Cataluña

El sistema electoral catalán desinfla el 'efecto Illa' aunque gane las elecciones

De acuerdo con los nueve últimos sondeos publicados, el PSC ganaría las elecciones del 14-F en intención de voto, pero tanto ERC como JxCat superarían a los socialistas en número de escaños

Imagen gráfico encuestas desde el 22 de enero hasta la actualidad

El anuncio oficial de la candidatura del ya ex ministro de Sanidad, Salvador Illa, para presidir la Generalitat el pasado 30 de diciembre supuso un enorme revulsivo para el PSC que rápidamente se vio reflejado en las encuestas: en cuestión de semanas, los socialistas pasaron del tercer al segundo puesto y lograron recortar más de cinco puntos la ventaja que mantenía ERC en los sondeos desde el pasado mes de octubre, cuando se fijó oficialmente la fecha de las elecciones autonómicas.

Tal y como informó El Independiente el pasado 22 de enero en base a la media de los seis sondeos electorales publicados desde el 30 de diciembre hasta la citada fecha, el PSC había logrado quedarse al borde del sorpasso de ERC con el 21,43% de los votos frente al 21,51% de los republicanos. En paralelo, JxCat caía a la tercera posición con un exiguo 18,6%, lo que ponía en peligro la mayoría independentista y abría por primera vez la hipótesis de que Salvador Illa pudiera ser investido presidente.

Apenas 10 días después, el escenario electoral sigue estando muy ajustado en las primeras posiciones del tablero político catalán, aunque varias son las circunstancias que podrían dejar el arriesgado cambio de cromos de Sánchez en el seno del Gobierno en mitad de la tercera ola del coronavirus sin efecto. Para empezar, Salvador Illa podría haber tocado techo en las encuestas ya que, de acuerdo con la media de los últimos nueve sondeos electorales, el PSC bajaría hasta el 21,02% de los votos, aunque seguiría muy por encima de lo obtenido en las autonómicas de 2017 (13,86%). Basándonos en este cálculo, los socialistas ganarían ahora mismo las elecciones en intención de voto. Por detrás se situaría tanto ERC (20,76%) como JxCat (19,86%).

El PSC se alzaría con la victoria en la noche electoral en número de votos, pero el ‘efecto Illa’ sería insuficiente para superar a las candidaturas independentistas en número de escaños. La media de los citados sondeos, tanto en la horquilla superior como en la inferior de diputados, vaticina que los de Junqueras se levantarían el 15 de febrero con entre 32 y 33 diputados, mientras que los de Puigdemont lograrían entre 31 y 32. El PSC, con mayor número de votos, se quedaría no obstante en la horquilla de entre 29 y 30.

Media de sondeos electorales entre el 22 de enero y el 1 de febrero de 2021

Esta anomalía es resultado de un sistema electoral que suele beneficiar a las candidaturas independentistas al sobrerrepresentar las zonas menos pobladas de Cataluña, como son las provincias de Girona y Lleida, donde más apoyo tiene el bloque ideológico del separatismo. Como ocurre en el propio Congreso de los Diputados, los escaños que se eligen por cada provincia no son proporcionales a la población de cada territorio, de modo que el voto de un elector de la circunscripción de Barcelona vale menos en términos de representación parlamentaria que otro de la provincia de Lleida. Uno de los ejemplos más claros de este fenómeno se ve claramente reflejado en la última encuesta de NC Report para La Razón, en que el PSC y JxCat empatan en intención de voto (19,6%), pero el primero obtendría una representación de 29 escaños por los 32 de los independentistas.

Con estos resultados aunque ERC y JxCat no llegarían al 50% del voto ni sumando a la CUP, estas tres fuerzas sí lograrían mayoría absoluta en el Parlament (68 escaños) incluso en sus horquillas más bajas. En el foco volvería a estar la batalla entre ERC y JxCat por el liderazgo independentista, que volvería a decidirse en el último momento en función del ‘tirón’ que logren atraer Carles Puigdemont por un lado y Oriol Junqueras por el otro.

Sin el número suficiente de escaños, el ‘efecto Illa’ quedaría en un segundo plano. Más allá de la suma independentista, la otra única opción de Gobierno plausible sería la alianza entre ERC, PSC y En Comú Podem, pero tanto republicanos como socialistas ya han manifestado su rechazo a compartir Govern con el contrario. Ayer mismo, el candidato de ERC a la Generalitat, Pere Aragonès, aseguró que «bajo ningún concepto» apoyaría un ejecutivo presidido por Salvador Illa porque «representa un proyecto antagónico» al del soberanismo catalán.

El bloque constitucionalista se quedaría con una mayoría insuficiente incluso en un escenario utópico en que pudiesen convivir Vox y Podemos. La caída de Ciudadanos, que pasaría de los 36 escaños a obtener entre 13 y 14, hace insuficiente una suma con el PSC apoyada por los morados y sostenida desde fuera por el PP de Alejandro Fernández. A la derecha del tablero político, al margen del hundimiento de la marca de Inés Arrimadas, destaca la segura irrupción de Vox en el Parlament, cuya fuerza no sería suficiente para dar el ansiado sorpasso a los de Pablo Casado.

Para este cálculo, El Independiente se ha basado en la media de nueve sondeos electorales publicados entre el 22 de enero de 2021 y el 1 de febrero de 2021: Electomanía (2); Encuesta CEO (Centre d’Estudis d’Opinió) de enero; GESOP para El Periódico; Sociométrica para El Español (2); Sigma Dos para Antena 3; y NC Report para La Razón (2).

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