Gómez Ulla se producirá el próximo lunes, 11 de mayo.

No vamos a entrar en la polémica política, no toca, y este Gobierno ha gestionado ya muchas crisis y hay que priorizar. Lo primero, gestionar la crisis, por supuesto en colaboración con Canarias"

Mónica García, ministra de Sanidad

El Gobierno, públicamente, evitó confrontar con Clavijo. Pero sí quiso dejar claro que no había actuado a espaldas del Ejecutivo canario, que comparten Coalición Canaria y PP. "Ha estado informado en todo momento", precisó García, quien señaló que había hablado con el presidente autonómico durante la mañana. "No vamos a entrar en la polémica política, creo que no toca, y vuelvo a decir que este Gobierno ha gestionado ya muchas crisis y hay que priorizar. Lo primero, gestionar la crisis, por supuesto en colaboración con el Gobierno canario", explicó la titular de Sanidad tras recibir varias preguntas de los periodistas en el mismo sentido.

García, así, indicó que todas las reuniones y decisiones adoptadas en los últimos días se han comunicado "en tiempo y forma" al Ejecutivo del archipiélago, "como no puede ser de otra forma". Así que sí, "en todo momento", apuntaló Marlaska, "ha habido una comunicación y una información con el conjunto de las autoridades concernidas y entre ellas también el Gobierno de Canarias". El ministro del Interior definió la situación como "compleja", pero controlada en la medida en que se cuenta con el "músculo propio" y el de la UE. Y es que para esta operación internacional se activa el Mecanismo Europeo de Protección Civil, para proceder a la evacuación de todos los pasajeros extranjeros siempre que las condiciones clínicas lo permitan una vez que el crucero atraque en Granadilla de Abona. Y en esas reuniones del Mecanismo Europeo de Protección Europeo se integrará el Gobierno de Canarias, adelantó Marlaska.

Marlaska subraya que ha habido comunicación con "las autoridades concernidas" y avanza que el Gobierno de Canarias se integrará en las reuniones con el Mecanismo Europeo de Protección Civil

Fuentes del Ejecutivo decían "no entender" el tono y la respuesta de Clavijo, porque "sabe" que los dos gobiernos han estado en contacto "constante" y que se le ha proporcionado "toda" la información de que se disponía. "Se le ha mantenido al tanto en tiempo real", apuntan.

Reunión por la tarde

Desde Sanidad defienden que García conversó el presidente canario el martes "cuatro veces" y ayer miércoles de nuevo. La charla telefónica se produjo después de las declaraciones de Clavijo en Bruselas y antes de la rueda de prensa de los ministros de Sanidad e Interior. El portavoz del Gabinete autonómico, Alfonso Cabello, reconoció en Directo al grano (La 1 de TVE) que esa llamada se había producido. "La ministra le avanzó el contenido de su comparecencia de minutos después", precisaban a este diario fuentes próximas a Clavijo. En la Moncloa, por su parte, defendieron que Sánchez había intercambiado mensajes con él. El presidente del Gobierno no rechaza un encuentro con Clavijo, pero entiende que no es el momento: al dirigente canario, adujeron en el Ejecutivo, le corresponde estar en Canarias. "Cada cosa tiene su tiempo".

García había conversado con Clavijo tras sus declaraciones en Bruselas y antes de la rueda de prensa en la Moncloa. Tras la cita de la tarde, el Ejecutivo canario salió "muy preocupado"

Representantes de Interior y Sanidad se reunieron ya por la tarde con el Gobierno canario, tras activarse el Mecanismo Europeo de Protección Civil, una herramienta que, recuerdan en el departamento de Marlaska, se ha puesto en marcha en más de 830 ocasiones, 64 de ellas en 2025. Al acabar la cita, Cabello señaló que en su Ejecutivo salían "muy preocupados", porque quedó "muy claro" que la decisión de trasladar a los viajeros del MV Hondius desde Cabo Verde hasta Tenerife había sido "unilateral" y porque no se compartieron los informes que justificaban ese desplazamiento y no que fueran repatriados desde el país africano. "Se nos dice que no existen por escrito y hemos solicitado disponer de ellos de la manera más inmediata posible", agregó.

Lo que ha irritado profundamente al Ejecutivo canario es, por tanto, que Sanidad aceptara el requerimiento de la OMS y solo lo advirtiera a posteriori, "a hechos consumados". En el equipo de Clavijo siguen sin entender por qué no se procede a la evacuación de todos los pasajeros desde Cabo Verde, "cuando en Praia hay un aeropuerto internacional y puede aterrizar cualquier avión". "Haremos lo que tengamos que hacer, pero lo que reclamamos es tener información, y no que se nos imponga un cambio de criterio y sin avisar", se quejan desde el entorno de Clavijo.

