"Abrumadoramente". Lo asegura un secretario general del PSOE en Madrid capital y lo dice respecto del apoyo de los aparatos locales hacia la portavoz municipal, Reyes Maroto. Y con él varios jefes de agrupaciones locales y dirigentes de la federación expresan el mismo parecer. Ahora que se abre la contienda de primarias en el partido en Madrid ciudad —también en la región, pero ahí no hay duda sobre la candidatura, la del ministro Óscar López—, la exministra de Industria parte como favorita entre los cuadros frente a la concejala Enma López, hasta la semana pasada portavoz adjunta de la dirección federal de Pedro Sánchez. Lo que está por ver es qué opinan las bases, que son las que votan en urna, si es que ambas dirigentes pasan el primer filtro, la recogida de avales. En el PSOE-M hay quienes vaticinan que la batalla será muy ajustada, precisamente porque a buena parte de la militancia le convence López, pero otros cargos opinan lo contrario, que al final se impondrá la fuerza de las direcciones, porque "apretarán". Si hay votación, la pugna se dirimirá el 19 de julio. En muy poco tiempo. Y ese es un dato no menor.
Fue hace justo una semana cuando Enma López (Vigo, 40 años este jueves) sorprendió. A todos. En una entrevista en El País, anunció que se postulaba como candidata por Madrid capital, para rivalizar con el alcalde desde 2019, el popular José Luis Martínez-Almeida. Es decir, que estaba dispuesta a competir en primarias contra la aspirante natural, la que desde siempre había manifestado su voluntad de repetir como cabeza de cartel, la exministra Reyes Maroto. López, es cierto, estaba en todas las quinielas que circulaban en el partido y, junto a ella, la portavoz en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, otro valor emergente en la federación que ha crecido por sus duelos en la Cámara autonómica contra Isabel Díaz Ayuso. López anunciaba su paso adelante a dos días del comité federal del PSOE, una cita clave para el presidente, y a cinco del debate del estado de la ciudad, en el que Maroto se tenía que medir con Almeida. Y sobre todo saltaba a la arena antes de la aprobación de los calendarios de primarias.
A Ferraz esa "precipitación" no le gustó. Nada. La concejala había avisado además de su decisión poco antes de que saliera publicada. A Maroto, por ejemplo, le pilló en las fiestas del distrito de Usera después de que se hubiera reunido con los secretarios generales de las agrupaciones locales para preparar con ellos, precisamente, el debate de la ciudad. Pero lo que enfureció a la cúpula de Sánchez fue que López se saltara "las normas, los plazos", algo grave, entendían, dada su condición de miembro de la ejecutiva federal, como portavoz adjunta y como secretaria de Estudios y Programas. Al día siguiente, la dirección, encarnada por la titular de Organización, Rebeca Torró, le hizo saber que su comportamiento había sido "muy desleal". Estaba así forzando su salida. López puso entonces sus cargos federales a disposición del partido, como trasladó públicamente en una carta en X. Salía por tanto de la ejecutiva para centrarse en las primarias por la capital, una carrera "ilusionante" que admitía que no sería "fácil".
La ejecutiva regional decidió el martes no solo llevar a julio la elección del aspirante autonómico, que será Óscar López, sino avanzar también a la candidata local para evitar que se alargue la herida
López, fuera por tanto de la cúpula de Sánchez, no acudió al comité federal del pasado sábado. A la entrada de Ferraz, el secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación y de la Función Pública, Óscar López, fue preguntado cuándo se enteró de la decisión de la concejala, y en todo momento comentó que ese dato era "irrelevante" y que en todo caso los militantes decidirán quién gana. A su lado tenía a Maroto, como portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid y también como jefa del partido en la capital. Esa foto de ambos era ineludible —él es el líder regional; ella, la líder local—, recurrente en los comités federales, pero ese día adquiría especial importancia. Sobre todo porque ya estaba buscándose qué salida dar al choque interno. Y una de las opciones era avanzar las primarias en la ciudad.
