A veces, las historias hay que contarlas desde el principio. Y, en este caso, tiene sentido. Porque no es una errata escribir Enma López. Con nm. Y no Emma. Su madre, Fabiola, quiso que su hija se llamara así. Le sonaba mejor. Le gustaba más. Su marido, Fernando, defendió la elección de la pareja en el Registro Civil. Sí, sí, Enma. Al funcionario de Vigo le pareció que aquello era un poco un invento, pero entendió que era la voluntad de los padres. Así que sí. Ella, la ahora precandidata socialista en las primarias al Ayuntamiento de Madrid, es Enma López Araújo. Viguesa, de 40 años recién cumplidos —los hizo el pasado jueves 2 de julio—, residente en la capital desde los 21. La militante y dirigente que tiene por delante el reto quizá más importante de toda su carrera política: recabar en una semana al menos 823 avales —el 15% de un censo de 5.487 afiliados en la capital— y, si supera esa prueba, vencer a quien es aún su jefa en el Consistorio, la exministra Reyes Maroto, actual portavoz municipal y secretaria general del partido en la capital. Ganar entre las bases para poder enfrentarse al alcalde, el popular José Luis Martínez-Almeida, en las elecciones de mayo de 2027.

PUBLICIDAD

López era, hasta hace una semana, la candidata inesperada. Un PSOE quebrado y asustado por la cadena de causas de presunta corrupción —la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la onda expansiva e insondable del caso Leire Díez— miraba hacia el comité federal, al discurso del líder, de Pedro Sánchez. Y ella, jueves 25 de junio, poco después de las 21 horas, anunciaba, a través de una entrevista en El País, que quería dar el paso. Que quería ser la adversaria de Almeida. Ganar Madrid, la plaza maldita para los socialistas que dejaron de gobernar en 1989, ahí es nada. Avisó poco antes de que se publicara la noticia.

PUBLICIDAD

Ferraz se rebotó. López era no solo portavoz adjunta del Grupo Municipal, sino también miembro de la ejecutiva federal de Pedro Sánchez desde el último congreso, el que se cerró en diciembre de 2024 en Sevilla. Ella era portavoz adjunta y secretaria de Estudios y Programas. Se "precipitó", se saltó "los plazos", arguyeron en la dirección, porque justo el comité iba a aprobar el calendario de primarias apenas dos días después. Y se postulaba, añadieron, en un momento inoportuno, porque el martes 30 estaba programado el debate del estado de la ciudad, el último de este mandato y en el que Maroto se medía al regidor. La cúpula le hizo saber que su comportamiento había sido "muy desleal". Le dejaba poca salida. La concejala optó por abandonar la ejecutiva para centrarse en la carrera por Madrid. La dirigente pasaba a ser militante sin cargo orgánico.

El pasado martes, la dirección del PSOE-M, liderada por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, decidió convocar las primarias para la Comunidad de Madrid —más despejadas: él es el aspirante indiscutido— y también las del Ayuntamiento, que se preveían para más adelante, con la evidente intención de cerrar "heridas" y de dificultar la travesía a Enma López. Porque los aparatos, el regional y el de la inmensa mayoría de las agrupaciones de la ciudad, se alinearon con Maroto, la exministra en quien Sánchez volvía a confiar, la concebida como un valor seguro y fiable internamente aunque no suscite demasiado "entusiasmo" entre los cuadros. La baza de la candidata López solo podía ser una: ser la representante "de las bases", convencida de que ella despierta más "ilusión" entre ellas, de que genera la perspectiva de poder ganar la ciudad 38 años después. Los responsables locales no le perdonan, sin embargo, las "formas", que se atreviera a postularse antes de tiempo, que se atreviera a desafiar al aparato siendo ella también aparato.

Pero López sigue defendiendo que debía dar el paso. Otro más. Como aquel primero que dio en política cuando tenía 14 años. Por entonces vivía en Rota —su padre es militar— e intentó afiliarse en la sede del municipio gaditano. No pudo hacerlo, no había nadie en ese momento. Pero cuando se mudó a Vigo de vuelta, ya sí pudo, se dio de alta en Juventudes y en el partido. Como cuentan fuentes próximas, siempre lo tuvo claro, "leía mucho, veía mucho, el PSOE era el partido que se ajustaba a lo que ella defendía, la justicia social, y se reafirma en esos valores más de 20 años después".

En 2004, ingresó en la Universidad de Vigo para estudiar Derecho Económico Empresarial. Abel Caballero, hoy alcalde imbatible de la ciudad, le dio clases de Fundamentos Económicos. Pero no fue su padrino político, "entró en la sede del partido sola, pero allí se fue encontrando con mucha gente". López acabó la licenciatura en cuatro años —uno menos de la cuenta— y con 21 decidió mudarse a una gran ciudad para preparar oposiciones para Hacienda. Dudó entre Barcelona y Madrid, y se quedó con la capital, le gustaba más y le habían ofrecido trabajar en un despacho de abogados. Y mientras estaba en el bufete aprobó, en solo ocho meses, la primera de sus dos oposiciones, la de técnico de Hacienda. La misma que la de Juan Lobato, luego jefe del PSOE-M entre 2021 y 2024. Ambos fueron, de hecho, compañeros de promoción, la de 2009. Pero enseguida pasó a ser asesora del Grupo Socialista en el Senado, y de ahí saltó a la Moncloa, a las órdenes del jefe de Gabinete de Zapatero, el ya fallecido José Enrique Serrano, para coordinar la labor de control de datos del Gobierno. Fue su casa hasta el final de legislatura, hasta 2011.