Sanidad, sin embargo, niega un giro de 180 grados. "Nosotros nunca dijimos que no al traslado. La reunión la tuvimos con la OMS y con el ECDC [Centro Europeo de Prevención y el Control de las Enfermedades] el martes por la tarde y ahí se toma la decisión. El único que manifestó su resistencia a que viniera el barco fue Clavijo. Los demás hemos ido dando los pasos necesarios para tomar la decisión", indican fuentes muy cercanas a García.

En Sanidad defienden que nunca hubo una tajante negativa al traslado. Se habló con la OMS y el ECDC y "ahí se tomó la decisión". "El único que manifestó su resistencia a que viniera el barco fue Clavijo"

En el Ejecutivo central que Clavijo no solo ha recibido inputs de Sanidad. También ha estado al habla con él en los últimos días el ministro de Política Territorial, el expresidente canario Ángel Víctor Torres, y ambos mantienen "buena relación". En un mensaje en X, el propio Torres señalaba que al igual que el martes se había puesto en contacto "en varias ocasiones" con Clavijo, este miércoles había telefoneado a los presidentes de Cataluña, Madrid, Asturias, Comunidad Valenciana, Galicia y Castilla León —de donde proceden los 14 nacionales— para explicarles el "procedimiento a seguir" y que todos se encuentran asintomáticos. Y se puso a su disposición para "cualquier duda y para trabajar coordinadamente". La consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, aseveró que García había mentido al comentar en rueda de prensa que había comunicado con las CCAA afectadas. "Nunca hemos conocido nada antes ni hemos sido informados previamente", aseguró. Torres sí logró hablar con Ayuso, de viaje en México, destacaron desde Política Territorial.

La "experiencia" del covid-19

Desde el Ejecutivo insisten en que no es tiempo de "polemizar" con Clavijo (ni con ninguna otra comunidad), sino de "trabajar para que todo salga bien". En la Moncloa sacan pecho de la gestión de este Gobierno con la pandemia del covid-19, así que hay "experiencia" acumulada para saber cómo manejar una crisis sanitaria. "El empeño nuestro es dar datos, aportar tranquilidad y no polémica".

No quieren en el Ejecutivo responder con el choque total, porque es tiempo de "trabajar". Intuyen que Clavijo quiere sacar la cabeza, que puede intentar sacar votos buscando la confrontación con Sánchez

Los socialistas no alcanzan a comprender por qué Clavijo se ha lanzado a una cruzada contra el Gobierno. Intuyen que quiere sacar la cabeza, que puede aprovechar este caso "de forma populista para pescar votos" buscando el cuerpo a cuerpo con el Ejecutivo. Pero su crítica, recalcan, no tiene sentido porque la información ha fluido. Tanto a él como a su consejera de Sanidad, Esther Monzón, y a los técnicos. "Esta gente [de Coalición Canaria] es como el PP o peor", valora irritado un ministro.

En el Gobierno defienden que España no puede negarse a una solicitud de la OMS. El artículo 44 del reglamento sanitario internacional lo exige, recuerdan, y por razones de "humanidad", porque las 147 personas a bordo del MV Hondius, entre turistas y trabajadores, "se han enfrentado a una situación sanitaria grave, necesitan ayuda y el puerto más cercano con las capacidades técnicas para prestársela es Canaria, así que España tiene el deber moral de ayudarles".

Y a la pregunta de Clavijo de por qué no se repatría desde Cabo Verde, el Ejecutivo incid en que el país africano ocupa el puesto 135 del mundo en el Índice de Desarrollo de la ONU y su Gobierno ha informado de que no cuenta con los medios técnicos ni humanos para realizar la operación y la OMS "comparte esta lectura". Y ocurre algo parecido con los países vecinos (Guinea Bisáu, Senegal y Mauritania), así que el territorio más próximo y dotado con las capacidades necesarias es Canarias. El siguiente sería la península Ibérica, pero para llegar hasta ella el barco "tendría que navegar casi seis días". Algo que, "según la propia OMS, supondría un daño para la salud física y mental de las personas a bordo", y llegar a Países Bajos requeriría "entre 9 y 10 días". En el Gobierno agregan que tampoco España podía dar la espalda a sus 14 nacionales.

El Ejecutivo defiende que tampoco era posible estirar la travesía hasta la Península o hasta Países Bajos. "Confianza en nuestra sanidad, en los técnicos, en la ciencia y en la humanidad", dicen

Hay un elemento que puede operar para el rechazo al desembarco, pero que el Ejecutivo canario no aflora, y es el temor a que pueda afectar al turismo en las islas, una actividad de la que son muy dependientes. En el Ejecutivo piden "confianza en nuestra sanidad, en los técnicos, en la ciencia y en el sentimiento humanitario". "Y cuando Clavijo vea que todo esté controlado, bajará el pistón de la crítica hacia nosotros", confían desde el Gobierno.