Esa fue la opción que prosperó. La idea inicial del PSOE-M, según ratifican fuentes de Ferraz, era que en julio se despejase la candidatura autonómica —la del ministro Óscar López, sin rivales previsibles—, y dejar para más adelante el proceso local. Pero finalmente, como relatan desde la cúpula de la federación, se siguió la lógica: ubicar la pugna por la cabecera de cartel de la capital también en julio para evitar que "se enquisten las heridas", para impedir en lo posible que el partido se desangre durante meses. La ejecutiva regional decidió el martes por la tarde, concluido por cierto el debate del estado de la ciudad, que sus candidatos al Gobierno autonómico y al Ayuntamiento de la capital se elijan en julio. En la primera ventana habilitada por Ferraz —las otras dos son septiembre y noviembre—. De esta forma, los precandidatos deben presentarse entre este jueves y viernes, 2 y 3 de julio, y luego, si hay más de uno, deben lanzarse a recoger avales, entre el 4 y el 11. En el caso de la ciudad, habrán de reunir las firmas del 12% del censo, como mínimo, y un máximo del 15%. Los que pasen el corte tendrán una semana de campaña, del 12 al 18 de julio, y el domingo 19 los militantes votarán en primera vuelta (y en segunda, si hiciera falta, el 26).
Estoy ahora mismo centrada al cien por cien en devolver Madrid a los madrileños con mi secretario general, Óscar López, que es el que encabeza este proyecto", subraya Mar Espinar, con Maroto al lado
Este miércoles, se borró de la carrera Mar Espinar, tal y como se preveía. Lo hizo ante los medios, con motivo del pregón del Orgullo y con Maroto a su lado. "Yo estoy ahora mismo centrada al cien por cien en devolver Madrid a los madrileños con mi secretario general, Óscar López, que es el que encabeza este proyecto, y quien me conoce lo sabe. Siempre lo he dicho: primero los madrileños, luego el partido y después uno mismo". Espinar ya había comentado a sus compañeros que quería volver al Ayuntamiento, del que fue portavoz socialista entre 2021 y 2023, tras la espantada de la apuesta personalísima de Sánchez para las municipales de 2019, Pepu Hernández. Por eso, según interpretan muchos dirigentes en el PSOE-M, Enma López había adelantado su anuncio, para "cortarle el paso", para frenar sus aspiraciones. Ese objetivo lo consiguió, porque Espinar no competirá, pero a cambio sí "fortaleció las opciones de Reyes", la "blindó".
El perfil bajo de la exministra
La exministra era la aspirante, de entrada, más débil, porque aunque en la federación se le reconoce su "trabajo incansable" y su conocimiento de la ciudad, no acababa de convencer por su perfil, bajo, y su menor capacidad comunicativa. En cambio, Espinar era, como se ha repetido estos días en el partido, la candidata que más gustaba en la dirección regional, la que podía señalar Óscar López. Sin embargo, la "precipitación" de Enma López y sus "formas" han acabado "dinamitando" el escenario. Ferraz y el PSOE-M no podían dejar abandonada a Maroto a días de medirse con Almeida. Y Sánchez había trasladado a los suyos que no quería "líos" ni "problemas", y que estaba satisfecho con el trabajo de su exministra. A esta le ayudaba que en el PSOE, y no solo en Madrid, no se "entendió" por qué la concejala, quien es todavía su número dos en el grupo municipal, se lanzó sin red y sin casi avisar.
El paso dado por Enma ha generado rechazo. Ella ha logrado neutralizar a Mar e indirectamente reforzar a Reyes, que estaba amortizada y que no fue buena candidata ya en 2023", dice un veterano
Lo cuenta así un dirigente muy veterano de la federación: "El paso dado por Enma ha generado rechazo. Ella ha logrado neutralizar a Mar e indirectamente reforzar a Reyes. El tiro ha salido por la culata. Yo creo que las estructuras locales preferían claramente a Mar (todos sabemos que Reyes no es buena candidata), pero al final todo ha salido mal. La única con fuerza era Mar, pero saldrá Reyes, que está totalmente amortizada, y que no fue buena candidata ni a la primera [en los comicios de mayo de 2023]. Es decir, que Reyes es la beneficiaria contraintuitiva de toda esta operación, pero para el partido es probablemente la peor opción electoral".
