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Nunca los humanos se habían alejado tanto de la Tierra como lo han hecho los astronautas de laArtemis II. Lo han hecho con el propósito de sentar las bases de los siguientes pasos de unacarrera espacial, ya en marcha, que tiene como objetivo colonizar la Luna. De todo lo que ocurre en esta misión se toma buena nota en la NASA y en otras como la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) que también participa en el desarrollo de la misión, si bien el mayor peso recae en la agencia estadounidense.

El viaje de la nave Orion estuvo precedida del que realizo previamente en la misión Artemis I. El mismo viaje pero sin tripulación. El siguiente paso es la Artemis III, si todo va bien con la presente misión, en la que está previsto poder alunizar y sentar las bases para una futura base en la Luna. Algo que se han propuesto conseguir, en la próxima década de los 2030, tanto China como EEUU.

De ahí la importancia de este viaje porque de la documentación recopilada por la NASA en la Artemis II, durante su crítica órbita por el lado oculto de la Luna, se puede ir pensando en dónde alunizar con la nave y en dónde empezara a buscar un terreno para establecerse de manera permanente.

Sanos y a salvo

El astronauta de la NASA Reid Wiseman, comandante de Artemis II (izquierda), y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense), Jeremy Hansen, especialista de la misión Artemis II, sentados en un helicóptero MH-60 Seahawk de la Armada, perteneciente al Escuadrón de Combate Marítimo de Helicópteros (HSC) 23, en la cubierta de vuelo del USS John P. Murtha, tras ser rescatados de su nave espacial Orion
Víctor Glober y Christina Koch.

Rescate

Tras el amerizaje controlado, unidades de la Marina estadounidense se acercaron para asegurar la cápsula y realizar las primeras comprobaciones médicas

Amerizaje

Momento dela amerizaje tras 14 minutos de vertiginoso descenso de la nave Orión. Artemis II recorrió más de 1,1 millones de kilómetros entre su despegue desde Cabo Cañaveral, el 1 de abril, y su regreso al Pacífico. Durante ese trayecto, Integrity alcanzó una velocidad máxima de casi 40.000 km/h y orbitó la Luna sin descender sobre su superficie.

Celebración en Houston.

El equipo de comunicación de la NASA celebra la reentrada de la Orión. El módulo recuperó la comunicación con Houston mientras entraba en la atmósfera en el momento más peligroso de la misión.
La tierra vista desde el lado oculto de la la Luna.
La tierra vista desde el lado oculto de la la Luna. | NASA

Nosotros, desde el lado oculto de la la Luna

Durante su tránsito por el lado oculto de la Luna pudieron asistir a un eclipse total de Sol.

Preparados para el eclipse

La tripulación se preparó para vivir desde el espacio profundo un eclipse total de Sol.
La Tierra vista desde el el lado oculto de la Luna en una foto tomada por la tripulación.
La Tierra vista desde el el lado oculto de la Luna en una foto tomada por la tripulación.

La Tierra vista desde el el lado oculto de la Luna en una foto tomada por la tripulación.

La Tierra vista desde el el lado oculto de la Luna en una foto tomada por la tripulación.
Foto tomada por la tripulación del Artemis II.
Foto tomada por la tripulación del Artemis II. | NASA

Historia en directo

La nave espacial Orion alcanzó su máxima aproximación a la Luna, a 6.530 kilómetros, y pocos minutos después registró también su mayor distancia respecto a la Tierra, con 406.772 kilómetros. Con ello, los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el canadiense Jeremy Hansen, se convirtieron en los seres humanos que más lejos han viajado de la Tierra.

Información clave

La misión recabará información sobre la Luna de vital importancia para la futura colonia. La documentación de este vuelo ayudará a determinar el lugar en el que se alunizará en futuras misiones y en dónde se puede establecer una colonia permanente.

Aproximación a la cara oculta

Durante la tarde noche del lunes la nave hizo la aproximación al satélite para proceder a sobrevolar la parte oculta de la Luna que se podrá analizar y obtener información muy valiosa para futuras misiones.

A punto de hacer historia

El astronauta de la NASA y comandante de la misión Artemis II, Reid Wiseman, observa la Luna a través de la ventana de la nave espacial Orión durante la aproximación al satélite.

La primera mujer

La astronauta Christina Koch es la primera mujer en orbitar la Luna. Su papel en la misión ha sido clave. Esta ingeniera ha sido la encargada de arreglar el problema con el baño de la Orión.

Un baño averiado

El inodoro de la nave Orion, en la misión Artemis II, ha sufrido fallos intermitentes: primero con el sistema de ventilación y luego con una posible obstrucción por hielo en la línea de desagüe de la orina. La NASA llegó a indicar que el baño solo podía usarse para heces mientras se solucionaba el sistema de orina, y la tripulación recurrió a recipientes de emergencia para orinar.

Vida de cobayas

El gran experimento de este viaje es el viaje en sí mismo y las cobayas son los propios astronautas y la nave. Desde que partieron y durante el vuelo todo lo que ocurre en la Orion es información valiosa para la humanidad. Interesa desde la monitorización de cómo viven el aislamiento, como responde su cuerpo y, sobre todo, cómo les afecta la radiación, un punto clave, si queremos viajar más allá de la luna en condiciones de seguridad.

Vista privilegiada

Tras el despegue, la misión debía completar varias órbitas iniciales alrededor de la Tierra para comprobar los sistemas de la nave y del cohete, y a continuación encender el motor para abandonar la órbita terrestre e iniciar la trayectoria hacia la Luna mediante la llamada inyección translunar.

Despegue

La misión Artemis II, con la nave Orion, despegó el 1 de abril de 2026 a las 18:24 hora local de Florida (EDT) teniendo por delante varios hitos clave en una misión de unos diez días alrededor de la Luna, sin alunizar.