A las candidaturas socialistas del 29-N les quedan ya únicamente dos filtros para poder ser registradas ante las juntas electorales. Este viernes se reúne por la tarde la comisión federal de listas para hacer los últimos ajustes —Ferraz tiene la última palabra— y el sábado las ratificará el máximo órgano de dirección, el comité federal, que se celebrará en Fuenlabrada, en el cinturón rojo de Madrid. Pero todo ya está bastante perfilado. Serán 11 los ministros en puestos de salida —entre ellos, la titular de Defensa, Margarita Robles, como la número dos por Madrid, justo detrás de Pedro Sánchez—, y ellos son, obviamente, los puestos más vistosos, junto con los miembros de la ejecutiva federal. Pero también las listas están preñadas de delegados y subdelegados del Gobierno, que para ingresar en ellas tendrán que dimitir de sus actuales cargos. A cambio, se asegurarían una legislatura en Congreso o Senado, un cálido refugio por lo que pueda suceder. "Por si las moscas", reconocen en Ferraz. Por si no pudiera reeditarse la coalición gubernamental, aunque el presidente está convencido de que sí será posible, por muchas encuestas que, ahora mismo, dibujen un escenario muy adverso.
Tres ministros ocupan posiciones de salida en la candidatura de mayor peso simbólico, la de Madrid: Margarita Robles (Defensa), como dos; Félix Bolaños (Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes), de tres, y Fernando Grande-Marlaska (Interior), de cinco. Dos más lo hacen por Valladolid: Óscar Puente (Transportes) y Ana Redondo (Igualdad), como uno y dos por la provincia. Jordi Hereu (Industria) encabeza Barcelona; Elma Saiz (Inclusión, Seguridad Social y Migraciones), Navarra; José Manuel Albares (Exteriores), Cádiz; Milagros Tolón (Educación), Toledo, e Isabel Rodríguez (Vivienda), Ciudad Real. Y Arcadi España (Hacienda) concurre como dos por Valencia, por detrás de Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad de la cúpula federal —número cuatro en el escalafón—, candidata socialista a la alcaldía de la capital autonómica y todavía delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana.
Y ahí está uno de los rasgos de estas candidaturas socialistas de las elecciones generales del 29 de noviembre. Entran en listas, en puestos de salida, numerosos delegados y subdelegados del Gobierno, que son los representantes del Ejecutivo central en las comunidades autónomas y en las provincias. Todos ellos, para poder incorporarse a las candidaturas, deben renunciar a sus cargos, como exige la ley electoral, de tal manera que el Gabinete de Sánchez ha de nombrar a sus sustitutos.
Congreso y Senado se convertirán, por tanto, en el acomodo de dirigentes que han representado la voz del Gobierno en los últimos años. Un lugar seguro por lo que pueda pasar. Las circunstancias no son las mismas en todos los casos, y hay perfiles muy distintos, pero responsables territoriales consultados reconocen que concurren una mezcla de "sálvese quien pueda", por lo que pueda ocurrir el 29-N, de retribución por su trabajo en años muy duros para el Ejecutivo, y de proyección política. Es un "por si las moscas", admiten desde Ferraz. "También se trata de que en las Cámaras tengamos materia gris, gente que controle y conozca las administraciones, porque además los subdelegados son funcionarios de carrera, caso distinto son los delegados", indica un miembro de un aparato territorial.
Cambio de última hora ordenado por Montero
La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, es el ejemplo más destacado, aunque también el que cuenta con rasgos propios. Ella es la candidata a la alcaldía y en el PSPV subrayan que liderar la lista al Congreso proyectará su perfil para las municipales y tirará también de las autonómicas. Además, "incorpora la variable dana en la campaña" —el próximo 29 de octubre, a un mes de las urnas, se cumplirán dos años de la tragedia—, y "tiene el perfil y la disponibilidad para la batalla cultural" que será el camino hacia los comicios. Y es "una propuesta del PSPV y de la secretaria general, Diana Morant", ministra de Ciencia y candidata a la Presidencia de la Generalitat. "Y vamos a ser primera fuerza en Valencia provincia", subrayan desde la ejecutiva autonómica. La presencia de Bernabé también se justifica porque es la secretaria de Igualdad de la cúpula federal, un puesto de mucho peso. A ella le seguirá el ministro España; de tres, la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, y de cuatro, el actual portavoz socialista en Les Corts, José Muñoz. En Alicante, el uno es Toni Francés, alcalde de Alcoi, y en Castellón, María Jiménez, secretaria de Organización provincial y exregidora de Oropesa.