En el grupo municipal, son 11 los concejales socialistas, contando con Maroto y López. Según indican varios de ellos, y también admiten en la dirección regional, solo Antonio Giraldo, el edil especializado en los temas de urbanismo, hiperactivo en redes, apoya a López, y así lo ha manifestado en redes sociales. El resto respaldan a la exministra, y en su mayoría son secretarios generales de agrupación: Pedro Barrero (Latina), Enrique Rico (Villaverde), también número dos de Maroto en el aparato de Madrid ciudad; Emilia Martínez (Retiro), Nacho Benito (Villa de Vallecas), María Caso (Barajas), Jorge Donaire (Hortaleza) y Meritxell Tizón (Fuencarral).
Todos los concejales del grupo están con Maroto, salvo Antonio Giraldo. Enma López cuenta con el apoyo de los secretarios generales de Arganzuela, Álex Lecumberri, y de Entrevías, Antonio Onetti
También se han alineado con Maroto los líderes de las agrupaciones de Centro, Roberto González —aunque ahí el partido está dividido, y los partidarios de López están encabezados por Giraldo—; Puente de Vallecas, Vicente Montávez, o Chamartín, Agustín Vinagre. En cambio, la exportavoz adjunta de Ferraz tiene de su lado, al menos, al jefe del PSOE en Arganzuela, Álex Lecumberri, o al de la agrupación en la que ella milita, Entrevías, Antonio Onetti. "Los secretarios generales de la ciudad estamos abrumadoramente con Reyes", asegura uno de ellos. Lo confirma otro jefe local del partido: "Los aparatos están con Reyes. Mar habría crecido de manera natural. A Enma la gente la veía en el Congreso, porque ella hacía últimamente, desde que entró en la ejecutiva de Pedro, vida federal, por eso tampoco se entiende que haya dado este paso y que solo lo haya hecho para parar a Mar. Eso es incomprensible".
Un proyecto "ilusionante"
Sin embargo, que los cuadros madrileños se hayan orientado hacia Maroto, conscientes de que eso es lo que quieren Ferraz y la dirección del PSOE-M, no significa que las bases también sigan sus pasos. Es lo que defienden los partidarios de López, que no hay que presumir que los militantes replican el sentido del voto de sus dirigentes, porque los aparatos tienen una fuerza relativa. La concejala, de hecho, presentó sus credenciales con ese mensaje, que muchos, dentro y fuera del partido, le habían pedido que se atreviera a liderar la lista. En 2023, ella sentía, explicó, que no era su momento, pero ahora sí lo cree, entiende que puede encabezar un proyecto capaz de "gobernar Madrid", y que sea "atractivo". "Tenemos que rebelarnos contra la resignación porque hay muchísima gente que está deseando que les ilusionemos para ir a votarnos", justificó.
Los que apoyan a López subrayan que, si pasa la fase de los avales, que no es fácil —la barrera es ese 12%—, ella y Maroto pueden "quedar bastante igualadas", que nada está escrito. "Son perfiles diferentes e incluso complementarios. Serían una buena pareja electoralmente hablando", indica una dirigente que se inclina hacia ella. Otro secretario general que respalda a la exministra concede que la exportavoz adjunta tiene tirón entre las bases. "Los aparatos vamos a apretar a favor de Reyes, pero en la militancia Enma gusta", conviene. López se ha labrado en los últimos años, sobre todo a partir de ser proyectada por Ferraz, defendiendo al partido ante los medios y en las teles incluso en los momentos difíciles, un perfil público muy notorio. Se había convertido hasta ahora en un rostro del PSOE fresco, joven y con una innata capacidad comunicativa, atributos nada desdeñables. De ahí que varios dirigentes adviertan de que López no puede ser castigada de manera inmisericorde: "Se ha equivocado en las formas, eso es obvio. Pero es un capital que el PSOE no puede despreciar. No vamos tan sobrados de personal", sentencia uno de los referentes más conocidos de la federación.
