La exministra de Industria Reyes Maroto volverá a encabezar la candidatura socialista a la alcaldía de Madrid. Y consiguió la validación en las primarias celebradas este domingo: los militantes optaron por la continuidad y la eligieron a ella frente a la concejala Enma López, que se lanzó a la carrera sin el permiso previo de Ferraz y de la cúpula del PSOE-M. El resultado fue muy ajustado, tal y como se preveía: apenas 204 papeletas a favor de la candidata oficialista. Maroto obtuvo 1.045 votos (el 55,41%), por los 841 de López. La participación fue bajísima, por debajo incluso de la fase de avales: hace una semana, la primera consiguió 1.376 firmas, y la segunda, 1.028, por un censo total de 5.487 militantes de toda la ciudad. El colchón de entonces a favor de la exministra se mantuvo también este 19 de julio.
Reyes Maroto (Medina del Campo, 1973) será, por tanto, la rival socialista de quien es alcalde desde 2019, el dirigente popular José Luis Martínez-Almeida, en las elecciones municipales de mayo de 2027. Ella se convertirá en la primera aspirante socialista que repite por su partido en la capital desde 1995. En aquel año se presentó, por segunda vez, Juan Barranco —último regidor del PSOE en Madrid, y lo fue entre 1986 y 1989, hasta que cayó por una moción de censura de la derecha—, y desde entonces la federación ha ido cambiando de caras con cada convocatoria. De hecho, una de las tarjetas de presentación de la exministra en esta competición interna frente a Enma López (Vigo, 1986) era esa, la "continuidad": "Volver a empezar con un candidato nuevo cada cuatro años siempre ha sido negativo y ha condicionado los resultados electorales", afirmaba ella misma en una entrevista publicada en El Periódico ayer sábado.
Las dos candidatas han quedado este domingo por debajo del número de avales que reunieron hace una semana: Maroto baja de 1.376 firmas a 1.045 votos, y López, de 1.028 rúbricas a 841 sufragios
Maroto se impuso en agrupaciones como Latina (120-29) —la sede que lidera el concejal Pedro Barrero y donde militan el exministro Félix Bolaños o veteranos como José Cepeda—, Villa de Vallecas (34-13), Chamberí (81-60), Salamanca (51-28), Barajas (39-21). Villaverde (73-12), Hortaleza (78-12), Chamartín (73-48) o Vicálvaro (22-11). López ganó en Arganzuela (81-12) —la agrupación más poderosa que siempre la apoyó, como la suya, donde ella milita, Entrevías-Pozo (26-4)—, Moncloa-Aravaca (52-14), Ciudad Lineal (52-29), Puente de Vallecas (59-54), Retiro (68-17) —ahí la secretaria general, Emilia Martínez, apoyó primero a la exministra pero luego cambió de bando—, Centro (131-105) —la sede de Maroto— o la Agrupación Socialista Universitaria (ASU, 10-4). En Carabanchel, ambas empataron a 26 votos. La cúpula regional no facilitó el escrutinio completo con blancos y nulos, necesarios para afinar la participación pero esos 1.886 votantes representan un 34,37% del censo de 5.487 afiliados. La favorita se impuso por el 55,41% de los votos a candidatura, por el 44,59% de López.
Abiertas las urnas, tocaron los llamamientos a la unidad por parte de las dos aspirantes. "Es un día especialmente importante porque la militancia socialista de Madrid me ha dado su confianza, que es un compromiso, una responsabilidad, que para mí demuestra que este partido tiene un proyecto, un proyecto de unidad, de raíces, en el que todo el mundo tiene cabida, y un proyecto que nos llevará a Cibeles [la sede de la alcaldía] en mayo de 2027", verbalizó la ya candidata socialista en su comparecencia en el cuartel general de la federación, en la madrileña calle de Miguel Fleta, al lado del jefe del PSOE-M y ya candidato del partido a la Comunidad de Madrid, Óscar López. La exministra agradeció a Enma López la "maravillosa campaña que ha hecho", porque las primarias "sientan bien al PSOE", y también a la militancia de la capital, que "se ha volcado en los actos" y a "escuchar las dos candidaturas".
Maroto destaca que la victoria es un "compromiso, una responsabilidad" que demuestra que el PSOE tiene "un proyecto de unidad, de raíces". López felicita a su oponente y subraya que toca centrarse en "ganar a Almeida" en 2027, "juntos y juntas"
"Estamos más cerca de Cibeles que en 2023, cuando empezamos a dar un paso decisivo", siguió la exministra. "Hoy salimos unidos, con más fuerza, porque la militancia ha demostrado que el ejercicio de democracia interna hace que el proyecto siempre salga reforzado", añadió, para animar al partido a hacer lo mismo que busca la selección española de fútbol: "Ir con todas, ponernos la segunda estrella y ganar en 2027". El líder del PSOE-M resaltó que el suyo es el "único" partido en el que los militantes eligen "libremente" a sus candidatos. "Y libremente han elegido a la próxima alcaldesa de Madrid, Reyes Maroto", señaló, tras agradecer la "campaña en positivo" de las dos contrincantes.
"Enhorabuena a Reyes por el resultado", escribió López en X, "muchas gracias a toda la militancia por haber hecho que estas semanas hayan sido increíbles. Ahora toca centrarnos en ganar a Almeida en las urnas en 2027. Juntos y juntas". En 2023, Maroto, la apuesta del jefe del Ejecutivo, logró recuperar algo al partido, con López como jefa de campaña y número tres de la lista: pasó de ocho a 11 concejales, del 13,75% al 16,76%.
