España

Cuatro monedas de Isabel II acabaron fundidas tras una trama de blanqueo de capitales

Monedas incautadas por la Policía Nacional a un matrimonio leonés
Monedas incautadas por la Policía Nacional a un matrimonio leonés

La Policía Nacional ha arrestado en León a un matrimonio que utilizaba el método del 'pitufeo' —un método de blanqueo de capitales que consiste en fraccionar grandes cantidades de dinero en múltiples operaciones de menor importe para evitar los controles y no despertar las alertas de las autoridades—. Introducían monedas acuñadas bajo el reinado de Isabel II en el mercado legal a través de establecimientos de compraventa de metales preciosos. La operación ha culminado con la desarticulación de una red familiar dedicada a la apropiación indebida y al blanqueo de capitales mediante la venta ilícita de patrimonio histórico.

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La investigación policial comenzó cuando los agentes detectaron que una pareja sentimental intentaba vender una moneda de oro de 100 reales de Isabel II, acuñada en el año 1862, en un local de compraventa de metales preciosos situado en la localidad asturiana de Avilés. Esta primera transacción encendió las alarmas de los investigadores que iniciaron las pesquisas para comprobar la legalidad de la operación.

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Las diligencias policiales permitieron constatar que los investigados no operaban únicamente en un solo local, sino que extendían su actividad a otros establecimientos, lo que les permitió determinar que no se trataba de un caso aislado. Con el objetivo de ocultar el origen ilícito de los bienes y evitar que una sola operación llamase la atención debido a su elevado valor económico, la pareja utilizaba la técnica conocida como 'pitufeo'. En este entramado, el sistema se materializaba en la distribución de las ventas en pequeñas cuantías a través de distintas localidades del territorio nacional.

De este modo, la policía determinó que el matrimonio ya había logrado vender otras 13 monedas de oro de idénticas características en establecimientos autorizados de Oviedo, Gijón, Palencia y Valladolid. La subida del precio del oro hacía que la salida al mercado de estas piezas, de gran valor histórico y numismático, resultara especialmente lucrativa para los arrestados, llegando a obtener aproximadamente unos 10.000 euros.

Piezas irrecuperables

El afán de lucro de los detenidos y la falta de diligencia de algunos comercios han provocado una pérdida irreparable para el patrimonio cultural español: según fuentes policiales, cuatro de las monedas de oro de 100 reales de Isabel II que habían sido vendidas fueron fundidas por los propios establecimientos de compraventa de metales preciosos.

Las fundiciones se realizaron en locales situados en Avilés, Gijón, Oviedo y Palencia. Al tratarse de bienes protegidos por la legislación vigente, la destrucción de estas piezas numismáticas constituye un presunto delito de "daños contra el patrimonio histórico". En este sentido, la normativa considera expoliación "cualquier acción que ponga en peligro de pérdida o destrucción los valores de estos bienes. Fundir las monedas de Isabel II para aprovechar su oro o plata destruye por completo su valor histórico y arqueológico", una conducta prohibida tanto por la Ley de Patrimonio Histórico Español como por el Código Penal, que establece penas de prisión de seis meses a tres años o multas de 12 a 24 meses para "quien cause daños en bienes de valor histórico, artístico, científico o cultural".

En el marco de esta investigación, la Policía Nacional también ha citado a cuatro personas en calidad de investigadas por su presunta implicación en estos daños al patrimonio histórico.

Recuperación de piezas y valoración económica

A lo largo de la investigación, los agentes lograron recuperar un total de 26 monedas históricas cuyo valor, según fuentes policiales, asciende a cerca de 11.000 euros. La mayor parte del botín estaba compuesta por diez monedas de oro de 100, tasadas por la Policía Nacional en unos 10.000 euros. Ocho de estas piezas fueron localizadas y recuperadas en distintos establecimientos de compraventa donde habían sido comercializadas, mientras que las otras dos permanecían en poder del matrimonio en el momento de su detención.

No obstante, el valor de este tipo de monedas en el mercado numismático puede variar de forma considerable en función de factores como su estado de conservación, la ceca o la rareza de cada ejemplar. De acuerdo con los registros de la casa de subastas especializada Ibercoin, una de las principales referencias del sector en España, las monedas de oro de 100 reales de Isabel II acuñadas en la década de 1860 se han adjudicado en los últimos años por importes que van desde algo más de 400 euros en ejemplares con menor grado de conservación hasta cifras sensiblemente superiores en piezas de mayor calidad.

Junto a estas monedas de oro, "los investigadores también intervinieron diez monedas de plata de cinco pesetas, correspondientes a diferentes años de acuñación y con un valor aproximado de 600 euros". Asimismo, se incautaron seis monedas de plata de dos pesetas que la pareja aún conservaba cuando fue arrestada y cuyo valor se estima en unos 270 euros. En conjunto, todas las piezas recuperadas alcanzan un valor cercano a los 10.900 euros.

Apropiación indebida y blanqueo de capitales

La fase operativa de la investigación concluyó en el mes de abril con la localización y detención de la pareja sentimental en León. Se les imputan los presuntos delitos de apropiación indebida y blanqueo de capitales.

Por orden de la autoridad judicial, "todas las piezas históricas recuperadas serán depositadas en el museo competente que determine el juez, donde quedarán salvaguardadas a la espera de que se realicen los correspondientes procedimientos técnicos y periciales". La investigación policial sigue abierta para esclarecer por completo los hechos.

El mercado de las monedas históricas

El expolio de monedas y otros bienes arqueológicos no es un fenómeno aislado. En los últimos años, las fuerzas de seguridad han desarticulado varias redes dedicadas al saqueo y tráfico ilícito de piezas de alto valor histórico, con actuaciones repartidas por distintos puntos de España.

Uno de los precedentes más relevantes se remonta a 2017, cuando dos hombres fueron acusados en la localidad vallisoletana de Valoria la Buena de apropiarse de más de 200 monedas de gran valor histórico, acuñadas durante los reinados de Carlos III, Carlos IV, Fernando VII, Isabel II y Alfonso XII. Por estos hechos, la Fiscalía de Valladolid llegó a solicitar penas de hasta tres años de prisión para uno de los acusados.

Años después, en 2024, una mujer fue acusada en Palma de Mallorca de expoliar cerca de 1.500 monedas —algunas de ellas de la época de Alejandro Magno—, además de espadas, ánforas y esculturas romanas. La investigación se extendió a otras tres personas de nacionalidad alemana, también acusadas de participar en el saqueo de bienes de valor arqueológico. En la actividad habría colaborado igualmente un matrimonio y los investigadores concluyeron que el valor del patrimonio sustraído era "incalculable".

La lucha contra este tipo de delitos continuó un año después, cuando la Policía Nacional detuvo a siete personas acusadas de expoliar yacimientos arqueológicos. En la operación fueron intervenidas unas 6.000 monedas de plata y una corona visigoda datada en el siglo VI, entre otras piezas de extraordinario valor patrimonial.

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