En Andalucía, la primera federación en número de militantes, la secretaria general, la exvicepresidenta y exministra María Jesús Montero impuso que el delegado del Gobierno, Pedro Fernández, y los barones provinciales fueran en las listas del Senado. Fernández encabeza así la plancha por Granada en la Cámara alta. Y tiene como número tres —puesto de muy difícil salida— a su subdelegado en la provincia, José Antonio Montilla, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes cuando Carmen Calvo era vicepresidenta del Gobierno.
En las candidaturas andaluzas también entran otros cuatro subdelegados: los de Sevilla, Almería, Málaga y Córdoba. Son Francisco Curri Toscano (tres al Congreso por Sevilla), José María Martín (uno al Senado por Almería, de cuya agrupación provincial es líder), Javier Salas (tres por Málaga en la Cámara baja), todos ellos en puestos de salida, y Ana López Losilla (tres al Senado por Córdoba), en este caso de más complicada elección.
La ejecutiva de Montero aprobó ayer jueves todas las listas e introdujo un cambio muy significativo: tocó la candidatura de Jaén, la provincia orgánicamente más fuerte, junto con Sevilla, en el PSOE-A. Desplazó al propuesto como número uno, el diputado Juanfran Serrano, al dos, y pasó la dos, Isabel Uceda, al primer puesto. Para la Cámara alta, mantuvo al actual senador electo, José Latorre, hermano (gemelo) del barón provincial, Juan Latorre. Montero ya había advertido a sus líderes en las provincias que debían componer candidaturas paritarias: si una era encabezada por un hombre, la otra tenía que capitanearla una mujer. Por eso hizo la permuta en Jaén, por razones de "paridad", aunque en la dirección autonómica no niegan que puedan haber concurrido otras razones: Serrano era la mano derecha de Santos Cerdán en Ferraz pero, tras la caída de este hace un año, fue salvado por Sánchez y se le asignó Política Municipal, pero el pasado mayo el juez Santiago Pedraz deslizó que podría caber su imputación por el caso Leire. "Para mí que María Jesús ha dicho que bastante que vaya a ser diputado", manifiesta un alto mando de las alturas del PSOE-A.
La jefa de la federación no hizo cambios, sin embargo, ni en Cádiz ni en Málaga, donde las dos planchas estarán capitaneadas por hombres. En el primer caso, porque Ferraz había enviado allí al ministro Albares, y eso desplazaba al líder provincial, Juan Carlos Ruiz Boix, como uno al Senado. Montero prefirió abrir otra guerra con él después del pulso perdido en la confección de las candidaturas autonómicas del pasado mayo. En Málaga, se mantuvo de cabeza al Congreso al secretario de Organización provincial, Pepe Bernal, exalcalde de Marbella, y a Javier García León, excandidato en Fuengirola, del gusto de Ferraz.
Sevilla la encabezará, en sustitución de Montero, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, vicepresidente primero del Congreso y miembro de la cúpula de Sánchez (su dos será Carmen Castilla, ex secretaria general de UGT Andalucía). Almería la liderará en el Congreso la dirigente federal Anabel Mateos; en Córdoba, lo hará el actual diputado Alberto Mayoral (y al Senado pasa la secretaria provincial, Rafi Crespín). En Huelva, el uno es para el exalcalde de la capital Gabriel Cruz (y en la Cámara alta repite la baronesa provincial Maru Limón). Y Cádiz la pilotará el ministro Albares, seguido de la diputada Mamen Sánchez, exalcaldesa de Jerez.
Lastra, de vuelta como cabeza por Asturias
Asturias proporciona otro nombre de mucho peso en el PSOE: Adriana Lastra. La ex vicesecretaria general del partido —lo fue entre 2017 y 2022, cuando renunció presionada por Santos Cerdán, estando ella además con un embarazo de riesgo—, asumió el mando de la Delegación del Gobierno en el Principado en julio de 2024. Lastra es la mano derecha en el partido del presidente autonómico, Adrián Barbón, y ahora vuelve al Congreso como cabeza de lista por Asturias.