La victoria de Reyes Maroto da un respiro al aparato federal. Porque ella era la elegida por Pedro Sánchez y por la dirección del PSOE de Madrid, liderada por el ministro Óscar López, una vez Enma López anunció por sorpresa que daba el paso adelante y decidía presentarse a unas primarias que no habían sido siquiera convocadas aún. Aquel movimiento, apenas dos días antes de un decisivo comité federal del PSOE para Sánchez, y a cinco jornadas del debate del estado de la ciudad en el que la portavoz socialista en el Ayuntamiento se iba a medir a Almeida, irritó sobremanera a Ferraz. Hasta el punto de que se le enseñó la puerta de salida de la ejecutiva: López dejó así su cargo de portavoz adjunta y secretaria de Estudios y Programas de la dirección federal para centrarse en su carrera de primarias.
López desafió a Ferraz y al aparato del PSOE-M al postuarse por sorpresa. Tejió un estilo más rupturista e innovador en la campaña y se trabajó las redes y los actos. En contra, los aparatos locales
La concejala emprendió su ruta invistiéndose como la candidata de las bases y de la "ilusión", a la que los suyos defendían como una aspirante más competitiva frente a Almeida. Y logró cruzar la frontera más complicada, la de los avales, la de la manifestación pública de apoyo. Logró 1.028 verificados, y de ellos, 587 tramitados online, un dato al que concedía mucha relevancia porque estaban menos vigilados por los aparatos. En su equipo daban por hecho que lograría dar la vuelta a los resultados en las urnas, dado que el voto es secreto. López buscó un estilo más rupturista e innovador en la campaña y se trabajó las redes sociales y la organización de actos públicos, con el colofón, el pasado jueves, de un mitin en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en el que la arroparon dirigentes socialistas de otras federaciones —como el secretario general en Castilla y León, Carlos Martínez— y hasta de otros partidos, como Roberto Sotomayor, candidato de Podemos a la alcaldía en 2023 pero que no logró escaño en el Consistorio.
Pero el gran obstáculo de López siempre fue el rechazo de los aparatos. La inmensa mayoría de los secretarios generales de las agrupaciones de la capital se alinearon con Maroto —ella tenía, básicamente, Arganzuela, Entrevías y Retiro, tras el giro de su secretaria general, Emilia Martínez—, porque entendieron como una "deslealtad" el paso dado por la concejala. También la dirección del PSOE-M empujó a la exministra, igual que el núcleo duro de Ferraz. Entre sus apoyos más destacados y públicos, el de la portavoz en la Asamblea, Mar Espinar, otro de los nombres que circulaban en los últimos meses y a la que López sí logró cortar el paso al postularse. Esta, no obstante, y como advertían sus rivales, sí contaba con respaldos potentes en el Ejecutivo de Sánchez y en el cuartel general de Ferraz, y también contaba con el apoyo, aunque no declarado, del delegado del Gobierno en Madrid, Fran Martín Aguirre.

La última semana fue especialmente compleja para las dos candidatas. La tensión subió exponencialmente. La exministra fue directamente al choque: acusó de "deslealtad" a su oponente, le afeó que hubiera "abandonado" el proyecto que ambas lideraron en 2023, porque López fue la directora de aquella campaña y, después, su mano derecha en el grupo municipal como portavoz adjunta.
La exministra acusó a su oponente de "deslealtad" e hizo valer su "constancia", su "compromiso" con los ciudadanos y su palabra, porque prometió que se quedaría en el Ayuntamiento y lo ha hecho
Maroto hizo valer su "constancia", su "compromiso" con los ciudadanos y su palabra, porque hace tres años prometió que se quedaría en el Ayuntamiento y seguiría picando piedra, algo que no había hecho ninguno de sus antecesores, que acababan huyendo de la política local más pronto que tarde. Los suyos le reconocían ese trabajo "incansable", aunque admitían que López había levantado "ilusión" entre las bases y gustaba entre ellas.
Al final, aunque por un margen estrecho, los aparatos hicieron su trabajo, y tanto Sánchez como Óscar López se ahorran un mensaje comprometido, pues una eventual victoria de la concejala se habría leído como un toque de atención de las bases a su líder autonómico y al presidente del Gobierno. Entre los partidarios de Enma López destacaban que operó mucho la "presión" de los aparatos, mientras que los que respaldaban a Maroto indicaban que la política viguesa se equivocó al enfocar su campaña más hacia el exterior que hacia sus votantes en estas primarias, que eran los militantes, muchos mayores y no presentes en las redes. También se preveía que una participación baja favorecería a la exministra, porque quienes suelen activarse más son los afiliados más próximos a las cúpulas locales.

Maroto repetirá, por tanto, como cartel socialista en 2023. Nunca había sucedido en el PSOE desde 1995. Desde Juan Barranco, aspirante en 1991 y 1995, se sucedieron seis candidatos: Fernando Morán (1999), Trinidad Jiménez (2003), Miguel Sebastián (2007), Jaime Lissavetzky (2011), Antonio Miguel Carmona (2015) y Pepu Hernández (2019).
La tarea por delante no será fácil. Las primarias, muy ajustadas, entre la portavoz municipal (y secretaria general del PSOE en la ciudad) y su todavía número dos en el grupo, han dejado heridas. Nadie ha escapado a la tensión de las últimas semanas, y el choque costará superar. Quedan varias preguntas: si López acabará su mandato en el Ayuntamiento, si tendrá cabida en la nueva lista, si Maroto la integrará a ella y a los suyos, si estará muy condicionada por los apoyos prestados de los aparatos locales que le han hecho ganar. Pero la prueba más importante vendrá el año que viene, cuando lleguen las elecciones municipales y si para entonces la exministra logra mejorar su resultado de 2023 (y ganar a Almeida, una empresa que hoy se percibe imposible) o retrocede.
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