El Patronato de la Sagrada Familia aportará 36 millones de euros en los próximos diez años para mejorar la movilidad en el entorno del templo a cambio de regularizar los permisos de construcción de la basílica, que el equipo de Ada Colau denunció hace dos años que no estaban regularizados. Queda fuera del acuerdo, sin embargo, la urbanización del acceso principal a la Sagrada Familia proyectado por Gaudí, que implicaría construir una pasarela sobre la calle Mallorca.

La alcaldesa de Barcelona ha presentado el pacto como un «acuerdo histórico» recordando que en más de 130 años de construcción del tempo no se había conseguido llegar a un pacto con el Ayuntamiento, aunque lo cierto es que este gobierno municipal ha sido el primero que ha cuestionado los permisos del proyecto.

Colau defiende ahora la Sagrada Familia

Ahora sí, Colau ha reconocido que se trata «del edificio más visitado de Barcelona con 4,5 millones visitantes y unos 20 millones de turistas en su exterior. El icono de Barcelona que, paradójicamente» ha señalado la alcaldesa, «no tenía licencia».

El coste del acuerdo para el Patronato es de esos 30 millones de euros que Colau ha desglosado en una aportación de 22 millones para transporte publico y otros siete millones para mejorar el acceso al metro. Otros cuatro millones se destinarán a urbanizar los entornos para mejorar la calidad de vida y los 3 millones restantes para el mantenimiento de espacio publico en limpieza y agentes cívicos p gran volumen de turistas.

El consejero delegado del Patronato, Esteve Camps, ha señalado que este acuerdo supone «el principio del final» de las obras de construcción de la Sagrada Familia. Camps ha defendido el pago como muestra de la «apertura a la ciudad» destinado a «para sufragar el déficit municipal en transporte público».

El acuerdo compromete al Ayuntamiento a la aprobación de un plan urbanístico especial, en base a la propuesta del Patronato, y la formalización de la licencia municipal durante el primer trimestre de 2019o. «Esto es una primera fase» ha apuntado Camps, quien ha dejado claro que a partir de ahora empieza la negociación de «la segunda fase para resolver finalización de la Fachada de la Gloria, con un plan urbanístico que aporte soluciones en este ámbito».

Siempre seremos herederos del proyecto de Gaudí, lo defenderemos en su integridad» advierte el responsable del Patronato

Camps ha dejado claro además que el Patronato se mantiene fiel al proyecto original de Antoni Gaudí. «Siempre seremos herederos del proyecto de Gaudí, lo defendemos en su integridad» ha puntualizado, tras reconocer que por eso queda «pendiente de todo lo que sale fuera de la verticalidad de la fachada».

Este es el gran punto de conflicto entre el proyecto del genio modernista y la voluntad de los vecinos, que defienden anular el puente y la escalinata de acceso proyectada por Gaudí, que implicaría derruir las viviendas construidas en ese espacio en los años 60, cuando nadie ponía fecha a la finalización del templo. Ahora ya tiene fecha, 2026, y entre Ayuntamiento y Patronato deben dilucidar ante cómo concluir el proyecto y hasta dónde serán fieles al proyecto de Gaudí.

De hecho, el proyecto original de Gaudí, al que el Patronato nunca ha renunciado, incluye la construcción de una avenida desde la Fachada de la Gloria hasta la Avenida Diagonal que supondría la supresión de 88 inmuebles. Camps y la teniente de alcalde Janet Sanz se han prodigado hoy buenas palabras y promesas de colaboración, pero este primer pago deja todavía muchas incógnitas sobre la mesa.