Entrará asimismo en la Cámara baja, como número uno por Zaragoza, el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, "un hombre del mundo académico, con experiencia en política y gestión pública", destacan en la dirección de la exministra Pilar Alegría. Beltrán es doctor ingerniero industrial y profesor titular de Universidad en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura. Los cabezas de cartel de Huesca y Teruel a la Cámara baja repiten: los diputados Begoña Nasarre —también alcaldesa de la localidad oscense de Alcolea de Cinca— y Herminio Sancho.
En Extremadura, competirá como tres al Senado (de difícil salida) el delegado del Gobierno, José Luis Quintana. De uno continúa el exbarón provincial Rafa Lemus. En la Cámara baja, la plancha la arranca Yolanda García Seco. Cáceres queda encabezada por Irene Pozas para el Congreso y Joaquín Cuello para la Cámara alta.
En Galicia, son dos los subdelegados que estarán presentes el 29-N y que irán al Congreso. La de A Coruña, que tomó posesión de ese cargo el mes pasado, Obdulia Taboadela (tendrá que dimitir por tanto habiendo cumplido un mes en el puesto), y el de Pontevedra, Abel Losada.
Hay otros, en cambio, que querían estar en las planchas de las generales y finalmente quedan fuera, como el delegado del Gobierno en Madrid, Fran Martín Aguirre. Él, salvo que fuera repescado este viernes en la comisión federal de listas por Ferraz, no formará parte del 29-N. Martín, en el cargo desde marzo de 2023, es uno de los dirigentes que siempre ha estado al lado de Sánchez —presidió la asociación Bancal de Rosas, la entidad que canalizó las microdonaciones que recibió el hoy jefe del Ejecutivo en su carrera de primarias de 2017—, ex secretario general de la Presidencia del Gobierno en la Moncloa y hombre de la total confianza del ministro Bolaños.
El delegado esperaba, según aseguran fuentes de su entorno y también del PSOE-M, poder ser integrado en la candidatura por Madrid, lo que le habría proporcionado una salida política en caso de que los socialistas salgan del Ejecutivo. Y también le habría permitido la cobertura del aforamiento ante el Tribunal Supremo ahora que Vox ha presentado una querella contra él por permitir la acampada por la vivienda en Sol —autorizada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid—. También el PP estudia acciones legales contra el delegado. Martín ha intentado que se tuviera en cuenta su petición, pero ha sido en balde, y en el PSOE-M creen que ha podido pesar en su contra que en las primarias al Ayuntamiento de Madrid del pasado verano apoyara discretamente a la concejala Enma López y no a la candidata de Ferraz, de la Moncloa y de la cúpula regional del partido que dirige el ministro Óscar López, Reyes Maroto.
Conflicto con Castilla y León
En el resto de federaciones, tampoco hay delegados o subdelegados que compitan en las generales. Por ejemplo, en Castilla y León. Como es costumbre, en la mayor parte de los casos encabezan las listas los secretarios provinciales: Javier Alfonso Cendón en León; Antidio Fagúndez en Zamora; David Serrada en Salamanca; Óscar Puente en Valladolid; Esther Peña en Burgos, José Luis Aceves en Segovia y Luis Rey en Soria. Las excepciones son dos: Manuel Arribas volverá a liderar Ávila y Álvaro Bilbao es la apuesta de la alcaldesa de Palencia y baronesa provincial, Miriam Andrés. Y aquí seguramente Ferraz pueda introducir cambios a la fuerza en la reunión de la comisión federal de listas de este viernes. Es probable que la cúpula de Sánchez imponga a la ya diputada Luz Martínez Seijo, una mujer totalmente alineada con el presidente. Andrés está muy enfrentada a Ferraz —ella defendió a Edu Madina en las primarias de 2014 y a Susana Díaz en las de 2017— y Bilbao es su concejal de Urbanismo, pero este cuenta con un gran apoyo en la provincia, a diferencia de Martínez Seijo.