En la federación, algunos responsables aventuran que puede que al final la concejala no formalice su precandidatura. Aunque solo sea para preservar su futuro, sea en el Ayuntamiento o en las listas al Congreso por Madrid: "Es que si sigue hasta el final, será imposible recuperarla. Si se retira, podrá negociar. Lo que ocurre es que ha sometido a la organización a un nivel de estrés muy grande y su problema es que quizá ya no se fíen de ella, porque ella es la número dos de Reyes en el grupo municipal", afirma un secretario local. Distintos dirigentes coinciden en apuntar que tampoco tiene fácil presentarse como la candidata de las bases, porque hasta la semana pasada perteneció a la cúpula federal y era una de las voces autorizadas de Sánchez. "Por eso no sucederá que las bases apoyen a Enma mientras que nosotros los secretarios generales apoyamos a Reyes. Enma no es Pedro. Pedro tenía un relato cuando lo defenestraron [el 1 de octubre de 2016]. Es que ha cometido un error, se mire por donde se mire", asegura un líder local. Le respalda otro: "Lo de Susana [Díaz] y Pedro pasó una vez. Y los aparatos aprendieron de aquella experiencia. ¿Ella va a ser la candidata contra Pedro en la federación de Pedro, que es Madrid?".
Un dirigente local que ha mantenido durante años el control de su agrupación recuerda que al final se imponen las matemáticas: "Los aparatos representan el 10%-12% de la militancia de una agrupación, salvo las que ya son más grandes, así que ahí está su fuerza. Yo por ejemplo avalaría y votaría a Enma si lo hubiera hecho bien, pero al final pesa lo de arriba. Y Pedro tenía un relato en las primarias de 2017. Ella no". Este mando recuerda que el hecho de que las primarias sean en julio, en plenas vacaciones de verano, favorece sobre todo a las ejecutivas locales, que podrán presionar a los suyos para que acudan a votar, mientras que los votantes menos alineados con sus direcciones pueden tener la tentación de marcharse el día D, el 19 de julio.
Como explican diferentes cuadros locales consultados, los aparatos han acabado apoyando a Maroto "sin entusiasmo", no por convicción, sino por la indicación de la dirección del PSOE-M y de Ferraz. Incluso sectores que nunca se alinearon a Maroto, como los simanquistas —los más cercanos al exbarón regional Rafael Simancas, hoy secretario de Estado de Relaciones con las Cortes—, han acabado filas con ella: "No es tanto estar con Reyes como estar con Pedro. Además, con Reyes la convivencia, aunque fue difícil al principio, se ha asentado, mientras que con Enma sería bronca. Y por otra parte ninguna de las dos ganaría a Almeida en 2027, ninguna va a aportar muchísima diferencia". Otros responsables del PSOE-M prefieren mantenerse "neutrales" y en silencio.

En Ferraz dejan claro que el enfado con López no fue flor de un día. "Las bases saben que a Pedro y a Óscar no les ha gustado lo que ha hecho. ¡Las formas! ¡Mal! —exclaman en el núcleo duro—. Pero veremos a ver qué pasa, sí. Por lo pronto, Enma tiene que recoger avales, y no es fácil eso". Félix Bolaños, ministro madrileño de Sánchez y miembro de la ejecutiva federal, "no apoya a Enma", remarcan desde su entorno.
Los próximos días serán cruciales para la vida del PSOE-M. Maroto y Enma deberán formalizar sus precandidaturas y a partir de ahí los militantes tendrán la palabra. Puede que las bases respeten las directrices de sus mandos. O puede que decidan actuar por su cuenta y desafiar no solo a los secretarios locales, sino a la dirección regional y a Ferraz. Al propio Sánchez. Todo puede pasar y los socialistas en ocasiones se abonan a la sorpresa.
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