El PSOE perdió el Ejecutivo y López regresó a su puesto como funcionaria en Hacienda. Y en 2016, tras un año y un mes de preparación, aprobó su segunda plaza, la de inspección de Seguros del Estado, una A1, la del máximo rango en la Administración. Pero en 2018 la Moncloa la volvió a reclamar, ahora con Sánchez de presidente y con Iván Redondo como su director de Gabinete. Fue allí, en la sala de máquinas del Gobierno, donde se maduró que López podía integrar la candidatura del elegido por el líder como cabeza de cartel, el exentrenador de baloncesto Pepu Hernández. Sería la número ocho. "Buscaban tecnócratas, gente que aportase en la lista", explican desde el partido.

López pasó "de la sombra al foco", como describen los suyos. Del backstage a la primera línea municipal. La que "siempre" quiso.

La concejala repitió en la lista municipal de 2023, ahora de tres y como jefa de campaña de la número uno, la exministra Reyes Maroto. El PSOE pudo salir de su peor resultado, el de cuatro años antes: progresó de cuarta a tercera fuerza, de ocho a 11 ediles, del 13,75% al 16,76%. Al tiempo, Ferraz fue promocionándola en las tertulias y, poco antes del 41º Congreso, en el partido sonaba como posible portavoz de la dirección. No lo fue —entonces repitió la diputada burgalesa Esther Peña—, pero entró en el puente de mando, como secretaria de Política Económica y Transformación Digital. En julio de 2025, tras la caída de Santos Cerdán, el hombre que también le había ayudado a crecer internamente, pudo sumar el cargo de portavoz adjunta, como la dos de Montse Mínguez. Meses después, en diciembre, dejó Política Económica y cubrió la vacante de Javier Izquierdo en Estudios y Programas.

López parecía haber reorientado su carrera. Seguía sonando en los mentideros del PSOE-M como posible candidata a la alcaldía. Igual que Mar Espinar, la portavoz en la Asamblea de Madrid y rival de Isabel Díaz Ayuso en los plenos. Pero no se descartaba que en las siguientes generales emigrara rumbo al Congreso. Ella no quería. "Nunca quiso. Siempre le gustó la política municipal, porque le gusta el trato con la gente. Le encanta ir a los mercados, hablar con los comerciantes, con los dueños de los bares. Pasar por los barrios. Y eso en política nacional no lo tienes. Y aunque dedicaba los fines de semana a las labores orgánicas, el resto de la semana lo destinaba a Madrid: siguió llevando los presupuestos, visitando agrupaciones. Las mismas que desde hace cinco años le venían diciendo que se presentara a candidata. En 2023, ella creyó que no era su momento. Pero la cosa cambió", cuentan desde su entorno más cercano.

Algo hizo clic en su cabeza hace más o menos un año. En una cumbre progresista en Londres en la que coincidió con la ex primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern. Le preguntaron dónde se veía. López contestó que tenía la opción del Congreso, o volver a su puesto en Seguros del Estado, o continuar en Madrid. "Solo te brillan los ojos con Madrid", le comentó el equipo. "Pues es verdad", admitió ella. Y desde entonces, relatan los suyos, lleva "rumiando" si valía la pena intentar el salto. Cuándo hacerlo. Cómo hacerlo.

"Porque claro que pesa enfrentarte con quien es tu jefa, claro que duele, pero hay que ser responsables y valientes —señalan en su entorno—. Aquí no se juegan sentimientos personales, sino a quién presentamos a la alcaldía para enfrentarnos a Almeida. No se trata de ir contra nadie, sino de dar con la mejor opción. Claro que es duro, pero también hay una parte de la responsabilidad, y responsabilidad de los militantes".

El día elegido fue el 25 de junio. En el diario más influyente para el PSOE. López sintió que era el momento de decirlo. "Reyes ya había dicho en abril que quería ser la candidata, igual que otros compañeros llevan actuando como tales un año", justifican en su círculo. Reconocen que "no hay formas buenas", pero que lo importante es que la decisión sea "la correcta", y creen que Ferraz habría podido explorar una salida más fácil, en lugar de mostrar su irritación: haber dicho que ella era "una militante más" con su derecho a presentarse. "Es que aquí parece que evaluamos un concurso de méritos —replican—, cuando se trata de presentar como cabeza de cartel a quien tiene más posibilidades frente al PP", el partido que lleva gobernando la ciudad desde 1991, con el único paréntesis de los cuatro años de Manuela Carmena (2015-2019).

paso del sombra al foco. me lo dice desde el propio gabinete. gustaban perfies de coorín, buscaban tecnócratas. aportasen. y así como llego. nunca quise ir al Congreso. siempre me gustó la pol municipal. me gusta trato con a gente, me encanta ir a los mercados, comerciantes, dueños de los bares. pasar por los barrios eso en pol nacional no lo tienes. llevé presupuestos. findes orgánicos y el resto a madrid. y seguía visitando mis agruas. he visitadoi mchas agruas. y ahí desde hace 5 años. yo en 2023 creía q no era el momento.