Otro problema añadido es la candidatura de Burgos al Senado. El comité provincial elevó la propuesta de Luis Tudanca, secretario general del PSOE de Castilla y León entre 2014 y 2025. Tudanca era sanchista pata negra, pero sus relaciones con Ferraz se agrietaron con Cerdán como jefe del aparato y ya no se enderezaron. Tudanca tuvo que ceder su puesto al actual barón regional, Carlos Martínez, exalcalde de Soria. Este ha preferido mantener la propuesta hecha por Burgos, pero Ferraz probablemente levante a Tudanca de la plancha a la Cámara alta. Duda es también lo que ocurrirá en Ávila, agrupación siempre muy conflictiva. Para el Senado se postula el nuevo barón provincial, Carlos Montesino, alcalde de Candeleda, aunque puja por ese puesto el exlíder abulense Jesús Caro. En León hay nueva número dos: Andrea Fernández, exsecretaria de Igualdad federal y dirigente alineada con Adriana Lastra, ha preferido no competir esta vez y salir de listas, y su plaza será ocupada por Lorena Valle.
No se atisba conflicto con la federación más distante de Ferraz, Castilla-La Mancha. La cúpula de Sánchez cerró un pacto primero en Toledo —de uno, la ministra Milagros Tolón, y de dos, el secretario de Organización de Emiliano García-Page, Sergio Gutiérrez, un orden inverso al de 2023—; en Ciudad Real (con Isabel Rodríguez) y en Cuenca (con el diputado Luis Carlos Sahuquillo). Sobre Guadalajara se alcanzó un acuerdo ayer por la noche —María Jesús Merino como uno al Congreso y Rafael Esteban como uno al Congreso, justo al contrario de lo que aprobó el comité provincial— y quedaba Albacete por atar.
En el resto de federaciones, no se atisban choques con Ferraz, por lo que previsiblemente se confirmarán las listas elevadas. En Galicia, además de Obdulia Taboadela, Abel Losada por A Coruña y Pontevedra, encabezan candidaturas Patricia Otero por Lugo y Carmen Rodríguez por Ourense. Son nombres propios dos aspirantes al Senado: Carmela Silva por Pontevedra (fue presidenta de la Diputación provincial y es mano derecha del alcalde de Vigo, Abel Caballero, además de presidenta del PSdeG) y César Mogo, miembro de la cúpula de Sánchez, por Lugo. En Cantabria, lidera la plancha por el Congreso Susana Herrán, alcaldesa de Castro Urdiales, y Paz de la Cuesta, concejala en Santander, para el Senado. En Euskadi, solo hay cambio en la cabecera por Álava —se estrena Javier Hurtado, consejero de Turismo—, porque siguen Patxi López por Bizkaia y Rafaela Romero por Gipuzkoa.
Por Navarra, entra la ministra Elma Saiz como relevo de Santos Cerdán y la diputada Adriana Maldonado para ahora al Senado. En Cataluña, son nuevos los candidatos por Barcelona —el ministro Jordi Hereu, en lugar de Meritxell Batet—, y Tarragona —Ione Montalvo, gerente del hospital Joan XXIII, como relevo de Valle Mellado—. Montse Mínguez, portavoz de la dirección del PSOE, repite en Lleida, y Marc Lamuà en Girona. En Baleares, continúa Francina Armengol, presidenta del Congreso. Las islas sí estrenarán delegado del Gobierno, Pere Joan Pons, pero porque el actual responsable, Alfonso Rodríguez, va a dejar el cargo para centrarse en su candidatura a la alcaldía de Calvià.
En Murcia, la uno será la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González Veracruz, que ya fue diputada en el Congreso y miembro de las ejecutivas del José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Perez Rubalcaba y Pedro Sánchez. En La Rioja, repite la diputada Elisa Garrido, primera adjunta de Organización de Rebeca Torró. En Canarias, la lista al Congreso por Santa Cruz de Tenerife la encabezan los actuales senadores José Antonio Valbuena y Marta Arocha, y por Las Palmas repiten Dolores Corujo y Luc André Diouf, miembro este de la dirección federal.
Ahora, le toca hablar a Ferraz. Y comprobar si introduce cambios significativos o altera mínimamente las listas. Todo debe quedar listo en las próximas horas. A falt, por cierto, de que se tejan acuerdos para el Senado con Frente Amplio, con el objetivo de optimizar resultados. Esa será la siguiente pantalla, cuando la izquierda del PSOE despeje su futuro.