España comienza este miércoles tres días de tranquila primavera. Lo hace apenas unas semanas después de la nevada más grande de los últimos tiempos y de una ola de frío que congeló los termómetros de medio país. A este enero que quedará para los libros de historia aún le quedaba una sorpresa: un subidón de las temperaturas que llegará a los 28ºC en Murcia y en la Comunidad Valenciana.

Para encontrar un mes como este habría que escarbar a fondo en los registros climatológicos. «Hablamos de diferencias superiores a los 50ºC en un mismo mes dentro de la Península. Puede que haya ocurrido alguna otra vez, pero desde luego se podrán contar con los dedos de una mano los meses en los que esto haya ocurrido», asegura Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Regresemos a la primera semana del año. 2021 comenzó con una ola de frío polar procedente del Ártico. Este primer ingrediente se juntó después con la borrasca Filomena, que entraba desde el sureste, y con una vaguada atlántica cargada de agua. Ese cóctel fue el que provocó que la semana de Reyes cayeran nevadas históricas sobre la Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha o Madrid. Sin tiempo para la tregua, una ola de frío se apoderó de varias comunidades desde el martes 12. En algunos municipios acostumbrados a temperaturas gélidas, como Molina de Aragón (-25,2ºC) o Calamocha (-20ºC), rozaron sus récords de mínimas.

La ola de frío se alargó más de la cuenta, hasta principios de la semana pasada. El invierno polar dio paso al ‘tren de borrascas’. Las lluvias y el aumento de los valores nocturnos han facilitado en los últimos días el deshielo de la nieve acumulada desde Filomena. Las temperaturas se habían suavizado. Y lo harán aún más desde este miércoles.

«Temperaturas de mayo»

Como con otros fenómenos meteorológicos, es la mezcla de varios elementos la que propicia el anticiclón que viviremos hasta el fin de semana. Primero tenemos la llegada de una masa de aire subtropical, relativamente húmeda y templada. Ese aire, explica Del Campo, se secará y recalentará al ser empujado por vientos del oeste. Cuando descienda sobre el mediterráneo sufrirá un calentamiento adicional por compresión. A todas estas condiciones que ya de por sí dejan temperaturas muy elevadas en la franja suroriental peninsular, hay que añadir que habrá pocas nubes y el sol calentará la superficie.

«Aunque habrá que esperar para ver si se baten récords, lo cierto es que las temperaturas que se esperan para el jueves y viernes, de hasta 28 ºC en puntos de la Comunidad Valenciana y Región de Murcia principalmente, son muy inusuales en enero. Se trata de temperaturas más propias del mes de mayo, valores entre 10 y 15 ºC por encima de lo normal para estas fechas. De hecho, entre el miércoles y viernes, buena parte de España tendrá valores más propios de bien avanzada la primavera que de enero. No olvidemos que, a los pies del sistema Central, en Ávila o Segovia, se estará muy cerca de los 20 ºC», detalla el portavoz de la Aemet.

Entre las mínimas más bajas alcanzadas durante la ola de frío y las que se registrarán en este trailer de la primavera hay más de 50ºC de diferencia. «Hablamos de un enero muy inusual», recalca Del Campo. «El tiempo de un año para otro es muy cambiante; hay años en los que entre finales de enero y comienzos de febrero se registran temperaturas suaves, y otros años en los que el frío es el protagonista».

Tampoco fue tan habitual el comportamiento del ‘tren de borrascas’. En enero sí que pueden producirse estos temporales de lluvia, nieve, viento y mar. En otras ocasiones, predominan las presiones altas, cielos poco nubosos, pocas lluvias y nieblas en los valles de los grandes ríos. «En enero de 2021 estamos teniendo un poco de todo eso, pero llevado al extremo, pues también la borrasca Hortense nos trajo tormentas en el interior peninsular, algo que en el primer mes del año puede ocurrir solo una vez cada diez a veinte años», explica.

El broche final: una borrasca de lluvia y viento

Pero aun hay otra sorpresa más. Enero se despedirá con otro fenómeno diferente. A los tres días primaverales les seguirá un fin de semana protagonizado por una nueva borrasca con lluvias y rachas de viento muy fuertes. Las precipitaciones caerán, sobre todo, en el tercio norte peninsular. Pero el viento, con ráfagas por encima de los 70 y 80 km/h, pueden afectar a muchas zonas de la mitad norte y este y a Baleares.

La borrasca también devolverá a la Península temperaturas más propias de esta época del año. El sábado y el domingo descenderán entre 5 y 10ºC respecto al viernes. Es decir, un frío normal. Aunque en el extremo sudoriental seguirán con valores altos. A partir del lunes, los termómetros volverán a subir. Comenzará así el mes de febrero, con lluvias que sólo afectarán al extremo norte, y un ambiente más tranquilo en el resto de la Península.